“Cuando una mujer se empodera, tiembla el sistema patriarcal”: Un Café Con Rosario Robles

Te va a sorprender mucho, alerta Rosario Robles, divertida, antes de contar un par de anécdotas en esta entrevista: la primera es que estudió en una escuela de monjas en la que incluso fue parte del coro; la otra, que cuando era niña ayudaba a su mamá a preparar tortas que, en los días de elecciones entregaban a los representantes de casilla del PAN. Con ese antecedente, quién pensaría que más tarde, figuraría en actividades sindicales en la UNAM, luego en el PRD y en un gobierno local perredista, y más adelante en la administración de un Presidente priísta. La titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) también cuenta cómo a lo largo de su carrera su principal bandera ha sido la de la igualdad entre hombres y mujeres.
Bibiana Belsasso: Se ha escuchado mucho de tu vida privada, pero yo quiero conocer tu trayectoria, tu vida desde que eras una niña. ¿Cómo fue convivir con tantos hermanos, crecer con tantos? Son seis, ¿no?
Rosario Robles: Somos seis, fui la segunda, la primera mujer. Aprendes a vivir en bola, es muy padre porque tienes con quien convivir, jugar, estar todo el tiempo acompañado. Desde luego era una época en la que mi mamá estaba en casa, todavía las mujeres no salían tanto a trabajar.
Belsasso: Con seis hijos está complicado.
Robles: Era bastante trabajo el que ella tenía en el hogar. Creo que somos una familia muy unida y siempre crecimos así, con esos valores, esa integración que nos dieron nuestros pa dres.
Belsasso: Algunas anécdotas de niña.
Robles: A ti te sorprendería muchísimo, y a quien me conozca ahora, que fui a escuela de monjas, estaba en el coro de la iglesia, era la recitadora oficial de los lunes en los eventos especiales.
Belsasso: ¿De verdad?
Robles: Estuve en el coro de la iglesia. Soy desafinada, no creas que cantaba bien.
Belsasso: ¿Tus papás eran muy religiosos?
Robles: No, lo normal, como muchas familias mexicanas, iba a una escuela privada de monjas hasta que entré a la preparatoria.
Belsasso: ¿En qué escuela ibas?
Robles: En el Instituto Cultural Sucre, en Satélite. La casa de mis papás estaba en Echegaray, nos cambiamos allá cuando apenas la Ciudad de México crecía hacia el norte, todavía ni existía Periférico, las Torres de Satélite eran un emblema de hasta donde llegaba la metrópoli.
Belsasso: ¿Tu papá en qué trabajaba?
Robles: Trabajaba en las industrias del vidrio. Mis papás son de Coahuila, así que él se vino a trabajar como parte del Grupo Monterrey a la Ciudad de México, luego regresó por mi mamá, se casaron y se vinieron los dos a vivir acá. Mi papá trabajaba ahí, y te va a sorprender más lo que te voy a platicar: hacíamos las tortas para los que estaban en las casillas representando al PAN, los días de las elecciones.
Belsasso: De ahí te empezó a gustar la política.
Robles: ¡Al PAN, imagínate! No, porque mi papá trabajaba en estas empresas que eran regiomontanas, la mayoría eran panistas, mis vecinos eran los Vicencio y los Hinojosa, es una colonia que sigue siendo muy proclive al PAN. Nosotros ayudábamos a mi mamá a hacer las tortas para los representantes de casilla panistas, en la época donde el PRI dominaba todos los espacios y ya después, en esa cuadra, había unos perredistas, que éramos nosotros.
Belsasso: ¿Ya desde ahí sabías que querías estar en la izquierda?
Robles: No, no, cuando entré al Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), que fue una ruptura de todo lo que era mi vida, una hija de una familia de clase media.
Belsasso: Porque entras a la UNAM y empiezas a estudiar Economía, que no era una carrera muy común para una mujer en esa época.
Robles: Claro, para empezar en el CCH había todo este ambiente de maestros jóvenes que venían del 68, de lo que sucedió del 10 de junio de 1971, todo esto va marcando más, después estudiar en la Facultad de Economía que era absolutamente de izquierda.
Belsasso: Muy ideologizada en ese entonces.
Robles: Claro, era la izquierda de la Universidad, empecé a participar primero como estudiante y como líder estudiantil y después en el sindicato de ésta.
Belsasso: Porque trabajaste en el sindicato de la Universidad.
Robles: Y trabajé como profesora en la UNAM de tiempo completo y, en consecuencia, fui integrante del STUNAM, fui también parte del Comité Ejecutivo del Sindicato de la UNAM en la cartera que tenía que ver con los derechos de la mujer.
