“El gobierno es una buena escuela para aprender a trabajar”: Un Café Con Abraham Zamora Torres

Abraham Zamora Torres, actual director general de Banobras, proviene de una familia humilde. Su padre, quien quedó huérfano a los siete años, se convirtió en un comerciante de papas en La Merced; y su madre, estudió sólo una carrera técnica. Sin embargo, el funcionario y sus hermanos aprendieron de ellos la disciplina, pues a pesar de que su papá cursó hasta segundo de primaria, les brindó la oportunidad de estudiar una carrera universitaria. “Jamás nos dejó acercarnos a La Merced. Mis papás dejaron bien claro que era muy importante que tuviéramos una carrera”, cuenta en esta entrevista Abrahan Zamora.
Bibiana Belsasso: Me costó trabajo por más que pregunté, busqué, investigué, casi no hay nada personal tuyo publicado.
Abraham Zamora Torres: Es que soy muy prudente y muy discreto en todo.
Belsasso: Tienes una historia muy linda, me platicas que tu papá cursó hasta segundo de primaria.
Zamora Torres: Sí, mis hermanos y yo, creo que somos parte, y lo digo sin ningún tapujo, somos parte de una historia de éxito bien importante para mis padres. Mi papá, quien es originario de Puebla, se quedó huérfano desde muy chico, a los siete años.
Belsasso: ¿De padre o de madre?
Zamora Torres: De madre. Vivió con distintos tíos y familiares, después de los siete años ya no volvió nunca a la escuela, empezó a hacer otro tipo de actividades en la agricultura porque él es de Aquixtla, Puebla. Después se vino a la Ciudad de México, fue un hombre-camión, transportista.
Belsasso: ¿No tenía abuelos que lo rescataran?, ¿nada?
Zamora Torres: Vivió con distintos tíos, lo trataron bien y demás, pero todos los tíos en los pueblos tienen muchos hijos, otras inquietudes y preocupaciones, entonces mi papá acabó con otro hermano viniéndose a vivir a la Ciudad de México. Llegaron a vivir en La Merced, vivían en bodegas, limpiaban bodegas, eran cargadores, hacían esto de ser hombres-camión. Su mundo fue el comercio, se dedicó a vender papas, ya no trabaja ahora, pero es papero, él es el origen de nuestra familia. Conoce a mi mamá cuando va a Hidalgo, ella es del pueblito San Cristóbal, en ese estado.
Belsasso: Pero, ¿cómo se conocen?, tu mamá tenía otra situación un poco más holgada, ¿no?
Zamora Torres: No, mi mamá también es de un pueblito. Mi abuelo materno, Eleazar Torres, él no tuvo oportunidad de ir a la escuela. Nunca aprendió a leer ni a escribir. Mi mamá y mis tías, fueron 13 hermanos, murieron tres. Las mujeres se quedaron a vivir en el pueblo, los hombres salieron a estudiar algo fuera. Mi mamá fue a la única que dejaron salir a estudiar a Pachuca pero sólo una carrera técnica de Contabilidad. Era contadora privada. Mi papá llegó siendo papero a la región, ahí a La Vega en Meztitlán, en San Cristóbal, donde conoció a mi mamá por el negocio de la agricultura, mi abuelo era también agricultor, así se conocieron hace muchos años.
Belsasso: ¿Siguen juntos?
Zamora Torres: Sí, cumplieron 50 años de casados el año pasado y los dos, sin duda, son gente de pueblo, muy humilde, tuvieron pocas oportunidades y a nosotros nos brindaron la oportunidad, a los tres. Mi hermana que hoy está casada y tiene tres hijos estudió una carrera universitaria; mi hermano el más chico, quien trabaja en Proyecto 40, tuvo también la oportunidad de ir a la universidad y de dedicarse a lo que quería y, pues, yo también. Mi papá jamás nos dejó acercarnos a La Merced, a la Central de Abastos, a nada.
Belsasso: Mientras tu papá trabajaba limpiando bodegas, tu entras a la primaria en escuela pública.
Zamora Torres: Cuando yo iba en la primaria, mi papá ya tenía una bodega en La Merced, se dedicaba a comercializar papas de manera mucho más grande, ya tenía algún negocio un poquito más estructurado o mucho más formalizado, como diríamos nosotros ahora, y sí, nosotros, fuimos a una escuela pública primaria federal, la cual fue para mí siempre muy buena, mi primaria es de las épocas que más disfruté.
Belsasso: ¿Cuál fue?
Zamora Torres: Se llama Escuela Pública Federal “Somalia” que está en Villa Coapa.
Belsasso: Y, ¿todos vivían en Villa Coapa?
