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“Tengo una gran responsabilidad ante la que trato de ser ecuánime”: Un Café Con Armando Ahued

 

Armando Ahued, titular de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, llegó a tener un consultorio donde atendía cerca de diez pacientes al día, pero ante la demanda de trabajo que implicaba estar en la administración pública tuvo que elegir. Se quedó al frente de una responsabilidad que le ha recetado vivencias tan extremas como edificantes: la crisis de influenza, que implicó tomar “decisiones drásticas”; estar en la intervención en la que el corazón del Jefe de Gobierno capitalino, Miguel Mancera, se detuvo por minutos; y atender la explosión en el hospital de Cuajimalpa que implicó la pérdida de vidas humanas. Las califica como duras y terribles. Pero Ahued es también el cerebro del programa de salud insigna de la CDMX, Médico en tu casa, cada vez más reconocido en el país e internacionalmente.

Bibiana Belsasso: Me he sentido pésimo estos últimos dos meses, ¿qué ha estado pasando con la contaminación?

Armando Ahued: No es un tema privativo del Valle de México o metropolitano, sino de las grandes ciudades. El cambio climático ya nos alcanzó, estamos viviendo los efectos del adelgazamiento de la capa de ozono, que provoca que entren los rayos del sol con mayor intensidad. Estas últimas semanas hemos tenido temperaturas en la Ciudad de México arriba de los 30 grados, no me acuerdo de temperaturas arriba de 28 grados, cuando eran 28 grados era una temperatura muy alta y hoy alcanzamos 30, hasta 35 grados. La ciudad está en un valle, como en una olla, todas las montañas del sur hacia Cuernavaca, el Ajusco, no permiten el paso del aire. Además, tenemos cinco millones y medio de vehículos circulando.

 

Belsasso: Hay una cifra que me llama mucho la atención: mil 200 personas mueren indirectamente por causas de la contaminación en la CDMX al año.

 

Ahued: Sí. No hay un solo certificado médico que diga ‘murió por la contaminación’, estamos hablando de una cosa que le llaman los científicos “modelaje matemático”, en donde se estima cuál es la afectación de la contaminación hacia la salud y la muerte de algunas personas. Recordemos, ¿a quién le afecta más la contaminación?: a los niños, a los bebés, a las mujeres que están embarazadas, a los adultos mayores, a todos los enfermos crónicos que tienen problemas respiratorios crónicos como epoc, bronquitis crónica, a asmáticos, a gente que tiene alergias. A todas las personas que tienen problemas cardiacos, con hipertensión arterial, que tienen insuficiencia cardiaca, problemas de ese tipo y, por supuesto, toda la que presenta alergias, por ejemplo, conjuntivitis por contaminación, problemas de la piel, cáncer de piel. En los últimos diez años hemos visto un incremento de casi el ciento por ciento de casos de cáncer de piel.

 

Belsasso: ¿Cómo te afecta directamente la contaminación?, me imagino que en todas las enfermedades respiratorias es por lo que inhalas, ¿pero en la piel?

 

Ahued: Los rayos penetran con mayor fuerza, la radiación solar se eleva; necesitamos usar protector solar. Recomiendo a todos a que cubran sobre todo a los niños. Desde que se nace hasta los 19 años, el efecto de acumulación de rayos ultravioleta es mayor, de tal manera que es la edad en que más hay que protegerse y después, por supuesto, las mujeres deben usar protector solar. Las personas de piel blanca tienen que protegerse porque los padecimientos de cáncer de piel han aumentado y eso es resultado del cambio climático, de la contaminación que tenemos y que estamos provocando.

 

Belsasso: De continuar los índices de contaminación tan altos que hemos tenido en los últimos días, ¿cuál podría llegar a ser el máximo deterioro a la salud?

 

Ahued: Este efecto va siendo acumulativo, no es porque hoy subió la contaminación, que hoy vayamos a tener problemas o vayan a llenarse todos los hospitales de enfermos. Te duele la cabeza, te sientes mareado, tienes una sensación de desgano, te sientes mal, tienes falta de apetito; nuestro cuerpo resiente y tenemos que entender que estamos en un período donde las condiciones climáticas favorecen la elevación de la contaminación. El Centro Mario Molina, que es un centro súper prestigiado, recomendó tomar medidas importantes para bajar a como dé lugar los niveles de contaminación; es un tema de salud que tenemos que entender todos, afecta la salud, a unos más, a unos menos, pero a todos nos afecta.

 

Belsasso: ¿Has tenido un aumento de ingresos a los hospitales en estos días?

 

Ahued: Ha habido un 10 por ciento durante esta temporada, casos que tienen que ver con cuestiones respiratorias, sobre todo. Empiezan a tener molestias, a presentar cuadros asmáticos, a tener problemas respiratorios, sobre todo a los que tienen enfermedades crónicas sí les afecta.