Belsasso: Has trabajado siempre con los temas de los derechos de la mujer, cuando estuviste en el Sindicato de la UNAM hay una Ley que pasaste, que dijiste que tenía que ser, que era la igualdad de paternidad.
Robles: Así es, en el caso del sindicato de la UNAM incorporamos el permiso de paternidad para cuando naciera un hijo, para que cuando se enfermaran los hijos también los hombres tuvieran licencia de faltar al trabajo sin que se les descontara su salario e incorporamos que se despidiera a una persona si abusaba o violentaba a una mujer dentro de la UNAM. En cualquier trinchera que me ha tocado ocupar siempre he pensado en las mujeres.
Belsasso: Después tuviste la oportunidad de estar en las Cámaras, ¿saltaste directamente del Sindicato de Trabajadores de la UNAM a ser diputada?
Robles: Primero estuve como fundadora del PRD, participamos en 1988 en la campaña presidencial con Cuauhtémoc Cárdenas, fuimos el primer grupo de la izquierda mexicana que lo apoyó, los que hicimos ese evento multitudinario en la UNAM. Después fue la fundación del PRD, yo seguía siendo integrante del sindicato y en el 94 me toca participar como candidata a diputada y ser parte de la fracción parlamentaria del PRD en la Cámara baja, donde además presido la Comisión de Desarrollo Social, fui la primera presidenta de ésta.
Belsasso: Siempre te ha gustado ser la pionera en muchas cosas. Después de ahí, al ingeniero Cárdenas le gusta tu trabajo siendo mujer y bastante joven te quedas como secretaria de Gobierno del Distrito Federal.
Robles: Era la segunda del ingeniero Cárdenas. Imagínate, la primera vez que se vota por un jefe de Gobierno es en 1997, que gana el PRD, que gana el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, yo participo en la Comisión de Transición con los temas de desarrollo social, venía de ser la presidenta de la Comisión, alguien muy cercana al ingeniero Cárdenas, todo el mundo decía Rosario va a ser la secretaria de Desarrollo Social del Gobierno de la Ciudad. Había periódicos que hacían hasta quinielas de quiénes iban a ser los secretarios de Gobierno de Cuauhtémoc, eran puros hombres, que si Jesús Ortega, que si López Obrador, pero no mencionaban a ninguna mujer en la Secretaría de Gobierno, que era la segunda posición en importancia.
Belsasso: Lo cual habla muy bien del ingeniero Cárdenas.
Robles: Claro, porque pensó en una mujer que lo acompañara en la tarea de gobernar y rompió todas las quinielas. Les digo que debimos de haberle entrado y a lo mejor nos hacíamos ricos porque éramos los únicos que sabíamos, Cárdenas me dijo vas a ser la secretaria de Gobierno.
Belsasso: ¿Te la creíste?
Robles: No, salí de ahí y dije, ‘¿qué me dijo? Creo que no le entendí bien, no pudo haberme dicho que iba a ser la secretaria de Gobierno’. Pero otra cosa muy importante que me comentó fue: ‘No se lo digas ni a la almohada, porque si se sabe te van a empezar a golpetear’. Guardamos el secreto antes del 4 de diciembre, un día antes de tomar posesión se dio a conocer gabinete y la gran sorpresa fue Rosario Robles.
Belsasso: Sí sabes guardar secretos porque estuviste en la casa días antes de que el Presidente Peña te designara secretaria de Desarrollo Social y nada más no soltaste la sopa.
Robles: Es mejor guardar el secreto. Fue una experiencia extraordinaria, primero acompañar a Cuauhtémoc y, después, quedarme al frente de la Ciudad cuando él fue candidato a la Presidencia.
Belsasso: También te trataron de golpetear por ser mujer.
Robles: Sí, claro.
Belsasso: Que si está promocionando la Ciudad, ¿por qué?
Robles: Desde el primer día que me nombró la Asamblea decían que si yo iba a poder con la Ciudad de México, si era mujer, que iba a estar Cuauhtémoc atrás de mí. Cuando vas ocupando posiciones de poder, y pasa también en los medios de comunicación, cada vez que una mujer va escalando en la vida pública piensan que es por tu relación con alguien o porque va alguien atrás de ti a mangonearte. Nunca piensan que es por nuestra capacidad, nuestra trayectoria, nuestro trabajo, entonces tienes que ir destruyendo esos prejuicios machistas.
Belsasso: En muchas partes se quiere que la mujer sólo vaya persiguiendo a su hombre.