Zamora Torres: Sí, mis papás y mis hermanos vivíamos en Villa Coapa. No tenía ninguna distinción entre si éramos ricos, éramos pobres, ni mucho menos, vivía muy bien, no necesitaba mucho más de lo que tenía. Jamás tuvimos en la casa ninguna carencia de ninguna naturaleza.
Belsasso: ¿Cómo empieza tu papá a generar mucho más?, porque también en La Merced, por supuesto, los comerciantes acaban ganando muchísimo dinero. Empieza a escalar y le acaba yendo muy bien.
Zamora Torres: Lo que te puedo decir es que mi papá es un señor que tiene bastante disciplina, a nosotros nos hizo bastante disciplinados, muy ordenados y él era muy cuidadoso con el dinero. Nunca nos faltó nada, pero tampoco teníamos en abundancia cosas.
Belsasso: Siempre hago esta pregunta cuando escucho estas historias, ¿en este México actual, se puede dar esta movilidad social que se daba hace unos años?
Zamora Torres: Yo creo que sí, siento que hay un ecosistema mucho más ordenado para acceder o tener esta movilidad social; sin embargo, creo que sí depende mucho también, como dirían ustedes, es un tema personal. En el caso de mis papás fue un tema de mucha disciplina entre ellos, de mucho ahorro y a nosotros enfocarnos genuinamente en lo que teníamos que hacer, que era estudiar, nos dejaron bien claro que era muy importante que tuviéramos una carrera y que independientemente de lo que quisiéramos hacer, era importante que tuviéramos algo.
Belsasso: Y sí que lo cumples porque acabas estudiando Economía en el ITAM, en una generación que he entrevistado a muchos de tus compañeros, muchos muy éxitosos de la administración pasada y ahora de los primeros niveles de gobierno, la gran mayoría son economistas del ITAM.
Zamora Torres: Y fíjate que eso es algo bien importante, yo creo que la mayor inversión que pudieron haber hecho, en este caso, mis papás conmigo, fue haberme no solamente impulsado para estudiar sino haber estudiado en el ITAM, porque ésa fue una gran inversión que pasó en mi carrera, porque efectivamente ahí conocí a todo este grupo de amigos, he trabajado con puros amigos, y hoy trabajo con el secretario Luis Videgaray, quien fue compañero mío, ahí conocí por supuesto al secretario Meade, pero también a Andrés Conesa, quien fue mi jefe ocho años en Aeroméxico.
Belsasso: ¿Enrique Ochoa también estuvo ahí?
Zamora Torres: Exacto, Enrique es un poco más joven que nosotros. Es una gran inversión la universidad, porque en mi caso personal sí me dio acceso a un grupo no solamente de amigos, sino a un proyecto profesional. Siempre he trabajado con amigos, ese acceso sí existía en los años pasados y yo creo que sigue prevaleciendo cuando uno en la casa recibe esta orientación y esta educación que te lleva a dedicar tus recursos y tu tiempo a algo productivo. Tengo primos o sobrinos más chicos que les encanta estudiar, están bien enfocados, creo que eso es mucho de casa.
Belsasso: Acabas yendo a dos de las universidades más prestigiosas, Essex University y después a Columbia University, ¿cómo te las pagas?, ¿con beca?
Zamora Torres: Sí, fíjate que el caso de Essex fue con una beca del Consejo Británico. Con este grupo que mencionas tuvimos dos cosas muy particulares; una, todos los que salimos a trabajar en nuestra generación, nuestro primer trabajo fue en el gobierno, que es una muy buena escuela para aprender a trabajar y segundo, todos nos fuimos a estudiar fuera.
Belsasso: Primero te vas a Gran Bretaña y luego a Estados Unidos, o, ¿cómo le haces?
Zamora Torres: Sí, me fui primero a Gran Bretaña, estuve un año en Essex estudiando Economía Política y Gobierno y después, Políticas Públicas y Administración Pública en Columbia.
Belsasso: En Nueva York, qué maravilla, las dos mejores ciudades del mundo, después de la Ciudad de México.
Zamora Torres: Algo que pasaba en esos años es que era algo muy común y la verdad es que recibíamos muchísimos apoyos. El Conacyt apoyaba mucho a esas generaciones.
Belsasso: ¿Pagaste la beca?
Zamora Torres: La del Consejo Británico no porque no se pagaba. En la del Conacyt pagué el 25 por ciento de la beca. Toda esta generación que mencionas, todos fuimos a estudiar fuera, porque había una política muy deliberada del gobierno para apoyarnos en el Conacyt de esos años. Con que tú llevaras tu carta de aceptación de la universidad te daban tu beca y, la verdad es que yo me fui con apoyo del Consejo Británico y del Conacyt, en su momento, un apoyo complementario que me dio también Hacienda y la Secretaría de Educación Pública.