 

Belsasso: Hay contaminación, ya se están aplicando distintos programas, el Hoy No Circula y más, pero la contaminación sigue alta, ¿qué hacer?

 

Ahued: El Jefe de Gobierno, Miguel Mancera me indicó que con el grupo del Comité Científico para la Contaminación hiciéramos un semáforo con los diversos niveles de contaminación y lo que debe de hacer la población. Yo recomendaría no hacer ejercicio al aire libre: las personas que tienen enfermedades crónicas, respiratorias y cardiacas, deben evitar salir de la casa, o el tiempo mayor posible permanecer en un lugar cerrado, no abrir las ventanas, tomar medidas de prevención con los niños, si están enfermos no sacarlos y a las embarazadas tratar de que no salgan en esos días de alta contaminación. Tomar mucho líquido, comer verduras verdes, y algo muy importante, tomar conciencia de verficar nuestro vehículo, afinarlo. No sólo esperar que pase tal calcomanía, sino estar conscientes de que es un vehículo que tenemos que llevarlo al taller para que le cambien las cosas y esté dentro de los niveles adecuados. Si podemos usar el transporte público privilegiar eso.

 

Belsasso: Doctor, platicanos de ti. Naces en la Ciudad de México, la conoces desde bebé, ¿qué diferencias veías cuando eras niño, a lo que vemos ahora?

 

Ahued: Imagínate, jugábamos en la calle, andábamos en bicicleta, era otra ciudad. Me tocó ver el primer día cuando arrancó el metro de la CDMX, vivíamos en Tlalpan, por donde está el metro Xola.

 

Belsasso: ¿Cuántos años tenías?

 

Ahued: Tenía nueve años, de repente vi y dije hasta de sorpresa: ‘¡el Metro!’, me impactó mucho, todavía utilizábamos el tranvía. A esta ciudad la he visto transformarse de una manera impresionante. Donde estaba mi universidad, la UAM, había vacas, veía cómo las sacaban a pastar. El crecimiento de esta ciudad ha sido impresionante.

 

Belsasso: ¿Tu papá a qué se dedicaba cuando eras chiquito?

 

Ahued: Mi papá, quien ya falleció, era comerciante, igual que casi toda mi familia, porque vengo de familia de origen libanés, entonces mi tío tenía una fábrica de vestidos, mi otro tío una fábrica de telas, otro de suéteres, mi papá hacía vestidos.

 

Belsasso: ¿Y tu mamá?

 

Ahued: Mi madre se dedicó siempre al hogar y a sacarnos adelante a mis hermanos y a mí; a trabajar como loca en la casa.

 

Belsasso:¿Cuántos hermanos tienes?

 

Ahued: Somos cinco en total. Tres hombres y dos mujeres.

 

Belsasso: ¿Por qué a ti se te ocurre estudiar Medicina?

 

Ahued: Por dos razones, la primera, a mí me gustó siempre la Biología y la Química, eran mis materias favoritas, sobre todo Biología. Empecé a darme cuenta que tenía esa facilidad para esa materia y empecé a ver el tema de la Medicina. Además, tengo dos tíos médicos. Uno fue jefe de Anestesia del Conde de Valenciana, el Instituto de Oftalmología y del Gabriel Mancera y otro ginecólogo, un gran médico, fue director del Instituto Nacional de Perinatología y formador de ginecólogos toda su vida. Siempre fui muy cercano a ellos y veía todo lo relacionado con la Medicina, siempre me atrajo, tengo esa vocación de servicio y se me dio. Entré a la carrera de Medicina y mira, hoy soy secretario de Salud, estoy próximo a cumplir diez años en la Secretaría. Seis años en la administración de Ebrard y, ahora tengo el privilegio de estar con Miguel Mancera, ya voy a cumplir cuatro años. Estoy muy contento de estar trabajando aquí.

 

Belsasso: Haces la carrera de Medicina en la UAM y, ¿dónde haces tu espacialidad?

 

Ahued: En el Seguro Social, después entré a la Administración de Servicios de Salud en la Delegación Miguel Hidalgo, luego estuve trabajando en la Procuraduría General de Justicia en la Supervisión General de Servicios a la Comunidad.

 

Belsasso: ¿Nunca has tenido tu consultorio?

 

Ahued: Tuve uno y lo tuve que cerrar porque era tal la cantidad de trabajo que tenía, que les quedaba mal a los pacientes y dije ‘no lo puedo permitir’.

 

Belsasso: Porque de las pocas profesiones que puedes tener, si tienes un puesto público, es como médico, que puedes conservar tu consultorio o algunos pacientes.

