“Asumo el reto en la SRE con gusto y compromiso”: Un Café Con Paulo Carreño King

Cuando Paulo Carreño King era niño le era habitual en su casa escuchar el sonido de las teclas de máquinas de escribir y percibir el olor a tinta cuando sus padres, periodistas, trabajaban. De ahí nació la inspiración y se marcó el rumbo por el que transitaría para dedicarse a la comunicación. La carrera de Paulo Carreño inició en el sector privado, y ahora funge como subsecretario para América del Norte en la Secretaría de Relaciones Exteriores, tarea para la cual fue designado por el Presidente Enrique Peña Nieto, como parte del diseño de una nueva estrategia del Gobierno federal. En esta entrevista comparte también su gusto por la cocina y reconoce que disfruta preparar el desayuno a sus tres hijos.
Bibiana Belsasso: Vamos a platicar de ti para que la gente conozca al Paulo que pocos tienen la oportunidad de conocer. Vienes de una familia de personajes cultísimos, preparadísimos. Tu padre ha estado en todos los puestos habidos y por haber y ha sido un gran ejemplo, ¿no?
Paulo Carreño King: En efecto, para mí es una figura de enorme cariño y aprecio.
Belsasso: Don Pepe Carreño Carlón.
Carreño King: Conocido en mi casa como el abuelo Pepe. Es una persona muy querida, apreciada, no sólo, desde luego, por el bagaje cultural o por la experiencia que tiene, sino por la enorme cercanía que tiene con nosotros y con toda la familia, la enorme sencillez con la que se conduce, creo que ahí está buena parte del ejemplo que nos da.
Belsasso: Un experto en comunicación, pero tu madre también fue periodista.
Carreño King: Así es, en cierta manera lo sigue siendo, no sé si alguna vez dejas de ser periodista, eso ya me lo contestarás tú.
Belsasso: Yo creo que nunca. Lo traes en la sangre.
Carreño King: Pero, en efecto, los dos tienen una trayectoria periodística. Mi madre creo que inició en los años 60 en la revista Claudia, y de ahí hizo mucho trabajo sobre todo en radio, en Radio Educación, particularmente. Mi padre empezó en el periódico El Día; creo que le quedan pocos periódicos por haber transitado, lo mismo como articulista que como directivo: Unomásuno, La Jornada, El Universal, El Nacional, y desde luego, La Crónica. En fin, si pudiera resumir mis recuerdos de infancia son siempre escuchando máquinas de escribir de las que antes había, el olor a tinta y el sonido de las grandes imprentas.
Belsasso: Aprendes mucho de la familia, sobre todo de una madre, porque en esas épocas —somos de la misma generación Paulo y yo— muy pocas de las mamás de nuestros amigos trabajaban.
Carreño King: En efecto, ahí tenemos un muy buen ejemplo de lo que cada vez es más este México. Creo que debemos seguir trabajando para que haya equidad laboral, que se refleja no sólo en las oportunidades de trabajo, sino también en las de salario.
Belsasso: Todavía estamos alejados de eso en todos los rubros, ¿eh?
Carreño King: Sí, lamentablemente.
Belsasso: Pero, por ejemplo, tú mamá, ¿cómo le hacía para estar escribiendo, estar en sus programas y todo y, al mismo tiempo, estar en casa con ustedes?
Carreño King: Ésa es una pregunta que tú podrías contestar mejor. Se las arreglaba.
Belsasso: Bueno, yo soy muy afortunada porque los espacios de tele se acortan y finalmente termino escribiendo desde casa, pero muy pocas mujeres lo pueden hacer.
Carreño King: Así es, en todo caso lo que tendríamos que hacer es generar condiciones para que lo puedan hacer más. En esas épocas, como todavía hay algunos casos ahora, mi madre tenía que adecuar sus horarios de trabajo a eso.
Belsasso: Te conozco de la adolescencia y la verdad que no eras tan desastroso. Para tener una mamá y un papá que trabajaban, te portabas bastante bien.
