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Ayotzinapa: la pieza que faltaba

Finalmente después de dos años fue detenido por autoridades federales Felipe Flores Velázquez, secretario de Seguridad Pública de Iguala durante la administración de José Luis Abarca.

Este hombre fue el encargado de contener y entregar a los 43 normalistas que llegaron a Iguala ese 26 de septiembre, justo el día que los jóvenes desaparecieron. Por Felipe Flores, la PGR ofrecía hasta 2.5 millones por información que llevara a su captura.

Y fue precisamente en Iguala donde Felipe Flores fue detenido después de salir del domicilio de su esposa, a quien había ido a visitar. Con esa seguridad se sentía este hombre buscado por todas las autoridades de que en Iguala nada le pasaría. ¿Se imagina usted siendo prófugo si se le ocurriría precisamente ir a la casa de su mujer?

De acuerdo con documentación oficial del caso Iguala, José Luis Abarca, hoy también detenido junto con más de 130 personas involucradas en el mismo, ordenó a Felipe Flores y a Francisco Salgado, subdirector de la SSP municipal, que apresaran a los estudiantes aquel día de septiembre, para evitar que boicotearan un evento de su esposa. Felipe Flores tiene incluso una relación familiar con los Abarca, pues es primo del exalcalde.

La noche del ataque, Flores reportó a la Policía Estatal y al Ejército que todo estaba bajo control, que no había enfrentamientos y no había personas detenidas.

Antes de que el caso Ayotzinapa fuera atraído por la PGR y la investigación aún estuviera en Guerrero, Flores Velázquez declaró ante el Ministerio Público que no se dio cuenta de los disparos, de la desaparición de los jóvenes dio de la detención de camiones que hubo en Iguala el 26 septiembre de 2014.

Este fin de semana, La Razón publicó un expediente que también vincula con la desaparición de los estudiantes a elementos de la policía de Cocula, y detalla que agentes de la policía de Iguala, comandados por Felipe Flores, fueron quienes entregaron a los jóvenes a miembros de Guerreros Unidos.

Flores Velázquez también es investigado por su asociación con el crimen organizado para cometer delitos como el secuestro en Morelos y Guerrero, narcotráfico, manejo de material bélico y homicidio.

Llevamos dos años de que se dieron los terribles sucesos de Iguala. Hay muchísimos detenidos, quienes han confesado haber participado en los hechos. Hace unas semanas le presentamos en Todo Personal, de Proyecto 40, las declaraciones de algunos de estos capturados, en las cuales platicaban tranquilos, incluso tomando refresco, de lo que había ocurrido esa terrible noche.

La mayoría coincide: secuestraron a los jóvenes y los mataron porque pensaban que eran parte del grupo criminal contrario Los Rojos. Sabemos que en la zona de Iguala el territorio es controlado por los Guerreros Unidos, grupo criminal que ha estado ligado desde hace muchos años a la familia Abarca, en particular a la de la esposa del exalcalde de Iguala, María de los Ángeles Pineda. Estos jóvenes entrevistados aceptaron trabajar para los Guerreros Unidos.

Hoy sí sabemos lo que pasó en el caso Iguala, pero la historia es demasiado dura y triste para poderla asimilar. Sin certeza de que hayan sido los 43 jóvenes, varios sí fueron quemados en el basurero de Cocula.

Expertos en el Holocausto han mandado estudios en los cuales se muestra cómo por órdenes de Hitler se mató a más de diez millones de personas, la mayoría judía, durante la Segunda Guerra Mundial. Se hicieron miles de piras parecidas a la hecha en el basurero de Cocula y así desaparecieron a muchos judíos.

Con la detención de Felipe Flores este caso debería ya de dar resultados concisos.

Ahora algunos de los líderes de los padres de familia dicen que esta detención la tomarán con reservas. No quieren que se les acabe su movimiento, que tanto les ha redituado.

Mientras tanto los que más sufren con esta incertidumbre son los verdaderos padres y las madres de estos jóvenes, quienes fueron engañados para llevarlos al matadero.

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