 

Ahued: En algunas posiciones sí. No, aquí, imposible. Estudié acupuntura dos años con un maestro chino excelente, manejaba yo la acupuntura y tenía una cantidad de pacientes impresionante, hasta 10 en una tarde. Pero de repente decía ‘tengo trabajo acá y no voy a poder ir’, y les fallaba, entonces tomé la decisión de que, o te dedicas a una cosa o a otra. Me atrajo mucho el tema de la administración de los servicios de salud, en Banobras fui director Médico seis años y luego me invitaron a ser subsecretario, aquí, después fui secretario. Es mi trayectoria, me ha tocado enfrentar momentos muy difíciles.

 

Belsasso: El de la influenza te tocó a ti.

 

Ahued: La influenza que hubo que cerrar la Ciudad de México, imagínate, tomar esa decisión fue de las cosas más impactantes en mi vida.

 

Belsasso: Ésa la tomaste con el doctor Córdoba Villalobos, ¿no? o ¿fue directamente tuya?

 

Ahued: Sí, y con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta (CDC), el experto número uno me dijo: ‘Tienes que tomar medidas drásticas, así sean exageradas’.

 

Belsasso: Fue una medida muy impopular, pero si no la hubieramos tomado se habría propiciado toda la influenza.

 

Ahued: Habrían sido el doble o el triple de muertos, era un momento de incertidumbre, no sabíamos la letalidad del virus, no había antiviral, no se sabía que el Tamiflú funcionaba, no había vacuna y los muertos estaban. Imagínate, estar recibiendo en esta misma oficina llamadas como ‘doctor se murieron dos en el ISSSTE, cuatro en el IMSS, uno en el Ángeles, otro en Médica Sur, otro acá’. Todo el mundo tuvo influenza, pero la letalidad del virus no fue tan alta, sobre todo el descubrimiento de que el Tamiflú funcionaba y que teníamos una reserva estratégica en México, así que se actuó muy rápido y pudimos controlar esa situación. Pero como fuimos los primeros, los demás países dijeron: ‘Ya nos dimos cuenta qué letalidad tiene’. Por eso no tomaron esa decisión, pero aquí había que tomar una decisión muy drástica y la tomamos. Afortunadamente fue para bien.

 

Belsasso: ¿Es lo más difícil que te ha tocado en esta Secretaría?

 

Ahued: No. Me han tocado momentos muy duros. Con el problema de la influenza no dormía del terror que tenía de lo que estaba pasando y de pensar cómo proteger a la población, qué hacer para que la población no se enfermara y no se muriera. También cuando a Miguel Ángel Mancera le viene el problema de su corazón, estaba yo en el quirófano, atrás del cirujano y se le paró el corazón más de nueve minutos y yo con una angustia de que no reaccionaba, casi me muero ahí. Afortunadamente salió.

 

Belsasso: Era un procedimiento sencillísimo, nadie se imaginaba ese desenlace.

 

Ahued: Son los riesgos de la medicina, son parte del quehacer médico, hasta sacar una muela puede provocar la muerte

 

Belsasso: No le tomamos la suficiente importancia a la boca y se va directamente una infección de muela al torrente sanguíneo. Es peligrosísimo

 

Ahued: Claro, así es. Por eso digo que cualquier acción médica, por sencilla que sea, puede tener una implicación.

 

Belsasso: Bueno, y ¿qué hacen?, porque tienen buenos servicios de salud en la Ciudad de México, pero a veces se saturan.

 

Ahued: No hemos creado una cultura de prevención. Lamentablemente no hemos creado una cultura de salud en la población. Las personas van a los servicios médicos cuando ya no aguantan el dolor o cuando ya hay una crisis, cuando ni siquiera saben que son hipertensos, diabéticos. Tenemos que trabajar mucho en la cultura en salud en la población, siempre he pugnado porque debemos incorporar una materia de salud obligatoria en las escuelas para crear conocimiento en la gente. En el tema de nutrición somos el primer país en obesidad infantil en el mundo, el segundo en adultos; tenemos un programa de salud sexual y reproductiva brutal, con embarazos en niñas de 11, 12, 13 años de edad; infecciones de transmisión sexual para arriba; tenemos adicciones, para arriba. En cáncer, llegan tarde los pacientes, de cada 10 personas siete llegan cuando ya no puedes ofrecerles nada, cuando pudo evitarse.

 

Belsasso: Esa cifra es altísima, de cada 10 personas 7 llegan ya en etapa avanzada.

 

Ahued: De cada 10 personas que llegan con cáncer de mama a 7 le dices: ‘si usted hubiera venido antes, extirpábamos el cáncer de su mama y se acabó el problema’. Llegan con una esperanza de vida muy corta.