Robles: Exactamente, por eso las mujeres siempre tenemos que demostrar el doble que somos capaces, que podemos ajustarnos a unos tiempos tremendos porque nosotras tenemos que salir a la vida pública y luchar, pero al mismo tiempo hacernos cargo de la casa, cuando los hombres normalmente tienen en casa una mujer que les cuida a los hijos, que los respalda.
Belsasso: Y, además de todo, no ser juzgada incluso por las mismas mujeres, que juzgan horrible a las que sí trabajan y están más o menos viendo y malabareando para estar bien con los hijos y con todo. Somos las peores enemigas de las propias mujeres.
Robles: Porque eso es lo que nos han hecho creer, porque si las mujeres nos unimos somos muy poderosas y fuertes, es el equilibrio que le falta a este país. Esa visión, esa mano femenina, que tiene que ver con el cuidado, el abrigo, el cobijo, el proteger, el unir, este país no necesita divisiones, nos necesita unidos para sacar esas fortalezas y esa grandeza que tenemos, las mujeres podemos jugar un papel muy importante, pero cada vez que una se empodera pone en jaque el sistema patriarcal, los pone a temblar.
Belsasso: También pusiste en jaque a muchos con estas dos leyes: la primera consistió abrir la brecha para que una mujer pudiera decidir por su propio mérito qué hacía con su cuerpo, incluso Andrés Manuel se puso como pantera contigo.
Robles: Así es, él siempre ha tenido posiciones muy conservadoras. Ampliamos los causales, eliminamos todas esas trabas para que en caso de violación, enfermedades congénitas o un determinando tipo de circunstancias, las mujeres pudieran interrumpir su embarazo, lo asumimos como un tema de salud pública, no como un tema moral. Años después en la Ciudad de México se daría un paso todavía más, estableciendo las 12 primeras semanas como posibilidad para interrumpir el embarazo.
Belsasso: Estuviste sólo 14 meses al frente de la ciudad, que es muy poquito.
Robles: Parecieron muchos meses porque hicimos muchas cosas.
Belsasso: También pasó la ley en la cual se reconocía el trabajo de las amas de casa, legalmente.
Robles: Así es, por primera vez en México se reconoció el trabajo que realizamos al interior del hogar, sobre todo al momento del divorcio, muchas mujeres me decían ‘me estoy divorciando y mi marido me quiere dejar sin nada porque argumenta que él es el que trabajó y el que logró el patrimonio que tenemos’. Entonces, nosotros incorporamos una ley que dijera, ‘tú saliste a trabajar y recibías un cheque mensual, pero para hacerlo, tenías una mujer en casa que cuidó a los hijos, que te daba de comer, que te planchaba las camisas y que te cuidaba a ti, entonces ese patrimonio se hizo entre los dos’. Fuimos pioneros en eso.
Belsasso: Terminas tu gestión, la ciudad apenas llevaba un sexenio de estar en manos de la izquierda. Tienes una elección muy competida en la Ciudad de México, donde Santiago Creel estaba muy parejo a un candidato Andrés Manuel López Obrador y tú operas como Jefa de Gobierno y empiezas a trabajar muchísimo para que la ciudad quede en manos de López Obrador, ¿te lo reconoció alguna vez?, tengo la sensación de que siempre te traicionó.
Robles: No sólo no me lo reconoció, me persiguió no solamente acabando el gobierno de la ciudad sino estando como Jefa de Gobierno, nosotros hicimos una gran campaña de lo que había hecho el gobierno perredista, nos parecía muy importante recordarle a la gente cómo estaba la ciudad antes de que llegáramos, que era violenta, en la que no podías caminar, que la gente se encerraba a las seis de la tarde en sus casas, que estaba deteriorada, se inundaba todo el tiempo, no había desazolve, estaba con hoyos por todos lados. Hicimos una gran campaña y apoyamos para que Andrés Manuel López Obrador pudiera quedar al frente de la ciudad. En la campaña, él cuestionó asuntos que tenían que ver con el gobierno, hablé muy fuertemente con él, le dije que iba a salir a responderle, que no me parecía justo, pero terminando el gobierno vino una persecución contra mi gobierno y contra gente que participó en éste. Buscó hasta por debajo de las piedras y nunca encontró nada.
Belsasso: Pero también se meten en un tema muy personal. Se te atacó durísimo.
Robles: Muy duro, aprovechando errores que cometí, vincular lo político con lo personal. Aprovechándose de esta circunstancia se me atacó y no tuve la fuerza ni la capacidad de responder en ese momento, tuve que abandonar la política. A las mujeres se nos ataca por cosas que en los hombres son normales y naturales, siempre hay dos tablas para medir. Andrés Manuel hasta mandó investigar las cuentas bancarias de toda mi familia, incluido mi padre que tenía 20 años de muerto, nunca tuvimos absolutamente nada que esconder, el patrimonio que cada uno de mis hermanos tiene es producto de su trabajo, todos viven de manera muy austera, vivimos de acuerdo a nuestro trabajo y ni siquiera en la tumba de mi padre encontraron galones enterrados.
