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Las mentes maravillosas de la cultura son mi inspiración

María José, la más pequeña de las tres hijas del pintor José Luis Cuevas, es directora y productora de Bellas de noche.

Su trabajo obtuvo el premio a Mejor Documental en la 14a. edición del Festival Internacional de Cine de Morelia y el del Público Cinemex a Mejor Película Mexicana en la 5a. edición del Festival Internacional de Cine de Los Cabos.

 

El material ya se proyectó en el Telluride Film Festival 2016, el Toronto Film Festival (TIFF) 2016 y el International Documentary Film Festival Amsterdam (IDFA) 2016.

 

BB: Me da muchísimo gusto hacer esta entrevista con una mujer que es amiga mía desde chiquita, talentosísima productora, María José Cuevas. Vamos a platicar de tu infancia, de tu casa en la calle Galeana, ahí en San Ángel, con tu papá, José Luis Cuevas, un pintor exitosísimo, ¿cómo fueron esos años?

 

MJC: Tuve la fortuna de vivir, de crecer, en esta casa maravillosa, en donde me abrieron a todas las puertas de la imaginación, a la cultura popular, que de ahí que ahorita que platiquemos de Bellas de noche tiene que ver con eso. Pues sí, creo que tuve una infancia privilegiada, de mucha inspiración, de mucho sentido del humor, porque mi papá era un gran hombre con sentido del humor, y bueno, ahí jugábamos tú y yo de niñas…

 

BB: Porque además de todo era una casa extraña. Llegabas y estaban todos los artistas; tu papá, muy folklórico, en contraste con una mamá muy estructurada.

 

MJC: Sí, eso para mí era normal. Las comidas eran con Monsiváis, con Carlos Fuentes, con Octavio Paz, pues crecí… con todos estos personajes de la cultura.

 

Son los personajes de mi vida, de mi infancia; por eso te digo: me siento muy afortunada de haberme inspirado de esas mentes tan maravillosas.

 

BB: ¿De qué sobremesa te acuerdas? Hubo muchísimas, pero ¿alguna en particular?

 

MJC: Me acuerdo de la boda de mi hermana Mariana, que fue en la casa de Galeana. Cierro los ojos y pienso en cualquier personaje famoso en los 80 de México.

 

Ahí estaba todo el mundo, desde el cantante Emmanuel hasta Octavio Paz; estaba Miguel de la Madrid, estaba todo México en esa boda…, entonces eso para mí era muy normal. Nunca los vi como estos personajes famosos, eran parte de mi cotidianeidad…

 

BB: ¿Y tu papá tenía su estudio dentro de su casa?

 

MJC: Sí, la parte de arriba. Entonces todas las mañanas se paraba, subía a dibujar y bajaba a la hora de la comida; mi papá tenía una disciplina extraordinaria…

 

BB: Sí, porque muchas veces dicen: la inspiración te llega. No: la inspiración hay que transpirarla y hay que trabajarla para que te pueda llegar…

 

MJC: Sí, tienes que tener la disciplina de subir todos los días al estudio. Escribía, pintaba, y ya las tardes las tenía libres. Era cuando recibía a sus amigos, pero la disciplina del dibujo, de menos, me consta, que tenía esa facilidad de subir y bajar ya para la hora de la comida.

 

BB: Tu mamá, Bertha, fue muy avanzada para su época, porque si bien tu papá era muy disciplinado en un plano, era muy artista…, la que concretaba, la que le decía tienes que vender así, vamos a hacer museo, te tienes que entrevistar con tal, te tienes que relacionar con estas personas, fue tu mamá…

 

MJC: Sí, totalmente. Mi papá, de hecho, es una persona lo menos práctica del mundo: no sabe manejar, no sabe nadar; o sea, no lo pongas en un centro comercial o en un banco. Entonces toda la mente alrededor de mi papá, quien lo guiaba era mi mamá. Claramente fue una relación de mucha complicidad, en la cual cada uno aportaba algo.

 

BB: Podríamos llamarlo una sociedad laboral…

 

MJC: Sí, sí, claro, mi papá era el creador y mi mamá manejaba y sabía exactamente cómo estuviera bien posicionada la carrera de mi papá…

 

BB: La chiquita de las tres, María José, y tienes una relación muy linda con tus hermanas, que también son muy diferentes entre sí.