Carreño King: Razonablemente bien, qué bueno que tengas ese recuerdo, yo también así me recuerdo.
Belsasso: Divertido, muy amiguero.
Carreño King: Lo sigo siendo, amigo de mis amigos, como tú, desde luego.
Belsasso: A ver Paulo, alguna anécdota divertida de la preparatoria.
Carreño King: Ésas mejor hay que dejarlas fuera.
Belsasso: Cuéntanos. ¡Todas se pueden contar!
Carreño King: Estudié en una preparatoria activa, sobre todo de vínculo muy importante con la izquierda mexicana en ese entonces.
Belsasso: ¿Cuál era?
Carreño King: El Centro Activo Freire donde tenía maestros muy interesantes como Gabriel Orozco, quien me daba clases de pintura, lo recuerdo no sólo como un muy buen profesor, sino como un gran amigo y un muy buen jugador de futbol.
Belsasso: Tú también hacías ejercicio, deportes y cosas así.
Carreño King: Sí, practicaba futbol americano, también jugué béisbol, futbol y tenis, desde luego. Fui bastante mediocre en casi todo lo relacionado con los deportes.
Belsasso: De adolescente te gustaba cocinar, ¿todavía te agrada?
Carreño King: A la fecha me gusta mucho cocinar.
Carreño King: Pero desde chiquitito te gustaba, sabes de comida y de vinos.
Carreño King: Como buen tragón me gusta el tema de la comida, me divierto mucho. Además, alguna vez cursé clases de cocina, es de las pocas actividades que tiene el ser humano donde involucra los cinco sentidos, quizá esto haga que sea una actividad tan placentera, tan gozosa desde el proceso de preparación como en el terminado, que es comerse lo que uno cocina.
Belsasso: Terminando la prepa te vas a la Universidad Iberoamericana a estudiar.
Carreño King: Estudié Derecho en la Ibero y después fui a hacer una maestría de Derecho Internacional Público.
Belsasso: Eso fue en Europa, ¿no?
Carreño King: En Leiden, Holanda, donde está la Academia de Derecho Internacional y donde tuve el privilegio de hacer este posgrado. El honor, porque paradójicamente ahora tengo una responsabilidad en la subsecretaría para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Era justamente un estudio comparativo en materia de derechos humanos, de lo que estaban haciendo en ese momento en Europa en la Comisión Europea de Derechos Humanos y lo que hace la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Belsasso: A ver, Paulo, para los chavos, los jóvenes que nos están leyendo, a mí me queda claro que tú te trazaste tengo que hacer “A”, “B”, “C” para poder llegar acá, pero es muy difícil saber a lo que te quieres dedicar a los 18 años, ¿cómo fuiste trazando este recorrido?
Carreño King: Creo que lo vas descubriendo, no me atrevo a dar consejos que no me piden directamente, pero mi experiencia fue más de ir descubriendo aptitudes, gustos, desde luego, pasiones; y de irlas siguiendo. De repente, a lo mejor, el término de sigue a tu corazón, traduzcámoslo a sigue a tu instinto, sigue qué es lo que te gusta hacer, qué es lo que te produce satisfacciones y eso te va a ir dando eventualmente respuestas sobre para qué eres bueno. La repetición de hacer algo y hacerlo bien te va poniendo en el camino de una verdadera profesión, es decir, cuando te vuelves un verdadero profesional en algo. Recuerdo que esto fue desde muy joven.
Belsasso: Y tú te convertiste en un profesional de la comunicación, que la verdad era lo que siempre se platicaba en tu casa, pero han pasado muchas cosas antes de entrar al Gobierno, tú estuviste añísimos en el sector privado, es más, empezaste tu consultoría en el 2000, ¿cuántos años tenías cuando la hiciste?
