“Sólo la unión de todos nos pudo sacar de una guerra criminal terrible”: Un Café Con José Reyes Baeza

Desde su juventud José Reyes Baeza ha estado ligado a la política, primero como líder estudiantil y después dentro de la administración pública. Enfrentó como gobernador una de las etapas más difíciles por las que ha atravesado Chihuahua, cuando en Ciudad Juárez se desató una ola de violencia generada por el narcotráfico y las pandillas; sin embargo, los esfuerzos de los gobiernos federal, local y municipal, lograron bajar los niveles delictivos.
Proveniente de una extensa familia propietaria de dos pequeños hoteles y un rancho en los que el priista cargaba maletas y ordeñaba vacas, desde pequeño aprendió que “nuestros padres y abuelos nos crean una cultura de trabajo”. El hoy director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) habla de momentos importantes en su vida como un incidente que sufrió en el que murió uno de sus guardias, y el regreso a su vida familiar después de su periodo al frente del gobierno de la entidad.
Belsasso: Vamos a platicar un poco de tu infancia, naces en Chihuahua, en Delicias, ¿cómo fueron esos años?
Reyes Baeza: Muy padres, yo tengo un gran recuerdo, muy grato, de aquellos años de mi infancia, adolescencia, juventud. Somos de una familia muy unida, pero, además, una gran familia. En ocasiones nos reunimos una vez al año. Nos hemos juntado hasta 500 personas, toda la descendencia de mi abuelo paterno, hermanas y hermanos de él. Mi abuelo fue un productor como muchos otros en la ciudad de Delicias…
Belsasso: Fuiste muy cercano a tu abuelo, fue quien más te impactó a lo largo de tu vida…
Reyes Baeza: Tuvimos una relación muy cercana. Igual con mis abuelos maternos, pero más con él. Era un agricultor que como a muchos otros se les daba un espacio de tierra, cuando surge el Distrito de Riego 005, allá en el centro-sur del estado, y él, a base de esfuerzo y de trabajo, logra hacer un patrimonio importante para sus 10 hijos. Y entonces tuvo dos hoteles pequeños en el centro de la ciudad y yo después de ir a mis clases durante la primaria y la secundaria, me iba al hotel a trabajar cargando maletas, y los sábados pasaba por nosotros muy temprano para irnos al rancho. Tenía un rancho agrícola con ganado productor de leche, así que nos tocaba darle de comer a los animales, ordeñar, y por esas actividades nos pagaba el fin de semana.
Belsasso: ¿Cuántos años tenías ahí?
Reyes Baeza: Recuerdo que iba al hotel a trabajar desde que tenía ocho o nueve años y todavía terminé la primaria, y en la secundaria igual. Entonces fíjate cómo desde pequeños nos hacen nuestros padres y abuelos una cultura de trabajo.
Belsasso: ¿Cuántos nietos eran de diez hijos?
Reyes Baeza: Nosotros somos los hijos del mayor de los hijos de mi abuelo, mi papá era Francisco Baeza Cisneros y somos los nietos mayores… mis padres tuvieron siete hijos.
Belsasso: Tuviste un tío gobernador.
Reyes Baeza: Fernando Baeza Meléndez, pero él no era de la descendencia directa de mi abuelo, era sobrino de mi abuelo, es decir, primo hermano de mi papá. Fernando Baeza, que fue gobernador también de Chihuahua, fue hijo de don Florencio Baeza Morales, hermano de mi abuelo, Reyes Baeza Morales. Pero tengo muy gratos recuerdos.
Belsasso: Y, tu mamá, ¿qué hacía con siete hijos?
Reyes Baeza: Uno de ellos murió apenas a los pocos días de nacido, se llamó Rodrigo. Por eso mi hijo el mayor se llama así. Tuve un hermano mayor que murió a los cuatro o cinco días de nacido. Pero seis le dábamos mucha guerra a mi madre, yo creo que parecíamos 20, porque éramos muy inquietos. Pero mi mamá siempre —gracias a Dios vive— ha sido una mujer muy dedicada a la familia, entregada, comprometida con nosotros y además muy tolerante, verdaderamente se requería serlo para aguantar el bullicio, los gritos y las vagancias de cuatro hombres y de dos mujeres.
Belsasso: Pero también era otro México, les abrían la puerta y se salían a la calle.
Reyes Baeza: Yo recuerdo que vivíamos por la Avenida Agricultura Poniente, allá en Delicias, quienes somos de ahí ubicamos de inmediato que es una vialidad en el perímetro de la ciudad. Recuerdo que en tiempo de calor dormíamos pegados a la puerta principal, solamente teníamos una y un sprint (aire acondicionado), por eso abríamos la puerta casi totalmente para que venteara en la noche y se sintiera un poco fresco, porque no había refrigeración, ni mucho menos, ni aire lavado. Con toda la tranquilidad y la seguridad dormíamos en hilerita, todos acostados en el pasillo de acceso a aquella vivienda que tantos gratos recuerdos me trae siempre de mi niñez.
