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“El poder es para ayudar a la gente; si no estás dentro es difícil hacerlo”

Delfina Gómez, una normalista que inició su carrera política en su municipio de origen, Texcoco, es una de las aspirantes a gobernar el Estado de México y fue Andrés Manuel López Obrador, líder de Morena, quien la destapó como como candidata.

Destaca que ahora su principal función es dar a conocer a Morena y fortalecerla.

BB: Si llega a la candidatura, ¿qué le gustaría hacer en el Estado de México?

DGA: A mí lo que me ha gustado desde que inicié como maestra, después ya como directora, presidenta municipal, ahorita diputada y si hubiera esa posibilidad, lo que me gustaría es servir a mi gente, yo creo que algo que dignifica al ser humano es el servicio a los demás, y eso te trae como consecuencia sentirte satisfecha y feliz.

¿En qué podríamos servir a la gente del Estado de México? En cubrir muchas necesidades, una de ellas es nuestros jóvenes, que a mí me preocupan mucho, no les estamos ofreciendo ahorita nada, hay inseguridad, falta de empleo, falta de credibilidad hacia las instituciones. Me preocupa la gente del campo.

BB: Uno de tus principales temas, como maestra que eres, es la educación.

DGA: Claro que sí, sí me preocupa porque los jóvenes se enfrentan a dos situaciones: la primera es cuando quieren ingresar a la universidad, no se cuenta con tanto espacio para poder captar tanta matrícula, y, la segunda, es cuando termina su carrera con un buen promedio, incluso ya titulado y no hay trabajo. Entonces un reto importante es la creación de espacios educativos y la creación de empleos para los jóvenes. La educación no solamente tiene que ser educación memorística, también tenemos que educar en valores, algo que nuestra sociedad también ha perdido es el buscar o el fomentar en los jóvenes esa creación de valores que son importantes para el ser humano.

BB: Me cuentan que tienes una relación cercana con Andrés Manuel López Obrador y que tiene mucha confianza en ti. ¿Cómo se fue dando esa historia?

DGA: Él me conoció a través del trabajo, realmente yo no tenía la gran oportunidad de conocerlo. Me ha gustado su proyecto y su filosofía, yo asistía a sus mítines, pero de manera independiente, nunca fui con algún grupo porque no soy militante de ningún partido, yo asistía porque quería escucharlo…

BB: ¿Ya estás afiliada a Morena?

DGA: No. He pedido que me respete, el no tener afiliación, porque yo creo que más allá de una afiliación está tu situación de actuar, hay gente que puede estar afilada a un partido, pero no practica los principios que se establecen y hay gente que, sin ser afiliada, puede ser de mejor desempeño, de mejor actitud.

¿Cómo me conoce el licenciado? Pues me da la oportunidad de ser candidata a presidenta municipal, lo cual agradezco porque no solamente le dieron la oportunidad a una ciudadana, sino a una mujer, a una maestra, a una persona sin experiencia política, tenía todo el deseo de ayudar a su gente y a través del desempeño que tengo en la presidencia municipal, él va viendo que sí, que no solamente se hace a través del verbo, sino también se hace en acciones tendientes a practicar lo que tanto queremos como Morena, que es una transparencia en el ejercicio público, un servicio a la sociedad, el minimizar gastos…

BB: ¿Cómo fue tu infancia?

DGA: Feliz, pero tuvo retos… mi papá es albañil, mi mamá era ama de casa, ella vivió la época donde la mujer no tenía que estudiar porque se casaba, tenía hijitos y la mantenían, de esa situación, yo surjo… Somos tres, una hermana, un hermano y yo.

BB: Y con un sueldo de un albañil para toda una familia debe haber sido complicado…

DGA: Pero había algo muy interesante… Mucho amor, y que además había la situación del compromiso de nosotros. Creo que algo que agradezco de mis padres fue que me enseñaron a ser independiente. Cuando termino la secundaria ya no teníamos para estudiar y mi papá nos decía: si vas a estudiar tienes que trabajar, y entonces lo que yo hacía era estudiar en la mañana, trabajar en la tarde. A los 15 años era institutriz de unos chicos, de unos jóvenes ahí de Texcoco que tenían una óptica.

BB: ¿De ahí empieza tu amor por la docencia?

DGA: Ya estudiaba la normal cuando trabajaba, y de ahí empieza mi carrera de trabajar todo el día, porque bueno, mi vida ha sido de trabajar doble turno…

BB: Eres directora de una escuela particular, y luego de una pública, ¿por qué la política?, ¿cómo entras ya de candidata a la alcaldía de Texcoco, que además de todo, hay alternancia de poder ahí?