 

MJC: Sí, ésa es otra fortuna; ahorita que no veo a mi papá y que mi mamá ya murió, por suerte nos tenemos mis hermanas y yo.

 

Creo que lo más importante en la vida es encontrar cómplices, y ser cómplices de tus hermanas, pues es extraordinario. Tenemos toda esta parte de orfandad, pero tenemos a las hermanas…

 

BB: A mí es una historia que me ha dolido mucho, porque te conozco desde chiquita. Siempre vi esa relación tan profunda que tenías con tu papá, eran una familia, como bien dices tú;…, era un papá que trabajaba en su casa, estaba siempre ahí, siempre conviviendo; tú siendo la más chiquita, una de las consentidas, y de repente se casa tu papá y todo se transforma…

 

MJC: Sí, si hace 15 años me hubieran dicho que iba a pasar todo eso, me hubiera atacado de la risa; o sea, justamente mi papá fue un personaje que adoraba a sus hijas, presente, divertido… y es muy impresionante que una persona que tenga la capacidad, porque me queda claro que es manipulación mental, logre que un ser humano se aleje de absolutamente toda su familia; pero, bueno, existen, por ejemplo, los manipuladores mentales de sectas y de cosas raras.

 

En París existe un centro muy famoso sobre la manipulación mental, es muy común y, como es tan tenue, no es obvia, pues entonces logras transformar a las personas.

 

BB: ¿Tú no tienes ningún contacto con ellos?

 

MJC: Ninguno…

 

BB: Pero yo creo que hace mucho más tiempo, porque yo me acuerdo cuando trabajaba en CBS, hace muchísimos años, contacté una entrevista con tu papá. Hablé y dije “hablamos de CBS…”, Me contestó Beatriz, por supuesto, “¿cuándo hacemos la entrevista?” Te estoy hablando de hace casi 20 años, y en eso se me ocurre decirle “soy amiga de María José” y ya me iba a colgar, pero ya tu papá estaba en la otra línea…

 

MJC: Sí, es que ella hizo todo como para alejar no sólo a la familia, sino también a sus amigos más cercanos, a los medios. Mi papá, que adoraba las cámaras, estar rodeado de gente, ahora está completamente aislado sin sus afectos, porque gente que me encuentro, gente que me dice: “es imposible ver a tu padre, no me lo pasan…” Lo que acababas de decir: no, no tenemos contacto con él.

 

BB: María José, ¿cuándo te surge lo artista? ¿Dónde estudiaste? ¿En el Edron?

 

MJC: Sí, y después estudié diseño gráfico en la Ibero. Y a los 17años decides lo que dizque vas a hacer el resto de tu vida. Ya me aburría tremendamente el diseño y de ahí empecé a hacer más video, video experimental, para hacer esta película que acabo de estrenar.

 

BB: Quiero que me platiques cómo es todo este proceso de decir “tengo una carrera universitaria, me quiero dedicar a otra cosa…”, que de alguna manera sí estaba relacionado todo el tema artístico, pero ¿cómo empiezas a involucrarte en todo lo que es la filmación, los documentales, la investigación…? ¿Cómo se da todo esto?

 

MJC: Creo que mi decisión de estudiar diseño gráfico fue más como un camino fácil. Digo, no es nada fácil tener el apellido que tengo como para decidir qué quieres hacer, porque siempre va a haber como la comparación. Incluso en la escuela me decían que sacaba buenas calificaciones por ser hija de mi papá, o sea, siempre ha sido como este orgullo y peso a la vez; bueno, había sido, ya no lo es…

 

Y cuando tuve esta crisis de decir ya no quiero hacer diseño, mi hermana, que es videoartista, me invitó a hacer un curso de video y a partir de ahí yo no dejé nunca la camarita de video. Y creo que es siempre esta necesidad que he tenido de contar historias y siempre he sido cinéfila. No estudié cine, pero otra cosa que heredé de mi papá es la pasión por el cine y ver muchísimo cine.

