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Y antes del plagio, el plagio

En las últimas semanas el escritor Arturo Pérez-Reverte fue involucrado en un tema de plagio. Verónica Murguía, la demandante, envió un texto a este diario para mostrar las similitudes entre lo que ella había escrito y el texto de Pérez-Reverte.

Éste salió en su propia defensa con el argumento de que parte de ese texto había sido una historia que le había contado el escritor Sealtiel Alatriste y que en ningún momento quiso plagiar a Murguía. El afamado escritor emitió un comunicado explicando que el plagio no había sido intencional. Finalmente, Murguía aceptó la disculpa y dijo que ella no quería pelear con un hombre con muchas más posibilidades y reconocimiento que ella y lo único que quería que quedara claro es que ese texto había sido de su autoría

Pero ésta no ha sido la única historia de plagio en la que se ha visto inmiscuido Pérez-Reverte. En 2011, luego de una larga disputa, el autor tuvo que pagar una multa de 210 mil euros por el plagio del guión de la película Gitano, en España. Esta sentencia fue dictada por la Audiencia Provincial de Madrid y, aunque el novelista recurrió a la casación ante el Tribunal Supremo, su recurso no fue admitido.

Esta historia es larga. Inició en el 2000, cuando se estrenó una película llamada Gitano, cuyo guión era de Pérez-Reverte y Manuel Palacios. Poco después del estreno, el guionista Antonio González–Vigil denunció ante los juzgados de lo penal a Pérez-Reverte y al responsable de la película, acusándolos de plagio.

En la denuncia se especifica que Gónzalez-Vigil y el escritor Juan Madrid habían escrito y registrado un guión llamado Corazones púrpura en 1998 y dicen que este guión se tomó como base para que Pérez-Reverte escribiera el suyo.

Es un guión que habla de un payo (entre gitanos éste es el nombre que se da a alguien que no es de su comunidad), y de un gitano. Ambos se enamoran y viven una historia de drogas y venganzas.

El proceso judicial para dictaminar el plagio fue largo y complicado. En las primeras dos instancias Pérez-Reverte fue absuelto. Entonces González–Vigil continuó la lucha e inició la denuncia por la vía civil, al amparo de la Ley de Propiedad Intelectual. Finalmente fue admitido el plagio.

Se demostró que Pérez-Reverte conocía el guión de Corazones púrpura.

Cuando el autor de Gitano supo que había perdido la batalla legal, emitió un comunicado expresando: “Comprendo que la escasa actividad laboral del Sr. González–Vigil y los malos tiempos que corren, lo han visto obligado a buscarse la vida como pueda, pero creo que ya es momento que González–Vigil busque otras formas de ganarse la vida.”

Lo cierto es que al final el plagio se demostró y el afamado autor tuvo que pagar la multa.

 

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