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“El regreso a clases, aunque lento, garantiza seguridad de alumnos”

Muchos padres de familia y directivos de escuelas quieren que sus planteles ya aparezcan en las listas de la SEP, para poder reanudar labores.

 

Pero hay más de 10 mil escuelas en el país, que tienen algún daño, aproximadamente 400 se tendrán que derribar y otras 900 tienen daños importantes.

Verificar cada uno de los planteles ha sido una labor titánica porque son pocos los especialistas, comparado con el número de inmuebles, que pueden oficialmente emitir la certificación y de ahí todavía se tienen que verificar ante la SEP.

Me parece que aquí todos tenemos que entender que la prioridad es la seguridad y que este procedimiento, aunque sea lento, es el que mejor garantiza la seguridad”

Platicamos, junto con Jorge Fernández Menéndez, con el secretario de Educación, Aurelio Nuño, quien dice que no va a arriesgar la seguridad de los niños y que el regreso a los planteles se hará hasta que sean verificados.

Dentro de la tragedia el secretario Nuño dice que los planteles públicos contaban con seguro, lo que apoyará en su reconstrucción.

Pregunta: Hay un proceso de regreso gradual a clases, en la Ciudad de México y en el resto del país, ¿cómo está la situación y cómo se regresará gradualmente a la normalidad en las aulas? 

AN: El punto central es mantener la seguridad o garantizar, hasta donde esté en nuestras posibilidades, la seguridad de los niños, de las niñas y los maestros, y la tranquilidad de los padres de familia, y por eso tomamos la decisión de revisar todas las escuelas, independientemente de las que tienen daños visibles muy claros. Revisar todas y revisarlas con un experto, con un director responsable de obras, en el caso de la Ciudad de México, que es lo que marca la normatividad; en los estados, lo que marque su normatividad, es decir, personal de Protección Civil, peritos. Que sean expertos los que hagan una revisión de cada una de las escuelas.

En la Ciudad de México se cubrirán todas, y en el resto de las entidades, en las zonas que fueron afectadas o donde se sintió el temblor, para que todas las escuelas puedan ser revisadas y tengan un Dictamen de Seguridad Estructural.

No vamos a permitir el regreso a clases de ninguna escuela que no tenga el Dictamen de Seguridad Estructural, esto para garantizar la seguridad de los niños, de los maestros y, por supuesto, la tranquilidad de las mamás y de los papás, es un proceso largo…

Pregunta: Me decían que es un proceso largo porque son muy pocos los especialistas que pueden revisar estas escuelas y que están autorizados para firmar, que por eso les piden a los padres que tengan paciencia, que son muy pocas las personas que pueden dar este visto bueno, de que la escuela está estructuralmente en buen estado.

AN: Así es, yo estoy muy agradecido, en el caso de la Ciudad de México, con el Jefe de Gobierno, y en los estados con los gobernadores que están poniendo el mayor número de personal o de los directores responsables de obras posibles a hacer este trabajo.

Tenemos que entender que es una situación en la que no sólo se tienen que revisar escuelas, se están revisando hospitales, se están revisando viviendas, es decir, es un momento claro en donde estas personas que tienen esta garantía de poder ser peritos o quienes tienen esta capacidad y están acreditados para hacerlo, están limitadas y que ahorita hay una demanda para diversos fines.  Entonces, me parece que aquí lo que todos queremos es, sin duda, ir regresando a la normalidad, por eso cada día van regresando algunas escuelas, pero lo tenemos que hacer garantizando la mayor seguridad posible y eso implica que se tengan estos Dictámenes de Seguridad Estructural y, por lo tanto, sí tener la comprensión de que esto va a llevar tiempo, yo decía que nos va a llevar entre 2 y 3 semanas.

Cada día estamos avanzando, damos el corte de las escuelas que ya cuentan con este dictamen y, por lo tanto, pueden operar al día siguiente, vamos sumando, vamos avanzando poco a poco, pero me parece que aquí todos tenemos que entender que la prioridad es la seguridad y que este procedimiento, aunque sea lento, es el que mejor garantiza la seguridad, al mismo tiempo de que poco a poco vamos regresando a la normalidad.

