“Me apasiona el trato con la gente, así será toda mi vida”: Un café con Armando Ríos Piter

La música, la literatura y el deporte son los pasatiempos del senador del PRD Armando Ríos Piter. En una entrevista muy personal deja atrás la corbata y el acartonado mundo de la política para hablar de sus pasiones: su familia, la filosofía, el futbol y Guerrero, su entidad natal, y de la cual es representante popular.
Bibiana Belsasso: ¿Cómo fue la infancia de Armando Ríos Piter?
Armando Ríos Piter: Soy hijo único; tuve una infancia muy feliz con mis papás, que gracias a Dios conservo hasta la fecha. Con mucha pintura, música, libros. Me gustaba mucho la escuela, estudiar, hacer deporte; no era el mejor, pero me gustaba jugar de todo. Fui muy feliz con mis primos y mis tíos, estaba muy cercano a ellos y también con muchos amigos.
Belsasso: Tienes un abuelo que fue un político importante en Guerrero, ¿platicabas con él de política?
Ríos Piter: Mi abuelo desafortunadamente, falleció cuando yo empecé a hacer política. Seguramente te refieres a Marcial, que fue presidente municipal en Tecpan de Galeana, allá en la Costa Grande. Yo me acuerdo de él más con la poesía, porque él era poeta, además de todo era una persona brillante, autodidacta, maestro rural, muy metido en la historia.
Belsasso: Estudió en la rural de Ayotzinapa, ¿no?
Ríos Piter: Era un maestro dedicado, enamorado de aprender, de enseñar, y como nieto, lo disfruté. Desafortunadamente falleció a temprana edad, cuando yo empezaba a hacer política en Guerrero, como subsecretario de Gobierno. Me hizo mucha falta, me hubiera gustado mucho tener interacción con él sobre Guerrero, comparar lógicas generacionales, pero bueno, tengo un bellísimo recuerdo de él.
Belsasso: ¿Qué te platicaba de su paso por Ayotzinapa?
Ríos Piter: Me platicaba más de él como maestro, de cuando daba clases en la Costa Grande. Además era poeta, romántico y hablaba de historia. Me acuerdo muchísimo de cómo me hablóde la Revolución Francesa y de la Mexicana. Me enseñó, junto con mi papá, a jugar ajedrez, entonces jugaba con él y medianamente hablaba de política. Cuando empecé a hablar de los Tratados de Libre Comercio llamaba su atención, porque siendo tan chiquito a mí me gustaba la política o los temas sociales.
Belsasso: Entonces, sí te enseñó de política, porque te enseñó ajedrez, a mover las piezas y, ¡la política es precisamente eso!
Ríos Piter: Algo de estrategia, me enseñó más o menos a tratar de entender cómo piensa el de enfrente.
Belsasso: ¿Qué quieres hacer en este momento? De repente defines que ya no quieres o no puedes contender por la gubernatura de Guerrero, y —me imagino— ha sido un sueño que tienes desde niño.
Ríos Piter: Sí, desde hace mucho tiempo y, formalmente, los últimos 10 años los he dedicado a trabajar en Guerrero, a ser funcionario, diputado federal, ahora senador.
No se puede en este momento por distintas razones que hay que resolver. Mi prioridad sigue siendo Guerrero, primero porque soy senador, es mi obligación pensar, proyectar, plantear, promover, discutir sobre Guerrero en el Senado, y, obviamente, buscar la transformación del estado.
Hay que resolver los problemas de injusticia, de falta de autoridad, de falta de conexión de Guerrero con la realidad del país, que necesita desde infraestructura hasta capital humano, social y financiero; me parece que hay que aprovechar para acercar ese tipo de activos desde una trinchera muy importante que es el Senado, mantener puentes de diálogo con los ciudadanos, con muchos de ellos sigo teniendo una dinámica cercana de día con día sobre la problemática que hay, pero también de las soluciones.
Y, sin duda alguna, combatir la corrupción y la impunidad. Parte del problema de Guerrero, y de todo el país, es la corrupción y la impunidad. Hay que trabajar en ese tema.
Belsasso: Es un problema ahora en Guerrero, pero siempre ha sido un estado muy conflictivo. Cuando eras niño, ¿cómo veías este tema?; el problema de la educación, que es muy complejo, el de la guerrilla que siempre ha estado ahí, el de la droga, que se ha sembrado a lo largo de muchos años.
Ríos Piter: Es un estado fascinante, primero que nada por su gente,que tiene una vibra, un espíritu, una pasión por la vida, por su entorno, por su estado, por su comunidad. A mí, siempre me ha gustado eso.