 

BB: También en tu casa te reunías siempre con cineastas importantísimos, ¿quién fue el que más te impactó?

 

MJC: Pues al que le tengo mucho cariño, por ejemplo, es a Arturo Ripstein. Sí, son como…, más que impacto, es que te digo era como estar en la mesa con ellos y estarlos escuchando, todo eso se te queda…

 

BB: Yo siempre digo: Hoy eres la persona que está aquí enfrente, llegando a donde estás, por las personas que te rodearon desde tu infancia, y eso sí te va marcando. Y no es que les copies, sino que de alguna forma te van enseñando y vas palpando lo que hacen y lo que quieres hacer…

 

MJC: Te van enseñando, pero creo que te vas inspirando sin darte cuenta, te vas formando, y eso lo veo mucho con mi hermana Ximena, que, de hecho, ahorita trabajamos juntas. Ella editó la película y creo que tenemos la misma sensibilidad, la misma mirada, y eso viene, pues, por de dónde venimos.

 

BB: En algún momento empezaste a hacer videos muy cortos, trabajar para agencias de publicidad, que me imagino te foguearon bastante, ¿en qué momento das el paso?, porque Bellas de noche te tardaste 10 años en hacer…

 

MJC: Doy el paso por pasión, por de pronto decir voy a abandonar todo, porque todos los otros trabajos los hacía por tener un trabajo y tener mi quincena, pero no me llenaban y el encontrar las ganas de hacer Bellas de noche tiene que ver con quién soy…

 

BB:¿Por qué Bellas de noche?

 

MJC: Porque las vedettes, igual que todos estos personajes de los que hablábamos, era muy fácil encontrarlas en mi casa. Las rumberas, que son las antecedentes de las vedettes, de los años 50, eran muy amigas de mi papá, entonces para mí era muy normal llegar y ver a Tongolele, a Rosa Carmina, a Ninón Sevilla, y cuando yo era niña, las vedettes en los 70, 80, invitaban a mis papás a sus shows y a mí me llevaban.

 

BB: Te encantaba…

 

MJC: Me encantaba. Entonces, claro, tienes 10 años y de pronto estás viendo a Lyn May en el teatro Blanquita, pues son cosas que se te quedan. De niña eres una esponja, se te quedan, y por eso desde mi acercamiento a las vedettes era porque lo traía como en la sangre, no sé cómo explicarlo…

 

BB: ¿Quién fue con la primera que haces contacto?

 

MJC: Con la Princesa Yamal, y lo hago por… No la estaba buscando por Bellas de noche, sino que mi novio de ese entonces estaba escribiendo el guión de otra cosa y ahí nos conocemos y ella es la que me da la idea de buscar a las demás.

 

BB: Y de estas mujeres que veías de una manera glamorosísimas las ves 25 años después, ¿están muy cambiadas? ¿Con qué seres humanos te encuentras?

 

MJC: Justo cuando las busco y hago toda la investigación, fue muy interesante porque, pon tú, hay libros enteros de Carlos Monsiváis en que habla sobre las vedettes, sobre las rumberas y sobre la importancia de estos íconos femeninos en nuestra cultura popular y los pone como una parte importante de nuestra historia, de nuestra cultura, y de pronto, al regresar al presente, investigar de ellas, me encuentro con toda una prensa amarillista terrible alrededor de ellas, porque creo que como que a nuestras grandes diosas no les permitimos envejecer o ya no estar en el reflector.

 

Hay mucha crueldad alrededor de eso. En el momento de conocerlas, de pronto todos estos prejuicios ¡clac!; o sea, desaparecieron por completo, este…, porque son mujeres, que si bien ya no son las glamorosas de los 70, ni tienen las pieles, ni viven en los lujos más absolutos, son mujeres que tienen algo muchísimo más interesante que es la fuerza femenina…

 

BB: Además de todo, deben tener unas historias de vida fantásticas. Anduvieron muchas con políticos importantísimos, vivieron la historia de México dentro de ser vedettes y estar bailando y enseñando cuerpo; también tuvieron relaciones importantísimas con políticos famosísimos.

 

MJC: Sí, y era parte de todo; o sea, creo que era parte de toda esa vida nocturna tan famosa y particular en México.