Carreño King: Regresé de la maestría en el 98, tenía 27 años y ahí empecé a trabajar en la Agencia Global de Relaciones Públicas, eso me puso en contacto con distintas empresas, sobre todo del sector privado, pero también con algunos clientes del sector público y, desde luego, me puso también en la sintonía de empezar a conocer un poco cómo funcionaba la comunicación, lo mismo en el sector público que en el sector privado. Las combinaciones que se podían hacer y demás. La posibilidad de trabajar, en ese entonces con el Banco Nacional de México, que a mí siempre me parecía un proyecto retador en todos los sentidos, por la pertenencia que tiene en México para sus habitantes, me puso en la disyuntiva de seguir en esta Agencia Global o cambiar a un modelo más pequeño de la propia agencia.
Belsasso: Entonces te vas de director de comunicación a Banamex
Carreño King: Fue una enorme satisfacción porque me permitió estar en contacto, en primer lugar, con muchísima gente, los clientes. Y, en segundo, con una audiencia muy importante que son los empresarios, quienes formaban el banco en cierta manera; también con un socio que es el banco norteamericano, Citigroup y, a su vez, la red de relaciones que tenía en Washington, Nueva York. Eso realmente me ayudó muchísimo a dimensionar que la comunicación no sólo es la tradicional, a través de los medios tradicionales, sino que es el contacto con comunidades, autoridades y el Congreso. Esta experiencia no sólo me sirvió mucho, fue gratísima, conocí gente que a la fecha quiero y que estoy seguro que tendré entre los más queridos en el futuro y me permite también ver desde otra óptica lo que ahora tengo que instrumentar desde la subsecretaría en la que estoy.
Belsasso: Ahora, y después de tantos años en el sector privado, te vas al sector público, empiezas a trabajar directamente en Los Pinos.
Carreño King: Sí, si yo hubiera apostado a que así iba a ser probablemente hubiera perdido porque claramente no estaba en mi plan de vuelo.
Belsasso: ¿Nunca lo pensaste?, ¿nunca pasó por tu mente estar directamente como funcionario público?
Carreño King: Yo creo que sí, pero lo había pensado mucho antes, incluso antes de irme a la maestría. Cuando mi padre fue funcionario público en el puesto de director de comunicación social del presidente Carlos Salinas tuve la fortuna de estar muy cerca de los procesos. Desde luego que a esa edad estaba terminando la preparatoria y empezando la universidad; existía una aspiración natural, una necesidad de entrar a un proyecto de servicio público.
Belsasso: Ahora, los que trabajaron con tu papá en ese entonces, concretamente Jorge Fernández Menéndez, platica que tu papá fue uno de los mejores directores de comunicación social que le ha tocado, que te planificaba de repente una entrevista con Fidel Castro para que la pudieras hacer, que hacía maravillas. También era un peso muy fuerte en ese entonces quererte dedicar al sector público cuando eres hijo de don Pepe Carreño, tenías que demostrar que podías hacerlo directamente en el sector privado, ¿no?
Carreño King: Es probable, es una muy buena reflexión no lo había pensado así. Sin duda esa parte influyó, la semillita del servicio público siempre la tuve desde luego, y, de repente, tuve la oportunidad de promover a nuestro país fuera de las fronteras. El Presidente Enrique Peña Nieto me invitó a colaborar con él en un proyecto precioso llamado Marca País. Y, ahora, me da esta nueva oportunidad de hacerlo con la región más importante o con mayor proyección, que es Norteamérica.
Belsasso: ¿Cómo te avisan que vienes para esta subsecretaría?
Carreño King: Me invita a platicar la secretaria de Relaciones Exteriores.
Belsasso: ¿Ya sabías?
Carreño King: No, desde luego que no. Estaba en mi casa con mi esposa y mis hijos cuando me dicen que es muy importante que vaya a la oficina de la canciller Claudia Ruiz Masssieu, ella es quien me transmite primero la invitación del señor Presidente.
Belsasso: Porque son amigos desde hace mucho tiempo la canciller y tú.
Carreño King: Nuestros papás eran muy amigos, pertenecían al mismo grupo, eso nos permitió conocernos de niños. El mío es un poco más grande de edad de lo que era su padre. La canciller y yo nos perdimos la pista un buen rato, quizá en toda la parte en donde estuve trabajando en la iniciativa privada y ella, en cambio, desarrolló su carrera política. Ahora nos puso la vida en este mismo carril y para mí es un honor y un privilegio.