La gente me genera una pasión muy personal en términos de lo que se puede hacer. Tal vez la conciencia en cuanto a la pobreza no la tuve de manera tan absoluta, hasta que fui creciendo, hasta que fui funcionario público y tuve oportunidad de ser secretario de Desarrollo Rural, de ir a Metlatónoc, de ver Cochoapa el Grande, ver los problemas de Acatepec, te estoy hablando de lugares que tienen condiciones de pobreza iguales a las de Maui o a las que tienen países del África más pobre, ésa es la realidad que tiene esa parte.
Pero también al trabajar con los campesinos de esas zonas tan marginadas te das cuenta de que cuando hay inversión, cuando no hay corrupción, cuando con honestidad se trabaja de la mano con la gente, se generan mejores condiciones. Nos tocó en lugares en los que había media tonelada de maíz, y logramos tener cinco, seis toneladas… es padrísimo cuando te das cuenta de la armonía que puedes tener en las políticas públicas cuando las haces con la gente y te dan resultados distintos. Eso me apasiona y estoy convencido de que me va a seguir apasionando toda la vida.
Belsasso: Dejando a un lado la política y el trabajo, en lo personal ¿qué te apasiona?
Ríos Piter: Mi familia, la música.
Belsasso: ¿La música? Dicen que bailas muy bien.
Ríos Piter: No tanto, fue un video que salió, que se hizo famoso. Me encanta la música, me fascina leer.
Belsasso: ¿Qué lees?
Ríos Piter: De todo, me encanta leer filosofía, pero ahora no tengo mucha oportunidad de leer; si me preguntas qué te gustaba leer en la universidad, me gustaba leer mucho a Kant o a Nietzsche; pero ahora el libro que estoy leyendo de Joseph Knight, De qué se trata el poder.
Belsasso: Tu abuelo era poeta, ¿tú escribes?
Ríos Piter: Antes, cuando andaba de novio con mi esposa, le escribía poemas.
Belsasso: ¿Y ahora no?
Ríos Piter: Es una ausencia que tengo, pero creo que hay que recuperarla. Sin duda alguna, escribirle a una mujer poesía, y obviamente a mi esposa, es fascinante.
Belsasso: ¿Te acuerdas de algo que hayas escrito?
Ríos Piter: No, en eso soy medio malo, si me dijeras que te cantara algo… tal vez.
Belsasso: A ver, ¡cántame!
Ríos Piter: No, tampoco me acuerdo de nada ahorita. Me gusta cantar, me fascina el arte, la convivencia.
Belsasso: A ti te conocí precisamente en casa de Sergio Hernández, este maravilloso pintor. ¿Qué te gusta de arte?
Ríos Piter: Me gustan los pintores oaxaqueños, de los mexicanos me encantan los colores, que le pongan arcilla a las texturas, estos cambios que tienen los cuadros. Me gusta el cubismo, me encanta el impresionismo, los colores vivos en la pintura. No soy un apasionado de la danza o de otras artes, pero me gusta el cine, no soy de cine muy profundo, sino comercial, pero me gusta pasar el día con mis hijos, que son chicos, viendo algunas películas.
Belsasso: Tienes dos niños, ¿de siete y cuatro?
Ríos Piter: Sí, tengo un hijo de siete años que se llama Emiliano y una hija de cuatro años, Camila; son mi pasión.
Belsasso: ¿Te encanta ir al estadio?
Ríos Piter: Sí. Lo comentaba hace poco, después de que fue el Mundial, a mi hijo se le metió el rollo de coleccionar estampas y ahí me tenías cambiándolas con los papás de sus amigos, y la verdad es que se genera una dinámica padre. Luego entró a jugar soccer y trato de estar en todos los partidos, especialmente en CU.
Belsasso: ¿Eres Puma?
Ríos Piter: Sí, le voy a Pumas, creo que no hay ningún otro, lástima que no estemos tan bien colocados. Mi hijo ahorita está viviendo una situación difícil, porque es Puma por solidaridad conmigo, pero como que trata de campechanearle…
Belsasso: Villamelón
Ríos Piter: Ahorita como que los Xoloitzcuintles le están llamando la atención porque son los primeros de la tabla, me trae enterado sobre el asunto.
Belsasso: Con tu hija, ¿qué haces?, ¿cómo te conectas con ella?
Ríos Piter: Ella está en clases de ballet. No soy un fan de la danza, pero hace poco fui a una exhibición de fin de curso y fue padrísimo verla, le llevé sus flores y ella feliz de poder convivir en esa lógica. También vamos al cine, a mi hija le encanta, vimos Cenicienta este fin de semana y estaba vuelta loca con el tema de la carroza…
Belsasso: ¿Fué una tortura para ti ir a ver Cenicienta o sí la gozaste?
Ríos Piter: Sí, padrísimo, yo estaba feliz de verla emocionada, que si el príncipe, que si la princesa, que si el hada madrina. Imagínate una niñita de cuatro años la forma en la que encuentra el mundo cuando ve esas películas.