Belsasso: ¿Ahí fue donde haciste la primaria?
Reyes Baeza: Ahí hice la primaria, en Delicias.
Belsasso: Siempre en Chihuahua, toda tu carrera y formación fue ahí.
Reyes Baeza: Toda mi formación académica y prácticamente buena parte de mi carrera política ha sido muy local. Hice la primaria, secundaria y preparatoria en Delicias; terminando ésta migré a la capital del estado a estudiar la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de Chihuahua, ahí me quedé después de estudiar, en ese lugar me casé, nacieron mis hijos y desarrollé mi carrera política.
Fui alcalde de la capital, diputado federal, gobernador y, antes de eso ocupé muchos cargos en el servicio público, con algunos gobernadores que me hicieron el favor de invitarme a trabajar con ellos.
Belsasso: Hiciste varios diplomados, uno de ellos en Pensiones, desde ese entonces.
Reyes Baeza: Sí, trabajé e hice algunos diplomados en la parte de Pensiones; otros en Derecho Penal y Derecho Laboral. Mi examen profesional fue en esas dos materias, con maestros y catedráticos, a quienes recuerdo con un gran reconocimiento, no solamente por su talento, sino por su generosidad como académicos de la Facultad de Derecho. Después de egresar di clases ahí, de hecho ahorita soy maestro de medio tiempo con licencia desde que estoy acá en la Ciudad de México.
Belsasso: Tu primer acercamiento con la política es precisamente por tu tío.
Reyes Baeza: Fue un poco antes. Ingreso a la Facultad de Derecho en 1979 y en el 80 me invitan a ser parte de la Sociedad de Alumnos. Así me incorporo a la vida política universitaria y en el 82 fui presidente de ese grupo y en el 83 fui consejero universitario. Tuve una relación y una vida muy activa en la política universitaria, una gran etapa de mi vida. Casi al término de la universidad, siendo estudiante de cuarto año, un maestro me invita a formar parte del servicio público, era funcionario de la administración del Gobierno del Estado con el entonces gobernador, don Óscar Ornelas Küchle, y me invita a ser parte de su equipo en el área de Trabajo y Previsión Social.
Belsasso: ¿Y ahí te imaginaste alguna vez llegar a ser gobernador?
Reyes Baeza: Me gustaba la política, me apasionaba el servicio público, pero te soy franco: en esos primeros momentos o incursiones en la vida pública, nunca me imaginaba que pudiera haber sido gobernador.
Belsasso: ¿Cuándo decides que quieres ser gobernador?, ¿qué plan trazas para empezar a buscar la candidatura?, algo que no es nada fácil.
Reyes Baeza: No, la verdad es que es complicado, pero cuando ya lo tuve muy claro —como una ruta y un objetivo— fue al momento de ser alcalde de 1998 a 2001. Cuando llego a edil de la capital, siendo originario de Delicias, me fijo el objetivo de hacer un buen papel y buscar, a partir de esa posibilidad y ese esfuerzo en la vida municipal, ser gobernador de Chihuahua.
Belsasso: Y entras a un Chihuahua muy difícil, con altos índices de inseguridad. Estaba complicado en ese momento.
Reyes Baeza: Sí, el estado por ser frontera siempre ha tenido en su agenda política y de la administración, señalado de manera preponderante, el tema de seguridad, particularmente en Ciudad Juárez, en Ojinaga y en Palomas, en toda esa región. Cuando yo llego en el 2004 el tema no era tan serio, teníamos un problema, sí, pero en 2005 y prácticamente en el 2006 y el 2007 se presenta un pico más elevado. Cuando se empiezan a descomponer también otras partes de la República en esos años, igualmente…
Belsasso: Nuevo León.
Reyes Baeza: Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas no se diga, Baja California, incluso recuerdo que Yucatán, Tabasco, entidades que regularmente no tienen problemas de inseguridad lo empezaron a tener.
Belsasso: Pero particularmente esos estados al norte y esos estados de frontera son muy complicados.
Reyes Baeza: Particularmente, y entonces logramos hacer una gran convocatoria muy amplia para que nos uniéramos los tres órdenes de gobierno: federal, municipal, estatal, así como también un llamado a la sociedad. A ti te tocó acompañarnos en algún momento de la peor crisis de inseguridad en Juárez, recuerdo muy bien que estuvimos platicando, como ahora, de estos temas.