DGA: Sí, fue algo maravilloso, primero con miedo, porque de entre tantos texcocanos pues se fijan en mí y eso, insisto, yo lo agradezco mucho a la vida; al principio, cuando me dijeron que si quería ser candidata, dije no, por miedo, pero yo veía cómo en Texcoco hacían falta tantas cosas, sobre todo de atención a la ciudadanía…

BB: ¿Quién te llama? ¿Cómo te llaman?

DGA: Me llama un grupo de Morena, el doctor Higinio, el licenciado Horacio y otro grupo de compañeros que me dicen: maestra, ¿qué le parecería entrar con nosotros? Yo al principio pensé que me iban a llamar para ser promotora o como regidora, como directora de educación, pues es lo que yo sé hacer, pero cuando me dicen que como candidata, pues sí me dio mucha alegría, pero fue un gran reto…

BB: ¿Y cómo te despides de la escuela?

DGA: Me costó mucho trabajo sobre todo por los niños y porque tú tienes ya una práctica de vida muy especial… que que es lo que va pasando en la política, también tienes que ir dejando cosas, cosas personales incluso, porque te debes a un deber…

BB: Oye, ¿fue una decisión personal tuya no tener hijos?

DGA: Sí. Porque yo creo que ya con los que tenía ahí en la escuela ya era demasiado…, sabes qué, yo creo que fue debido precisamente al compromiso que yo decidí adquirir esa profesión…

BB: Y el no tener esposo ni hijos te da tiempo para dedicarte a tu carrera y entonces entras…, ¿te gustó dirigir la alcaldía?

DGA: Sí, después de que no quería, me gustó porque me dio la oportunidad de conocer las necesidades reales de la gente, el tener contacto, pero, sobre todo, ayudar…

BB: Y también en ese momento aprendes lo que es el golpeteo político, que tampoco te fue fácil…

DGA: Sí, es difícil, sobre todo que, como mujer, de momento te ven como que no tienes la capacidad para gobernar, yo me acuerdo que había un compañero que decía: la maestrita, ¿cómo va a ganar la maestrita?, y bueno, los texcocanos fueron los que me hicieron favor de estar en esa experiencia.

BB: Dejas la alcaldía y ¿en cuánto tiempo entras ya a la Cámara de Diputados?, ¿cómo se van dando las cosas?

DGA: Entro a la alcaldía en 2012, 2013 mejor dicho, duro 2 años y 2 meses, porque después viene la diputación federal y tengo que pedir permiso. Ya me toca estar no solamente en Texcoco, sino también ir a Chimalhuacán, ahora sí que a solicitar el favor del voto de los ciudadanos y entonces pido ese permiso, afortunadamente gané por mayoría…

BB: ¿Cuándo te empieza a entrar el gusanito de que quieres gobernar tu estado?¿Fue la alcaldía? Sí, seguro…

DGA: Probablemente fue en ese momento en donde vi que tienes que estar dentro para ayudar a la gente. El poder es para servir, para apoyar, para gestionar, para promover, para mejorar, si no está uno dentro de ese espacio que es precisamente un cargo político, un cargo público, es muy difícil hacerlo. Yo ahorita…, ¿qué me han dejado de satisfacción, por ejemplo, la presidencia y la diputación?, que he podido apoyar a gente que a lo mejor como maestra hubiera querido y anhelado hacerlo, pero no lo hubiera podido hacer…

BB: ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

DGA: Me gusta el cine, me gusta leer, me gusta convivir con mis animales. Soy fanática de los gatos y de los perros, principalmente de los de la calle. Ahorita en Texcoco, estoy muy contenta porque ya se logró que no fuera un centro antirrábico, sino que fuera un centro de bienestar animal y eso a mí me da mucho gusto.

BB: Delfina, ¿cuál ha sido el día más feliz de tu vida?

DGA: Hubo muchos: cuando mi papá llegaba de trabajar y nos contaba historias de terror, ponía su mesita de madera y unas velas y hacía todo el espectáculo para que pudiéramos estar espantados de lo que contaba, eran momentos inolvidables, muy padres, muy bonitos. Los días felices también eran cuando llegaban los Reyes.

BB: ¿El más triste?

DGA: La muerte de mi papá…

BB: A ver, complétame esta frase, Delfina Gómez es…

DGA: Es mujer comprometida, es una mujerona…

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