Belsasso: Regresas de Columbia University y ¿cuál es tu primer trabajo regresando?
Zamora Torres: Llegué a trabajar a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, como asesor de Carlos Ruiz Sacristán quien era el secretario, estuve un año con él, después fui director general de Planeación de la SCT durante tres años, terminó la administración, me quedé un año como jefe de la Unidad de Apoyo al Cambio Estructural, en el 2001; y en el 2002 estuve en Hacienda. Ya había trabajado en Hacienda cuando salí del ITAM, trabajé en Presidencia en la Secretaría Técnica del Gabinete Económico, luego otra vez en Hacienda
Belsasso: ¿Con qué presidente?
Zamora Torres: Con el presidente Salinas. Trabajé en la asesoría del doctor Aspe, en la Secretaría Técnica del Gabinete Económico, con Ana Paula Gerard, y después otra vez en la asesoría del doctor Aspe.
Belsasso: Claro, porque toda esa generación tuya finalmente su maestro fue don Pedro Aspe, ¿no?
Zamora Torres: Y fueron años en que los maestros del ITAM en el sexenio del presidente Salinas salieron, de ser maestros de tiempo completo, se fueron en el gobierno y para nosotros fue un gran incentivo, teníamos como ideal ir a trabajar al gobierno con los maestros y uno de ellos, por supuesto, había sido el doctor Aspe. Él había sido director del Departamento de Economía y fue el reclutador de mucha gente en el gobierno. Después de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT) regresé otra vez a Hacienda, trabajé en la asesoría del doctor Carstens, después fui coordinador de asesores del subsecretario Alonso García Tamez y de ahí me fui a Aeroméxico. Estuve en Cintra con Andrés Conesa como presidente de Cintra, luego como director ejecutivo también con Andrés y luego regresé a Hacienda, al Gobierno federal, en esta administración, como jefe de la Unidad de Productividad con el secretario Videgaray.
Belsasso: ¿Siempre has sido muy cercano al secretario Videgaray?
Zamora Torres: Sí, fuimos grandes amigos en la universidad, desde ahí nos conocimos, a todo este grupo que mencionas nos gustó mucho la grilla estudiantil, hicimos planillas, participamos en ellas, ahí estaba Pepe Meade, Virgilio, Luis Videgaray, Ernesto Cordero, Andrés Conesa, Luis Miguel Montaño, Jaime Vals, mucha gente que hoy está o que ha recorrido muchos lugares, Pepe Yunes, el senador, todos estábamos en las mismas planillas, somos todos de la misma generación y ahí nos hicimos muy amigos. Con Luis en particular seguimos una muy buena amistad y son de las cosas que a uno al final le hacen regresar también al gobierno, porque cuando estuve en Aeroméxico mucha gente me decía: ‘Oye, ya después de estar en el sector privado y demás, pues al regresar al gobierno no iba a ser un paso’.
Belsasso: Lo que pasa es que siempre terminas ganado más en el sector privado.
Zamora Torres: Pues sí, pero yo creo que aquí hay algo que todos teníamos desde la época del ITAM, todos teníamos este deseo, de verdad, de hacer algo por México. A veces suena como muy romántico, suena difícil de creer, pero, de verdad, a todos nos gustaba el gobierno, todos salimos a trabajar al gobierno principalmente cuando salimos de la universidad. Y a mí me gustó la idea de regresar en esta administración porque había la intención de hacer muchas cosas estructurales que por muchos años los mexicanos habíamos discutido, pedido y demás, hacer ciertas reformas transformadoras, quería ser parte también de este proceso de reforma.
Belsasso: A tu papá le debe de sorprender muchísimo que de ser un niño que ni siquiera acabó segundo de primaria, imagino que le costó hasta aprender a leer y a escribir, ver a su hijo egresado de Columbia University, de Essex University, estar ahora en puestos estratégicos, sí debe de ser muy gratificante, ¿no? ¿Qué te dice?, ¿lo platican?
Zamora Torres: Sí, muchísimo, mi papá ha sido un entusiasta, ha sido para mí la persona a la que más admiro en mi vida. Tengo muchos amigos muy admirables, pero las personas a las que más admiro en la vida son mis papás por lo que han hecho, por lo que han logrado. A mí me dieron un escalón mucho más fácil, me dieron formación, acceso a cosas, pero ellos no lo tuvieron. Tanto mi papá como mi mamá han sido grandes impulsores de lo que hacemos, los veo siempre como muy contentos y orgullosos. Siempre se preocupan, porque no es igual trabajar en el gobierno que en el sector privado, mi papá tenía incluso ciertas resistencias a que regresara a trabajar en el gobierno, pues me dijo: ‘No vas a tener tiempo, vas a estar más expuesto, no vas a poder cuidarte incluso la salud”. Yo hacía mucho ejercicio cuando estaba fuera del gobierno, ahora no tanto; entonces mi padre tenía sus propias preo-cupaciones, pero siempre pensando en, ‘yo sé que esto es lo que te gusta, que es lo que quieres hacer y más que nada’. Creo que están muy orgullosos de mis hermanos y de mí también, pero creo que mis hermanos y yo somos los que estamos muy orgullosos de ellos, porque son los que en realidad labraron lo que somos hoy como familia.