 

Belsasso: Y también porque las enfermedades de ahora son infinitamente más caras de lo que eran hace unos años.

 

Ahued: Claro, antes era la transmisión de infecciones, ahora estamos hablando de las crónico degenerativas como la diabetes, la hipertensión, el cáncer, problemas cardio y cerebrovasculares, enfermedades que requieren equipo sofisticado, tratamientos muy caros. Por ejemplo, alguien que llega infartado, tenemos el servicio, se le tapan las coronarias y requiere stents y hay gente que requiere tres o cuatro. ¿Sabes cuánto vale un stent?, entre 20 y 25 mil pesos. No hay cartera ni hay presupuesto que aguante para seguir atendiendo a tanta gente enferma, necesitamos modificar hábitos.

 

Belsasso: Quiero regresar al caso del problema de Miguel Ángel Mancera, cuando se infartó, si no hubiera tenido el estado de salud físico que tiene, no la hubiera librado.

 

Ahued: No, obviamente su estado físico y su estado de energía mental lo ha sacado adelante.

 

Belsasso: ¿Cómo fueron esos minutos?

 

Ahued: ¡Uy!, terribles. Cae en paro, se prende la alarma y en ese momento empieza a contar el tiempo de paro cardiaco, lo que llamamos la parada cardiaca, empiezan a darle descargas y no reacciona.

 

Belsasso: Me platicó que le sacaron el corazón y le dieron masaje en vivo.

 

Ahued: Le tomó el corazón y le dio masaje directo.

 

Belsasso: ¿Te tocó ver eso?

 

Ahued: Sí, casi infartándome de la angustia. Ha sido también uno de los momentos terribles. También la explosión del hospital de Cuajimalpa. Sentí que me moría también ahí. Y, ahora el tema de la contaminación, también salir y pedirle a la población que entendamos todos que es un tema de salud, que tenemos que sacrificarnos todos y hacer algo. Me han tocado cuatro temas muy difíciles; sin embargo, estoy muy orgulloso, hemos hecho cosas muy positivas, este gobierno ha logrado posicionar una estrategia que no solamente es ya local y nacional, sino hasta internacional, como es Médico en Tu Casa, que se está volviendo una nueva manera de hacer la medicina en este país y a nivel mundial.

 

Belsasso: Estás aquí inmerso, llevas 10 años en esta Secretaría, pero, ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

 

Ahued: Ir al gimnasio, voy al Club Libanés de Hermes, me gusta hacer caminadora, elíptica, bicicleta. Me gusta mucho el futbol.

 

Belsasso:¿ Vas con la familia?

 

Ahued: Vamos con la familia, me gusta el futbol y también de repente, vamos al cine. Me gustan las películas.

 

Belsasso: ¿Te gusta leer?

 

Ahued: Sí, ya en la noche, cuando ya llegó a tu casa, además en mi oficina leo. Es una forma también de sacarme de este trabajo, una demanda de 24 horas.

 

Belsasso: Y, además de todo de mucho estrés, porque estás hablando que, si no resuelves algo en ese minuto, de esa decisión depende la vida de un ser humano.

 

Ahued: Imagínate, damos 22 millones de atenciones al año en esta Secretaría, 37 mil trabajadores, 32 hospitales, 380 clínicas, todas las jornadas de salud, todo lo que se hace al día es impresionante.

 

Belsasso: Y, ¿cómo manejas el estrés?

 

Ahued: He aprendido a asimilarlo a entender que muchas cosas están en mis manos y otras no.

 

Belsasso: Porque también te enferma.

 

Ahued: Claro que sí, de repente vienes de muy buenas y alguien hizo una cosa que no era adecuada y dices, ¡caray! te enojas y te molestas; en fin, es parte de la vida, he aprendido a manejar bien eso, duermo muy bien, mis ocho horas, pero maravillosamente, creo que eso me mantiene en buena posibilidad, tengo buen carácter.

 

Belsasso: Habrá que preguntarle a tu esposa.

 

Ahued: Hay que preguntarle y también a los hijos, a mis compañeros de trabajo, pero generalmente trato de ser ecuánime, pero sí tengo una gran responsabilidad, cuidar la salud y la vida de los capitalinos. Es un privilegio, yo creo en Dios, sin duda, le doy gracias a Dios porque mi vocación ha sido servir y para eso estoy.

 

Belsasso: ¿El día más feliz de tu vida?

 

Ahued: Haber nacido, ese día debe haber sido el día más feliz.

 

Belsasso: ¿El más triste?

 

Ahued: Ese día del hospital, de la explosión, la muerte de familiares.

 

Belsasso: Complétame esta frase, Armando Ahued es…

 

Ahued: Un ser humano muy sensible y siempre con el deseo de ayudar a los demás.