Belsasso: Pero, además de todo, cuando conoces a alguien desde chiquito sabes perfecto cuáles son los valores, quién es, de dónde viene. Sí era muy importante para esta subsecretaría designar a alguien con tu perfil.
Carreño King: Te agradezco eso. Es parte de un movimiento, el diseño de toda una estrategia del gobierno federal que involucra distintas personas, un nuevo embajador de México en Washington, más de la mitad de la red consular y bueno, yo donde estoy, en la responsabilidad que asumo, además, con un enorme gusto y con un enorme compromiso.
Belsasso: A ver, Paulo, preguntas más personales. ¡Estás muy serio!, quién te viera tan propio y tan formal. ¿Qué te gusta leer?
Carreño King: ¡Uy!, pues ahora tengo que leer muchas cosas de la relación bilateral México-Estados Unidos, pero, me gustan mucho las novelas, los autores latinoamericanos me encantan. Me gusta García Márquez, Vargas Llosa; Juan Rulfo me encantó en su momento cuando lo leí, creo que habría que releerlo. Me gustan los autores norteamericanos: Paul Auster, Hemingway, Bloom, en fin, lamentablemente ya tengo poco tiempo para hacerlo tanto como quisiera, pero, desde luego que siempre ha sido una afición que me ha distinguido. También yo creo que, como mencionabas tú, es parte de lo que ves en tu casa, de lo que ves de tus padres y de tus hermanos.
Belsasso: ¿Series de televisión? ¿Te fascinaba Friends?
Carreño King: No tanto, la verdad. Me han gustado siempre más las series policiacas, las que tienen que ver con grupos de despachos de abogados y demás. Justo ahora es de las aficiones que tengo con mi esposa, ver series de televisión. Las disfruto mucho. Creo que es un fenómeno de comunicación el de las series.
Belsasso: Paulo, ya llevas muchos años de casado.
Carreño King: Sí.
Belsasso: ¿Cuántos llevas?
Carreño King: Doce.
Belsasso: Doce con tres hijos chiquitos.
Carreño King: Julia, la más chiquita tiene cuatro, Emilia siete y Patricio nueve.
Belsasso: Mira nada más. ¿Les haces el lunch todas las mañanas, cuando puedes?
Carreño King: ¿Quién te dijo?, estás muy bien informada, me está preocupando tanta información. Cuando puedo sí.
Belsasso: ¿Qué les haces?, ¿te esmeras o no?
Carreño King: Nada muy sofisticado, ojalá me esmerara. Aquí esto claramente va a ir en contra de cualquier posibilidad que hubiera tenido de dedicarme a cocinar, les preparo algún sándwich, quesadilla, cereal, lo tradicional.
Belsasso: ¿Te da tiempo de llevarlos a la escuela ?
Carreño King: Al camión, se van en camión a la escuela y los llevo a donde los recoge.
Belsasso: Sí, porque ya en la noche llegarás tardísimo, ¿no?
Carreño King: En efecto, los niños se duermen temprano, entonces, trato de aprovechar las madrugadas, literalmente, que es cuando se despiertan, para estar con ellos.
Belsasso: En tu tiempo libre, ¿qué te gusta hacer?
Carreño King: Me gusta leer, ir al cine, estar con mi esposa también, cocinar, hacer algún deporte, en realidad, cosas muy simples, nada demasiado sofisticado.
Belsasso: ¿Cuál fue el día más feliz de tu vida?
Carreño King: Qué complicado, tengo cuatro: cuando conocí a mi esposa y cuando nacieron mis tres hijos.
Belsasso: ¿El más triste?
Carreño King: La muerte de mis abuelos han sido días tristes, tengo la fortuna, digamos, para alguien de mi edad, que no he perdido a nadie generacionalmente más cercano, pero, pues, el fallecimiento de mis abuelos desde luego fue una pérdida que lamento.
Belsasso: Complétame esta frase, Paulo Carreño es…
Carreño King: Feliz.