Belsasso: Dices que tienes poco tiempo y te creo, pero de alguna manera tienes que seguir haciendo ejercicio, ¿no?
Zamora Torres: Sí, hago, al menos, dos días o tres días a la semana, pero antes hacía diario.
Belsasso: ¿Qué hacías?
Zamora Torres: Un poquito de pesas, de aeróbico. Ahora sólo corro cuando puedo.
Belsasso: Y ¿qué te gusta hacer para divertirte?
Zamora Torres: Me gusta el cine, salir a convivir con amigos, el fin de semana normalmente voy fuera de la Ciudad de México a Morelos, a Tepoztlán.
Belsasso: Ahí me encanta.
Zamora Torres: En realidad mucho, también descansar, conocer, me gusta mucho viajar, por supuesto. Leer, ya no puedo tanto, pero me gusta mucho, principalmente libros de historia o ver series de televisión históricas.
Belsasso: ¿Qué series? Acaba de sacar ahorita History Channel la serie de las guerras mundiales, que es espectacular.
Zamora Torres: Sí, tanto históricas de éstas, como documentales de la naturaleza, incluso de las catástrofes, como estuve en la aviación, le agarré un poco de gusto también a este tipo de cosas y, ahora que es muy común, también documentales de todo tipo.
Belsasso: No estás casado, no tienes hijos, ¿tienes pareja?
Zamora Torres: Sí, sí tengo.
Belsasso: ¿Cuánto tiempo llevas?, platícanos el chisme completo.
Zamora Torres: Ya casi siete años.
Belsasso: Ya una pareja estabilísima. ¿No te demanda tiempo?, ¿no te dice ya un ratito hazme caso?
Zamora Torres: Sí, por supuesto, siempre dice que nunca nos vemos entre semana, pero así son los trabajos. Siempre estamos viendo que esto es como una inversión, porque me ven a gusto, contento, y saben que es algo que yo quería hacer.
Belsasso: Además de todo es una gran responsabilidad.
Zamora Torres: Me divierto mucho, estoy ahora en un lugar, que es Banobras, donde hay una gran capacidad de hacer cosas, Banobras es un banco enorme, es el 42, 43 por ciento de la banca de desarrollo, es el quinto banco más grande del sistema, comparado con los bancos comerciales incluso, después de los cuatro bancos grandes de México, luego sigue Banobras, estoy en un lugar muy entretenido, estoy muy contento de estar en este lugar.
Belsasso: Abraham, ¿cuál ha sido el día más feliz de tu vida?
Zamora Torres: ¡Híjole!, he tenido muchos, quizá, por ejemplo, cuando fueron los 80 años de mi papá, cuando fueron los 50 años de casados de de mis papás también, porque me gusta ver que están bien, que están muy contentos y que los podemos disfrutar todavía en familia.
Belsasso: ¿El más triste?
Zamora Torres: Cuando murió mi abuelo materno, en 1997, a los 95 o 96 años, para mí fue alguien muy particular porque siempre estuvo muy cercano a mí. Debe tener más de 50 nietos o cerca de 50 nietos, o tuvo.
Belsasso: ¿Cuántas esposas tuvo y cuántos hijos?
Zamora Torres: Tuvo 16 hijos.
Belsasso: ¿De cuántas esposas?
Zamora Torres: De dos, entonces tengo muchos primos hermanos y primos medio hermanos, a mí me dio la oportunidad de platicar mucho con él, de convivir mucho. Él se hizo de muchas tierras en la Revolución y después de la Revolución dijo, ‘la verdad es que tienes que estudiar porque las tierras que no me quitaron con pistolas, me las quitaron los abogados con papeles, entonces tienen que estudiar, tienen que prepararse para defender lo suyo y demás’. Siempre que podía venía a México y lo llevaba a rasurar, a cortar el pelo, le ponía una película de Cantinflas, que veíamos en la televisión, o de Pedro Infante, me acuerdo, y, la verdad es que sí, cuando falleció creo que ha sido de los días más tristes que me ha tocado.
Belsasso: Abraham, complétame esta frase. Abraham Zamora es…
Zamora Torres: Amigo.
