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“Casi toda mi obra dialoga con una imagen previa”

Carla Rippey resalta la pieza Domicidio, una instalación con imágenes de casas destruidas por la guerra; la mayor parte de esa obra es reciente y muy experimental, dice

Carla Rippey, figura clave del arte contemporáneo en México, vuelve al Museo Universitario del Chopo con La imagen interceptada, una exposición que reúne más de 120 piezas creadas a lo largo de varias décadas, pero con una fuerte presencia de obra reciente.

En esta plática para La Razón, Rippey habla de sus procesos, sus fuentes de inspiración y la importancia de rescatar y resignificar imágenes en un momento histórico marcado por la violencia, la precariedad y la transformación constante.

Bibiana Belsasso (BB): Has sido pionera en muchas cosas: primera mujer en dirigir la muy reconocida escuela de arte de La Esmeralda, eres maestra de artes, expositora en grandes museos. ¿Cómo descubres tu vocación?

Carla Rippey (CR): De niña dibujaba porque mi madre nos ponía a hacerlo para mantenernos ocupados. En la adolescencia dejé de dibujar y me dediqué a escribir poesía, pero al mudarme a América Latina retomé el arte; mi poesía en inglés no se entendía como yo deseaba.

Desde entonces, he trabajado mucho por mi cuenta, aunque también formé parte del Molino de Santo Domingo, un centro gráfico muy activo en los 70 y 80. En los 2000 entré a dar clases en La Esmeralda.

BB: Has plasmado en tu obra tanto la historia como la vida contemporánea, y siempre con una mirada crítica.

CR: Sí, ha sido necesario para salir adelante y para que mi trabajo tenga sentido.

BB: Ahora regresas a un gran espacio museográfico con una exposición muy completa en el Museo del Chopo.

CR: Expuse aquí en 1998, cuando el museo era muy distinto. Aquella muestra era puramente arte objeto. Hoy, la audiencia es otra. Muchas personas que vendrán ni habían nacido entonces. El Chopo tiene un programa de diversidad muy interesante. Esta exposición empezó a gestarse en 2019 con una serie basada en el dibujo. Los retrasos por cambios internos me dieron tiempo para producir más obra, así que un tercio de lo que se expone es del último año, la parte más experimental.

BB: Mencionas que la temática de las ruinas es muy importante en esta muestra.

CR: Sí, tiene que ver con la precariedad, tanto de las ruinas antiguas como de las actuales, provocadas por guerras. No sé si es por mi edad o por el estado del planeta, pero pienso mucho en ello. Entre las piezas está Domicidio, una instalación con imágenes de casas destruidas por la guerra. Es un neologismo que mezcla “domicilio” y “homicidio”, la muerte de las casas. También hay obras sobre manos mutiladas por catástrofes y sobre rostros de estatuas y máscaras antiguas, observando cómo cada cultura se representa.

BB: Tu trabajo parte mucho de archivos y fotografías.

CR: Sí, casi toda mi obra dialoga con una imagen previa. Algunas son de mi infancia, tomadas por mi padre, que fue un gran fotógrafo. Encontré muchas después de su muerte. También he trabajado con fotos que obtuve de Internet y con archivos como la Fototeca Nacional. Un ejemplo son las imágenes de los hermanos Casasola de mujeres presas en los años 30 en la Ciudad de México. Empecé a trabajarlas en los 2000 y las retomé en 2019, interviniéndolas en dibujo, transferencia y costura para reflejar su estado emocional.

BB: También incluyes otras temáticas en esta muestra.

CR: Exacto. Hay un díptico sobre el descubrimiento del Polo Norte y la llegada del hombre a la Luna, separados por solamente 60 años. Eso me impresionó: lo rápido que avanzó la capacidad humana. También hay dibujos de asteroides e instalaciones.

La mayor parte de esa obra es reciente y muy experimental. Incluye gráfica, dibujos en color y una escultura colgante hecha en porcelana con impresiones de placas.

BB: ¿Qué te deja esta exposición en lo personal y lo profesional?

CR: Para cualquier artista, cuando una exposición ya está montada, hay satisfacción, pero también un vacío. ¿Ahora qué? Me quedo con la respuesta emocional que ha generado en el público.

Es un eco que valoro mucho. Y ya estoy trabajando en nuevos proyectos, como uno sobre estatuas derribadas.

BB: Además de todo, dicen que siempre encontraste tiempo para otras cosas. Hasta para hacer brownies.

CR: Sí, hago galletas para mis nietos. La cocina relaja. Y si uno se organiza, hay tiempo para todo, incluso para la política o lo que se necesite.