Pregunta: Aurelio, decía el Presidente que son 190 mil viviendas que hay que reconstruir, volver a construir o que tienen daños relativamente graves, en el recorrido que han hecho hasta ahora, ¿cuántas escuelas hay que volver a construir?, ¿cuántas tienen daños importantes?, ¿tienes ya un número?

AN: Sí, obviamente esto todavía puede variar porque en algunos estados se siguen integrando los censos, en Morelos no hemos terminado, pero en números generales, el último reporte que tengo es que estamos hablando de cerca de 10 mil escuelas que tienen algún daño; la mayoría, afortunadamente, son daños relativamente menores y hasta el momento estamos hablando de cerca de 400 escuelas que sí vamos a tener que reconstruir totalmente y aproximadamente otras 900 escuelas que tienen daños también importantes, que no van a implicar una reconstrucción total, pero sí una intervención parcial importante.

El resto de las escuelas tiene daños menores, me refiero a vidrios rotos, cosas que se tienen que resanar, cambios de puertas, etcétera, daños menores pero sí estamos hablando de mil trescientas, 400 con daños severos que tendremos que reconstruir totalmente y cerca de 900 que van a requerir una intervención mayor, aunque no sea una reconstrucción completa.

Pregunta: Aurelio, ¿qué van a hacer con todos estos niños en lo que les reconstruyen sus escuelas, en lo que se les arreglan?

AN: Vamos por fases, la primera es el regreso a clases con el método que ya platicamos, que es ir verificando escuela por escuela; cuando terminemos de hacer esta verificación tendremos ya el universo final de las escuelas que sí pueden operar y que ya están operando, y de las que por alguna razón no lo pueden hacer y tendremos que reparar.

Una vez que pase esta fase, que durará 2 o 3 semanas, iremos a la siguiente, que es la reubicación de los niños de las escuelas que van a requerir semanas o meses para repararlos, y ésta se va a dar en dos vías: en donde se pueda serán reubicados en otros planteles que sean cercanos, que no tengan problema y que tengan la capacidad de recibirlos o se instalarán aulas temporales para que puedan ahí tomar clases las siguientes semanas o meses.

La tercera fase va a ser iniciar la reconstrucción de las escuelas que estén dañadas, entonces ahorita estamos en la primera fase y así iremos avanzando por partes, con orden y con método.

Pregunta: Todo esto tiene un costo presupuestal, tienes un programa muy importante de Escuelas al 100, pero reconstruir mil 300 en total, entre las que se reconstruyen y las que necesitan reparaciones mayores, es un costo presupuestal alto, me imagino que todavía no está medido pero sí obligará a un movimiento de recursos para cumplir estas metas.

AN: Así es, y afortunadamente tenemos las fuentes de financiamiento, la primera es el seguro, todos los años la SEP paga un seguro de las escuelas públicas…

Pregunta: ¿Todas las escuelas públicas tienen seguro?

AN: Todas las escuelas públicas tienen seguros contra desastres naturales. El seguro está activado, estamos en el procedimiento de irlo cobrando, pero obviamente los ajustadores tienen que ir revisando las escuelas. Es un proceso que también lleva tiempo, pero esa va a ser una primera fuente de financiamiento, el monto del seguro no necesariamente va a cubrir el 100 por ciento de lo que tenemos que invertir, pero será un primer piso muy importante que nos va a dar una primera fuente de financiamiento muy sólida.

 

La segunda, en caso de que el monto del seguro no alcance, podemos pedir recursos al Fonden, entonces entre el seguro y los recursos del Fonden estamos bien cubiertos para poder hacer frente financiero a esta emergencia. Por otro lado, para cubrir los daños menores, es decir, los cambios de vidrios, de puertas, resanar, pintar, etcétera, que afortunadamente es en la mayoría de las escuelas, dentro de la SEP  tenemos ya un fondo que apartamos por 70 millones de pesos, que nos va a servir para ese fin. Entonces, me parece que afortunadamente por estas tres vías estamos cubiertos financieramente para poder enfrentar la reconstrucción.