Back

Trudeau y el misterioso secuestro talibán

Al mismo tiempo que el viernes pasado Justin Trudeau, en la visita que realizó al Senado de la República, pidió a los legisladores durante su discurso que incluyan en su agenda la desfavorable situación de las mujeres y la niñez mexicanas.

En Canadá acaparó la atención mediática la historia de Joshua Boyle y Caitlan Coleman, un matrimonio que permaneció cinco años secuestrado por los talibanes en Afganistán junto con sus tres hijos, y que fueron liberados en Pakistán. El primer ministro Trudeau ha sido un defensor de las mujeres, y es embajador de la campaña HeforShe, liderada por la activista actriz Emma Watson.

La familia ha sido muy bien recibida en aquel país, a pesar de que todavía hay muchas dudas en torno a la historia del matrimonio; Joshua Boyle declaró que durante el cautiverio sufrido a manos del grupo Haqqani, su esposa fue violada y mataron a un bebé de la pareja.

El tema contiene antecedentes complicados. Antes de su desaparición en las montañas de Afganistán, Boyle, hijo de un juez de un tribunal de Ottawa, estuvo vinculado a una de las familias canadienses que más ha sido relacionada con Al Qaeda.

Boyle en 2009 contrajo matrimonio con Zaynab Khadr, la hija mayor de Ahmed Khadr, un ciudadano canadiense de origen egipcio que fue acusado por las autoridades de estar estrechamente vinculado con Osama bin Laden.

Ahmed Khadr murió en 2003, pero su hijo, Abudllah Khadr, fue detenido en 2005 por las autoridades canadienses que lo mantuvieron en prisión durante cinco años mientras se decidía su extradición a Estados Unidos.

Otro de los hijos, Omar Khadr, fue capturado en 2002 en Afganistán, cuando tenía 15 años, por soldados estadounidenses durante una batalla con los talibanes y pasó 10 años, hasta 2012, en la prisión de Guantánamo hasta que Ottawa se vio obligada a aceptar su extradición.

En una entrevista al periódico canadiense The Globe and Mail en 2009, Boyle reconoció que estaba obsesionado con todo lo que estuviese relacionado con el terrorismo islámico hasta el punto de que se pasaba horas y horas leyendo en Internet sobre el tema.
En enero de 2009, Boyle se convirtió en el tercer marido de Zaynab tras conocerla primero en Internet y ofrecerle su apoyo.

El matrimonio de Boyle con la hija mayor del clan Khadr fue breve. En 2010 se divorciaron y para 2011 él ya se había casado con Caitlan Coleman, una joven estadounidense.

Y en 2012, con Caitlan embarazada, el joven matrimonio decidió viajar a Asia Central. La pareja había estado viajando el año anterior por Latinoamérica y quería continuar esa experiencia en uno de los países más peligrosos del mundo, Afganistán. Las decisiones tomadas por Joshua Boyle y Caitlan Coleman en 2012 son un misterio para amigos y familiares y no se sabe por qué el matrimonio decidió aventurarse en Afganistán. Y es extraño pensar que tuvieron 3 hijos en cautiverio.

El porqué Boyle y Coleman acabaron en Afganistán, donde fueron capturados por un grupo afiliado con los talibanes, sigue atormentando hoy en día a los padres de la joven estadounidense.

En una entrevista con la cadena de televisión estadounidense ABC, Jim Coleman, el padre de Caitlan, declaró: “llevarse a nuestra hija embarazada a un lugar muy peligroso, para mí, dado la persona que soy, es desaprensivo”.

Esta historia seguramente va a continuar, por lo pronto, el gobierno de Trudeau recibió con los brazos abiertos al matrimonio, a la espera de que al paso de los días, tanto Boyle y Coleman le den información sobre sus captores.

Regreso a casa

Joshua Boyle  denunció a su llegada al aeropuerto de Toronto, Canadá, que el grupo que los secuestró asesinó a una de sus hijas: “La estupidez y la maldad de los talibanes en secuestrar a unos peregrinos fue sólo eclipsada por la estupidez y la maldad de autorizar el asesinato de mi pequeña hija, que fue seguido por la estupidez y la maldad de la violación de mi esposa, que no se trató de una acción aislada de un guardia, sino que fue avalada por uno de sus comandantes”, afirmó.

La familia fue rescatada cerca de la frontera con Afganistán por el ejército paquistaní, luego de que la inteligencia estadounidense aportó datos.
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, expresó el pasado viernes su agradecimiento por la ayuda de los países amigos y aliados para la liberación de la familia del canadiense Joshua Boyle, secuestrada desde 2012 por los talibanes en Afganistán: “Quiero dar las gracias a nuestros aliados que han trabajado sobremanera para obtener un resultado positivo en este periodo de cautividad tan largo”, expresó.

 

La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, manifestó el alivio de su gobierno por la liberación de Boyle y agradeció los esfuerzos de los gobiernos de Estados Unidos, Afganistán y Pakistán. La pareja viajó a Afganistán para ayudar a los aldeanos “que viven en las profundidades de ese país controlado por los talibanes, donde ninguna ONG, ningún trabajador humanitario y ningún gobierno ha sido capaz de aportar la ayuda necesaria”.