Back

La primera muerte de Fidel

Este fin de semana murió el comandante Fidel Castro Ruz, expresidente y exjefe de las fuerzas armadas en Cuba, ícono de la isla caribeña e ideólogo de la revolución cubana.

 

Durante 57 años Cuba vivió bajo su régimen. Mucho se pensó que cuando falleciera Fidel las políticas de la isla tomarían otro matiz.

Hace 10 años, 31 de julio de 2006, Castro realizó una proclama en la que delegaba funciones provisionalmente, a raíz de una intervención quirúrgica como consecuencia de una hemorragia gastrointestinal. Cuando se hizo este relevo a favor de su hermano, Raúl Castro, muchos nos imaginamos que la salud de Fidel era tan precaria que se tendría que empezar a preparar el futuro de Cuba.

En ese entonces las especulaciones sobre qué pasaría en la isla cuando el comandante Castro muriera no se hicieron esperar. Yo trabajaba para el programa de investigación Séptimo Día en Proyecto 40 e hice un reportaje especial.

Entrevisté a dos personajes que conocen a fondo el tema de Cuba: Ricardo Pascoe, exembajador de México en Cuba, y el embajador de carrera Jorge Montaño.

Ambos me decían que Fidel había tenido la visión de dejar a sus hombres fuertes desde hacía tiempo al frente del país.

Raúl Castro en ese entonces de 75 años, ya realizaba las labores del primer secretario, comandante de las fuerzas armadas y de presidente del Consejo de Estado y de Gobierno. José Ramón Balaguer Cabrera, para encargarse de Salud, quien ahora ya no está en Salud pero sí como Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista en Cuba.

En Educación estaba José Ramón Machado Ventura, quien ahora funge como segundo secretario del Partido Comunista de Cuba precediendo a Raúl Castro.

Esteban Lazo Hernández quien hoy se desempeña como presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba. Casi todos los hombres de confianza de Fidel Castro siguieron trabajando con su hermano Raúl.

Ricardo Pascoe me decía: “Yo siempre he sostenido que, a diferencia de quienes pensaban que muerto Fidel se derrumbaría el sistema, no es así. Fidel tuvo la inteligencia de crear una clase política con intereses políticos entre ellos. Eso hace que sea una clase política dinámica”.

Me decía que el gran cambio se daría en que el poder no se seguiría centrando en una sola persona, pero sí en los hombres fuertes de Castro, y no se equivocó.

“Detrás de Raúl Castro se conforma la pirámide de los grandes políticos en Cuba. Cada uno representa regímenes políticos distintos. Carlos Lage administrará el petróleo, energéticos, electricidad, minería, níquel. Y la base militar la tiene Raúl Castro”, expuso.

El embajador Jorge Montaño me explicaba, también hace 10 años, que la transición en Cuba había empezado 5 años antes de la proclama de Fidel a favor de Raúl.

“Hay una transición que ya empezó. Raúl Castro siempre fue más duro con Estados Unidos, sin embargo el 3 de diciembre (1995) tendió su mano para una relación responsable entre EU y Cuba. Muy importante que la disidencia cubana sin Castro se pueda restablecer, no es fácil porque Bush tiene compromisos fuertes con el exilio cubano”.

¿Habrá un cambio radical entre los cubanos que viven en la isla y los que están en el exilio?, pregunté. La respuesta de ambos fue que las instituciones en la isla son fuertes, pero la mayoría de los que viven ahí, estaba ligada sentimentalmente con Fidel, lo que no se percibía con claridad era el papel que jugarían las instituciones en el sentir del pueblo.

Ricardo Pascoe me contaba: “Yo no veo un cambio radical en este momento. Bueno, un sector sí; en otro no. En Miami la opinión está dividida. Según las encuestas la actitud de los cubanos es moderada. No es una de invadir, de tomar el poder. Es de buscar reconciliación entre la comunidad cubana que vive fuera del país y la que vive dentro”.

Montaño me decía hace 10 años: “Lo que pudiera ocurrir es el modelo chino. El vietnamita, estructura política rígida y economía abierta. El que viaja por China difícilmente verá rasgos del partido político comunista chino, pero sí se percibe en el manejo de la seguridad. Pero la economía se maneja con mayor laxitud”.

Con la llegada de Raúl Castro a la isla las políticas no se perdieron. Como me dijeron los expertos hace 10 años, Fidel planificó la sucesión y eso es precisamente lo que veremos en Cuba, ahora sí con la muerte de Fidel. Una salida perfectamente estructurada para que el Partido Comunista pueda seguir controlando la isla.

bibibelsasso@hotmail.com
Twitter:
@bibianabelsasso