Veracruz: la coyuntura política y la seguridad

Faltando 48 días para el cambio de gobierno en Veracruz, Javier Duarte presentó su solicitud de licencia como gobernador.
Muchas han sido las imputaciones de corrupción que se han hecho al ahora mandatario con licencia. Su propio partido, encabezado por Enrique Ochoa, tomó esta decisión. Dice Ochoa que para combatir la corrupción hay que empezar por limpiar la propia casa.
Junto con Duarte otros seis funcionarios también fueron suspendidos de sus derechos partidarios: Juan Carlos Rodríguez García, Gabriel Deantes Ramos, José Antonio Chara Mansur Beltrán, Arturo Bermúdez Zurita, Israel Ramos Mange y Daniel Cordero Gálvez.
Tanto fue ejemplo la sanción a Duarte que finalmente el PAN resolvió quitarle sus derechos partidarios al exgobernador de Sonora Guillermo Padrés, quien es investigado desde hace poco más de un año.
Con respecto a su solicitud de licencia, Duarte dijo públicamente que se separa de su cargo con la “conciencia tranquila” y calificó las acusaciones de corrupción e impunidad en su contra como “infamias y calumnias sin sustento”. Aseguró que la separación le dará tiempo para atender las denuncias en su contra. Afirma que no se ha robado “ni un solo peso”.
A Duarte lo persiguen no sólo las acusaciones ya referidas. Hace unas semanas escribía en esta columna que el tema de seguridad en Veracruz es grave.
El mes pasado se encontraron 75 fosas clandestinas en las que se cree pudieran estar enterradas más de 200 víctimas del crimen organizado.
En el estado los delitos de más alto impacto, como homicidio, desaparición forzada, secuestro y feminicidios, han ido al alza y para muchos han sido una constante que se ha tratado de encubrir por más de dos sexenios.
La situación de esta entidad es un foco rojo que ya venía caminando desde el gobierno de Fidel Herrera, el puerto de Veracruz se convirtió en su sexenio en lugar estratégico para los cárteles del Golfo y Los Zetas, que lo utilizaban como base en el trasiego de cocaína y drogas sintéticas hacia Estados Unidos y Europa.
El punto de referencia sobre el incremento de la violencia en el estado durante la gestión de Fidel Herrera es la formación de un cuerpo de mando del crimen organizado, llamado La Compañía, constituido por integrantes del Cártel del Golfo y su entonces brazo armado, Los Zetas.
De acuerdo con autoridades mexicanas y estadounidenses, entre 2006 y 2008, La Compañía también operó en Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán con la finalidad de enviar droga a la Unión Americana, siendo la base el puerto de Veracruz con la complicidad de autoridades municipales y estatales.
La Procuraduría General de la República informó que durante la administración de Fidel Herrera La Compañía contaba con una nómina de 500 mil a 600 mil pesos para repartir entre elementos de las corporaciones policiacas.
Y en el 2011, durante la gestión de Duarte, se reportaron terribles enfrentamientos en la entidad entre células del crimen organizado por el control del negocio.
Un Veracruz que lleva mucho tiempo descompuesto, muchas de cuyas zonas son controladas hoy por el crimen organizado.
Estos delincuentes además aprovechan las coyunturas políticas para fortalecerse. Y muy probablemente veamos nuevos crímenes en el estado durante los próximos días.
No sé cómo le va a hacer el gobernador electo en cuanto asuma el poder para tener controlado el estado. Ojalá que pueda por el bien de Veracruz.
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