Back

El último tampax y nos vamos

Algunos jóvenes por miedo a ser descubiertos consumiendo alcohol u otras drogas por sus padres, o por los alcoholímetros, han descubierto un nuevo método para hacerlo sin que aparentemente deje rastro, pero que puede llegar a ser infinitamente mucho más peligroso.

Según datos del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve) este método se conoce como slimming, tampón de vodka, tampvodka o tampax on the rocks. Consiste en impregnar un tampón en alcohol de alta graduación (uno de éstos bien mojado puede contener medio caballito), normalmente vodka o whisky (que alcanzan aproximadamente los 40° de alcohol), e introducirlo por la vagina o el ano.

Estas zonas del cuerpo son altamente vascularizadas y el alcohol se absorbe rápidamente por la sangre sin metabolizarse en el hígado. Con este método se pueden llegar a sentir los efectos de una borrachera muy rápido y no deja aliento alcohólico. Algunas veces también han mezclado alcohol con drogas como la cocaína.

Ésta es una práctica que se ha utilizado hace ya unos años en países como Estados Unidos, Inglaterra, España y Alemania. Recientemente se puso de moda en México.

En la Ciudad de México, se han registrado ya 11 casos de jóvenes que han llegado a hospitales con grados muy altos de intoxicación. Los primeros casos se reportaron en el 2014 en la Clínica de Especialidades Toxicológicas Venustiano Carranza. Seis personas fueron internadas por presentar dolores intensos en la zona rectal. Todas se habían introducido tampones con alcohol.

Poco después el Imjuve reportó que fueron atendidos cuatro casos de menores de edad por esta práctica.

En otros lugares del mundo también se han dado casos de jóvenes hospitalizados por intoxicación etílica y por graves patologías en los genitales, ya que el alcohol destruye la flora vaginal y produce abrasamiento en la zona, que puede traer como consecuencias relaciones sexuales dolorosas e infecciones.

Algunas de las consecuencias potencialmente mortales que puede traer esta práctica son la muerte celular en la zona lastimada, trombosis profunda, laceraciones, necrosis y sepsis, complicaciones que comienzan a sentirse desde el primer momento, así como sangrado.

Pero también, según el mismo Imjuve, han llegado jóvenes intoxicados por consumir alcohol por los ojos, en otra práctica llamada eyeballying (emborracharse por los ojos).

Ésta consiste en introducir el alcohol directo en la córnea vaciándolo directamente sobre los ojos, nuevamente evitando el filtro hepático, con consecuencias para la salud como conjuntivitis, en el mejor de los casos, hasta lesiones de córnea imborrables que conduzcan incluso a la ceguera.

Otra práctica entre los jóvenes es conocida como los oxy-shots, que consiste en inhalar alcohol a través de dispositivos de nebulización, como los que usan los asmáticos. El alcohol se convierte en gas con ayuda del oxígeno, por lo que los jóvenes inhalan el vapor que llega hasta los pulmones y de ahí a la sangre sin pasar por el hígado. Este método puede dañar el sistema nervioso además de que podría acarrear patologías pulmonares graves.

Muchos jóvenes quieren aventurase a experiencias nuevas, pero no quieren ser reprimidos por sus padres o bien por los controles de alcohol como el alcoholímetro. Según un estudio realizado por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, el 53 por ciento de los jóvenes de secundaria y preparatoria que consumen bebidas alcohólicas lo hace por curiosidad.

Utilizando estas prácticas que hoy están de moda los jóvenes piensan que no corren ningún riesgo. Es importantísimo platicar con nuestros hijos, para que sepan la gravedad de emborracharse ya sea vía rectal, vaginal o bien por los ojos. Pero además no nos olvidemos de que ahora justo se están llevando a cabo las fiestas de graduación, en las cuales muchos adolescentes quieren sentir los efectos del alcohol en su cuerpo sin ser sorprendidos.

bibibelsasso@hotmail.com
Twitter:
@bibianabelsasso