 

BB: Se perdió, desapareció de nuestro México.

 

MJC: Es que antes era muy normal, el político importante iba al show de Olga Breeskin al Continental y ahí, bueno, había como todo este mundo de seducción, de regalos caros y todo… Todo eso ya lo sabemos y…

 

BB: ¿Todo eso viene en el documental?

 

MJC: No, fíjate que yo no me quise enfocar en todas estas cosas que ya hemos leído y son como tan obvias de su mundo. Como que me enfoqué más a los seres humanos, a la mujer, a la fuerza, como al empoderamiento de ellas; creo que es una mirada completamente nueva hacia las vedettes, nunca nadie las había visto de esa manera.

 

BB: ¿10 años?

 

MJC: ¡Híjole! Porque no estudié cine, soy diseñadora gráfica; de aquí a que hago toda la investigación, levanto los fondos. Pero lo bonito de Bellas de noche es que pasaron 10 años, porque esos 10 años se ven en la historia y esos 10 años se ven también en mi relación con ellas.

 

BB: ¿Qué tanto cambia una mujer en 10 años?

 

MJC: Muchísimo. Me las encontré…, cuando las conocí estaban cumpliendo los 60, 61, 62, por ahí, y, bueno, como seres humanos al cambiar o empezar una nueva década, siempre existen estas reflexiones. Me las encontré justo en ese momento, en un momento de profunda reflexión de sus vidas, y lo que fue muy bonito es que en esos 10 años frente a mí hubo esta transformación de reinventarse, como de salir adelante, como de agarrarse y volverse a inspirar, entonces para mí cambiaron muchísimo, creo que tuvieron que tener esta reflexión para tocar fondo para después levantarse.

 

BB: ¿Cómo te ves tú a los 70? ¿Está cañón, no?

 

MJC: Sí… ojalá que como ellas en muchas cosas. Creo que ellas me enseñaron a cómo celebrar la vida, a aprender a celebrar la vida; ¿cómo me veo?, ojalá con la misma vitalidad…

 

BB: Oye, María José, además del cine, ¿qué otras cosas estás haciendo?, porque siempre estás haciendo mil cosas. Yo me acuerdo de que tu departamento era espectacular porque se te ocurría decorar con lo que tuvieras y como fuera; si tenías unos libros hacías la mesa con los libros, era increíble, es increíble…

 

MJC: Pues ahorita me he dedicado sólo al cine, creo que es ya lo que quiero seguir haciendo…, sí, 10 años que me han absorbido por completo la vida. Imagínate todo este tiempo que no nos hemos visto, Bibi, por esto…

 

BB: María José, ¿cuál ha sido el día más feliz de tu vida?

 

MJC: Ay, tengo muchos, creo que uno de los más felices fue presentar ahorita la película…

 

BB: ¡Que llegue a cines! ¡Y en muchísimos cines! ¡Qué orgullo, de verdad, María José!

 

MJC: Y fue en el Teatro de la Ciudad, que es como un lugar emblemático también de las vedettes, porque muchas de ellas empezaron ahí, cuando era el teatro Iris.

 

También fue como culminar 10 años de trabajo y también para mí, es como una carta de amor a ellas. Entonces sí, ahorita pues pienso como en el día más feliz más cercano…

 

BB: Porque lo natural, yo la verdad lo pensé, es que hubiera sido en el Museo José Luis Cuevas esta presentación…

 

MJC: Sí, pero justamente…, Bellas de noche es un homenaje para mi papá sin lugar a dudas; o sea, yo jamás hubiera hecho esta película si no hubiera tenido como todo ese bagaje y ese aprendizaje al lado de mi papá… Entonces, claro, a la persona que más extrañé el día de la premier fue a él.

 

BB: ¿Y el día más triste de tu vida?

 

MJC: Pues cuando murió mi mamá y… no lo cuento como un día, pero pues toda esta lejanía con mi papá obviamente es un día prolongado de tristeza; o sea, saber que está vivo pero no tener la cercanía, digo, porque mi mamá murió y ahí está, pero…

 

BB: A ver, complétame esta frase, María José Cuevas es…

 

MJC: Ay, una loca, no paro.