Belsasso: Que finalmente el tema que platicábamos en ese entonces no era el control de los grandes capos del narcotráfico, sino el control por las esquinas y cómo estaban los Artistas Asesinos, los distintos pandilleros, era terrible.
Reyes Baeza: El narcomenudeo. Decíamos que el grave problema de la frontera ya no era la disputa entre los dos o tres grandes cárteles que operaban allá, sino que se empezó a pagar a los muchachos en especie, con droga, para que pudiesen ampliar la cobertura en las calles, en cada cuadra, comunidad y colonia. Y eso desató una guerra criminal terrible entre grupos antagónicos, como Los Mexicles, Los Aztecas, o los autodenominados Artistas Asesinos, que eran grupos de muchachos, de pandillas, cooptados por los dos grandes cárteles que estaban en disputa.
Belsasso: En ese entonces, me acuerdo perfecto, estuvimos platicando lo que había pasado: cuando las madres empiezan a trabajar en las maquilas se tienen que ir todo el día, generalmente son mujeres solas porque los hombres se van a Estados Unidos o las dejan y se quedan todos estos niños en las calles. Y cuando crecen, que es justo en esa época, son chavos a los que les daban dos mil, tres mil pesos, para ser sicarios y pertenecer a algo. Ahí es cuando se desata la violencia. Ustedes hicieron un trabajo muy fuerte y sólido, en temas de seguridad, pero también en la reconstrucción del tejido social.
Reyes Baeza: Sí, efectivamente y debemos señalar que la acción resultó exitosa sin demérito, por supuesto, de la gran participación del Ejército Mexicano, de la Policía Federal, estatal, municipal. Creo que un aspecto determinante en el proceso de recuperación de la armonía, de la paz, de los espacios públicos en Juárez y en el resto del estado fue aquel programa denominado Todos somos Juárez, en donde nos sentamos en una misma mesa, empresarios, organismos no gubernamentales, Iglesia, entidades públicas, toda la comunidad, a dialogar, a debatir, a discutir, sobre los grandes temas que representaban la génesis del problema y, a partir de ello, definir en una proyección de futuro; cuáles serían las acciones que habríamos de tomar en cuenta para ir abatiendo el problema de la criminalidad. En ese momento empezó un declive de la propia criminalidad.
Belsasso: Pero en esta coyuntura sufres un atentado.
Reyes Baeza: Tuvimos un lamentable incidente, por llamarlo de alguna manera, en la capital del estado; y digo incidente porque al paso del tiempo detuvimos algunas personas como probables responsables de aquel atentado, llamado así al principio, pues los autores materiales confesaron que ignoraban plenamente que el gobernador iba en un vehículo adelante. Ellos tuvieron un altercado en un periférico con la guardia del gobernador que iba 50 metros atrás.
Belsasso: ¿Qué te dijo tu esposa?
Reyes Baeza: Se alarmó por supuesto. Yo recuerdo que llegué a la Casa de Gobierno y estaba con mis hijos al fondo de la casa y le hablé para que fuera a la sala y le platiqué cómo había estado antes de que recibiera la noticia por redes sociales o por alguna otra vía. Desafortunadamente murió uno de los guardias que nos acompañaban, pero logramos detener prácticamente a todos los responsables y finalmente se aclaró que había sido un altercado entre los guardias que iban en una pick-up y ellos, los autores materiales del ilícito, y quedó resuelto. Pero en ese momento, por supuesto te alarmas muchísimo. Yo recuerdo que, por el retrovisor, en un semáforo en rojo, me detuve, y atrás, apenas a 30 metros, fue donde se paró el vehículo. Empecé a ver el enfrentamiento y eso me obligó a salir rápidamente del lugar y llegar a la Casa de Gobierno. A los poco minutos convocamos a una rueda de prensa para compartirle a los medios cuál había sido el detalle del problema y evitar que se generaran especulaciones.
Belsasso: En tus primeros años como gobernador, con hijos adolescentes, con esta crisis de seguridad, no los dejabas ni salir. ¡Pobres chavos!
Reyes Baeza: La verdad era… sí salían, pero, digo, con los cuidados necesarios. Pero, mira, debo comentarte que en el peor momento de la inseguridad en Chihuahua verdaderamente los muchachos podían ir y venir a un restaurante. Había psicosis, pero era más generada por el ambiente. La violencia y el enfrentamiento era entre grupos antagónicos, contra ellos mismos, pero finalmente vivías, sí con el miedo, con la preocupación, pero también tenías tus libertades. Yo recuerdo que, en esa época, en la peor crisis, no hubo por ejemplo un sólo asalto en las carreteras del estado a los camiones que transportan insumos para la industria maquiladora de exportación. En toda la autopista no tuvimos un solo incidente. El problema no estaba focalizado a generarle un riesgo o un daño patrimonial al empresario, al que se dedicaba a trabajar…
Belsasso: Era el pleito entre ellos.