Belsasso: Tuviste años muy divertidos, estudiaste en Harvard, ¿no?
Ríos Piter: Antes estuve en Georgetown, en Washington, y aquí, en el ITAM y en la UNAM.
Belsasso: Cuando saliste de México, ¿qué te gustó más, Washington o Boston?
Ríos Piter: Me gustó mucho más Washington, en Boston me tocó un frío terrible. Pero Washington es una ciudad con las estaciones que realmente cambian: primavera, verano…
Belsasso: Y además de todo estás en el centro de la política de los Estados Unidos.
Ríos Piter: Claro, y como me gusta la política, obviamente ir al Congreso, estar cerca de los Think Tanks, de la OEA, tantas embajadas, es un lugar, realmente interesante, tuve la fortuna de poder estar ahí, me becaron, estudié Seguridad Nacional.
Belsasso: ¿Cómo consigues la beca?
Ríos Piter: Fui al Banco de México e hice el trámite, era una beca-préstamo, tienes que regresar a pagarla. La regresé a pagar, con creces, cuando estaba en la Secretaría de la Reforma Agraria.
Belsasso: Cuando estuviste en Boston ese invierno, ¿te metiste a estudiar más y a ser más productivo?
Ríos Piter: Estuvo raro, porque me casé a la mitad de los estudios que estaba haciendo ahí, y nos tocó recién casados un invierno terrible; estaba cumpliendo 30 años, como que todo mi mundo tenía una dinámica distinta, al principio era adaptarse y después todo muy bien.
Belsasso: Podías dedicarte a romancear, como recién casado.
Ríos Piter: Sí claro, ya luego generamos la dinámica de salir a correr. Es un lugar muy bonito, una ciudad que está hecha para estudiantes, tiene cerca las bibliotecas, aprendes de mucha gente de todo el mundo, es un lugar verdaderamente fascinante. Hay que luchar porque toda la gente de este país pueda ir.
Belsasso: ¿Cuál ha sido el día más triste de tu vida?
Ríos Piter: Yo creo que cuando murió mi abuelita materna. Fue como mi segunda mamá. Ese día fue muy triste y ahorita que me preguntas es un recuerdo que siempre muy sentido. Con ella me quedaba porque mi mamá iba a trabajar, era quien me cuidaba, con quien hacía la tarea… Fue una persona muy importante en mi vida y falleció. Era una persona súper importante para mí, mucha de mi formación, muchos de mis valores y mi forma de entender al mundo, y a Guerrero. Ella era de un pueblo que se llama El Ticuí en Atoyac, una parte cercana a donde andaba Lucio Cabañas.
Belsasso: ¿Qué te platicaba tu abuela de Lucio Cabañas?
Ríos Piter: No me platicaba mucho de eso, hablaba de la huerta, de lo duro del trabajo en el campo. La Revolución les había quitado su hacienda y tuvieron que enfrentar una dinámica distinta, era una señora muy de trabajo, muy luchona. Esa vez lloré profundamente, como niño, que no puedes parar de hacerlo… hace poquito soñé con ella.
Belsasso: ¿Pláticame tu sueño?
Ríos Piter: Charlábamos, estábamos comiendo, ella cocinaba fascinante, aporreadillo, cocina guerrerense.
Belsasso: ¡Qué rico!…Tu mamá me dices que trabajaba ¿en qué?
Ríos Piter: Mi abuelo tenía una fábrica de dulces, y mi mamá, como parte de la familia, estaba ahí. Crecí alrededor de cajas y de estibas de dulces.
Belsasso: Pero acostumbrado a tener una madre trabajadora.
Ríos Piter: Sí, encantado, lástima que no la veía mucho y mi papá también llegaba tarde, era periodista.
Belsasso: ¿Tu esposa a qué se dedica?
Ríos Piter: Es consultora, divide su tiempo, está metida en temas de medio ambiente, del cambio climático, de limpieza de playas, de trabajar con las comunidades para arreglar problemas de energía eléctrica. Es una mujer interesante, sin duda alguna.
Belsasso: ¿Y el día más feliz de tu vida?
Ríos Piter: Cuando nacieron mis dos hijos. Primero con Emiliano y luego con Camila. Habíamos perdido dos hijos antes, así que fue una bendición cuando nacieron y fui realmente feliz con mi esposa.
Belsasso: Después de esta entrevista tu esposa te va a decir, ahora me escribes una carta de amor y nos la tienes que mandar para publicarla ¡eh!
Ríos Piter: Una poesía, voy a venir como Paco Stanley a decirla.
Belsasso: Esperemos que no. Como Borges.
Ríos Piter: Como Borges, algo un poco más sofisticado.
Belsasso: Complétame esta frase, Armando Ríos Piter es…
Ríos Piter: Un enamorado de la vida, un político enamorado de la vida.