Belsasso: ¡Qué coraje da eso! De ver a una Rosario que venía de ser jefa de Gobierno, de un día para el otro cayó al suelo en lo personal, tuvo que dejar su partido, dejar la política y años después ves a una Rosario Robles completamente reinventada, secretaria de Estado de un gobierno del partido contrario, ¿cómo te reinventas?
Robles: La ventaja es que salgo de la política, pero por este ataque tan fuerte.
Belsasso: Pero tu trabajo nunca fue cuestionado.
Robles: Había sido una buena Jefa de Gobierno, como dirigente del PRD había colocado el partido en una situación inmejorable, mis resultados ahí estaban, lo que me cuestionan era lo personal, tengo también que salir por eso y seguir trabajando, pero desde otras trincheras. Creamos la consultoría Sostén, empecé a participar en los medios de comunicación con mi columna. En ese contexto es que conozco al Presidente Enrique Peña Nieto, él era gobernador del Estado de México y desde entonces hacemos una buena relación, me invita a participar en su campaña y posteriormente a ser parte de su gobierno, siempre respetando mi ideología de izquierda, nunca condicionándome que yo me afiliara a su partido, ni mucho menos, siempre respetando mi independencia, creo que eso es algo que hay que reconocerle al Presidente.
Belsasso: Y también a ti, porque finalmente es congruencia. ¿Como compartiste tu vida, estuviste casada 20 años con el padre de tu hija?
Robles: Así es, crecí con Julio Moguel, como persona y ser humano, es el padre de mi hija, con él aprendí muchísimo, fue mi maestro en la Universidad. Pero cuando empiezas a estar al tú por tú o, de repente, a brillar más, a los hombres les cuesta más trabajo el que la pareja brille.
Belsasso: Ahora tienes una hija que está brillando sola.
Robles: Sí, estoy feliz.
Belsasso: ¿Le está costando mucho trabajo con este figurón de mamá?
Robles: No, ella es muy independiente, aprendió mucho porque desde chiquita andaba conmigo para todos lados, desde que hice mi tesis de maestría andaba conmigo en los pueblos más pobres de este país, conoce esas realidades y esta ciudad perfectamente bien porque me acompañó en la tarea de gobernar, estaba siempre ahí.
Belsasso: Pero, ve cómo lo critican, si eres abogado es muy normal que toda la familia es del Bufete de Abogados con el apellido de la familia y no pasa nada, pero si eres político, artista o cantante, siempre te dicen, es el hijo de…
Robles: Exactamente, en el caso de la política, la hija de Rosario Robles, cosa que a mí me indignaba, pues tiene nombre y apellido, ella es por sí misma. Siempre tenemos que acreditar que somos por nosotras mismas y esos son los cambios que ya hemos ido logrando, abrir brechas muy importantes, ya tenemos hasta paridad, gracias a esta reforma que envió el Presidente Peña Nieto, pero todavía nos falta ese cambio cultural, para que las mujeres que estemos en la política, no estemos condenadas a estar solas porque si haces un análisis, pocas son las que tienen una pareja, porque siempre se da esa competencia.
Belsasso: Pero, también, además de la competencia tienes poco tiempo.
Robles: Si a la mujer le dicen, oye, no puedo llegar a cenar porque me citó el Presiente, la esposa sabe que así es y lo aguanta, si tú se lo dices a tu pareja te pide el divorcio.
Belsasso: ¿A qué hora acuerda el Presidente?
Robles: Mis reuniones con él son en la noche siempre. Es difícil para alguien aceptar que esos sean tus horarios, no puedes decir me voy a ir al cine tal día o me voy a ir a Acapulco de fin de semana, no, para nada, tu vida ya no te pertenece en ese sentido. Pero, estoy feliz, muy contenta.
Belsasso: Rosario, ¿cuál es tu libro favorito?
Robles: Desde luego es un libro que marcó mi vida, así como mi entrada al CCH, toda esa visión, Cien años de soledad, de García Márquez. Acabo de leer Número Cero, de Umberto Eco, y otro que me encanta de Orhan Pamuk, El museo de la inocencia.
Belsasso: ¿Cuál ha sido el día más triste de tu vida?
Robles: Dos, la muerte de mi padre y la de mi madre.
Belsasso: ¿El más feliz?
Robles: Cuando nació la Mariana.
Belsasso: Complétame esta frase, Rosario Robles es…
Robles: Mujer.