Reyes Baeza: Era un pleito entre ellos, que, luego, sí trastocó un poco la tranquilidad, la calma, la armonía de los ciudadanos.
Belsasso: Pero hicieron unos parques muy grandes, trataron de reconstruir el tejido social, de darle valor a la familia.
Reyes Baeza: Hicimos una gran convocatoria e infraestructura cultural, académica, deportiva, de esparcimiento, y eso también nos ayudó mucho. La verdad es que la apuesta no es sólo en el aspecto de seguridad en la parte policiaca —que es muy importante—, sino en aspectos de convivencia social, para ir recuperando los espacios públicos.
Belsasso: Termina tu gubernatura, te vas fuera un año, como normalmente pasa que el gobernador deja su estado, para que entre el nuevo gobernador. Partes hacia Estados Unidos y de estar acostumbrado a tener custodios, choferes, gente de servicio, te quedas tú solo con tu esposa a hacer desayunos, camas y más, ¿qué tal?
Reyes Baeza: Lo cual disfruté mucho. Debo comentarte que lo disfruté como pocas veces, porque, como bien dices, de un día a otro dejas de tener todo el acompañamiento que lleva implícito el ejercicio de la administración pública, y particularmente de ser titular del Ejecutivo a estar en un departamento, solamente con mi esposa Claudia y mis hijas María José y Jimena, porque el mayor estaba estudiando en Estados Unidos, en Colorado, y nos visitaba 15 días en la comunidad de Florida donde estábamos.
Belsasso: Después de tanto tiempo que todo te hacían.
Reyes Baeza: Oye, yo cuando fui estudiante en la carrera duré años solo y yo me cocinaba, entonces tengo cierta experiencia.
Belsasso: Carnes, por lo menos.
Reyes Baeza: Sí, y sopas y de todo sé hacer. Entonces les preparaba el desayuno, las llevaba a la escuela, luego las recogíamos ya más tarde, mi esposa y yo; las llevábamos a unas clases deportivas en las que las inscribimos, regresábamos a hacer tarea con ellas, en fin, verdaderamente disfruté a mi familia como muy pocas veces durante esos meses.
Belsasso: Que aparte es muy difícil que lo puedas hacer, ¿no?, el año sabático, de disfrutar a la familia, de estar con ellos, te duró poco porque te incorporas luego luego al gobierno federal.
Reyes Baeza: Llego en octubre del 2010 a Florida cuando terminé mi mandato y a partir de enero, mediados, empiezo a recibir llamadas del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, para trasladarme a la Ciudad de México e incorporarme a hacer una tarea política. Me instalo de manera definitiva en la ciudad hasta abril; sí tenía viajes frecuentes, pero ya para quedarme de tiempo completo en el Comité Ejecutivo Nacional, fue en ese mes.
Belsasso: ¿La familia qué hace, se muda ya cuando empiezan las escuelas?
Reyes Baeza: Mi familia se queda en Florida hasta el mes de junio que termina el ciclo escolar y posteriormente me alcanza en la Ciudad de México hasta agosto y desde entonces ya nos quedamos por aquí y luego el señor Presidente me hace el favor de invitarme, primero como vocal ejecutivo del FOVISSSTE, los primeros años de la administración y, apenas hace un año y unos meses, como director de esta gran institución, el ISSSTE.
Belsasso: ¿Y todavía te da tiempo de estar con la familia, de cocinar y más, o ya no?
Reyes Baeza: Los domingos procuro hacerles el desayuno a mis hijas, porque me encanta estar con ellas, convivir, disfrutar esos espacios íntimos, muy personales. Procuro tener esa cercanía el fin de semana, sábado por la tarde o domingo, porque finamente son los espacios que enriquecen los lazos personales con los hijos.
Belsasso: ¿Cuál ha sido el día más feliz de tu vida?
Reyes Baeza: Pues, mira, yo frecuentemente digo que cuando nacieron mis hijos; esos son los días en que verdaderamente he sido más feliz… he tenido muchos en mi vida profesional, política, pública, pero cuando nacieron mis hijos lo recuerdo como de los días más gloriosos, más memorables y más felices de mi vida.
Belsasso: ¿El más triste?
Reyes Baeza: Cuando murió mi padre. Hemos tenido también etapas complicadas, pero cuando falleció hace como ocho años, en el mes de junio, también fue un día bastante complicado, que te marca porque finalmente son de los seres más cercanos y más queridos que tiene cualquier persona.
Belsasso: A ver, complétame esta frase, José Reyes Baeza es…
Reyes Baeza: Un político comprometido con el tiempo que vivimos.
