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Aprendiendo a vivir con Trump

El martes pasado, cuando el presidente Barack Obama supo que las tendencias no favorecían a su partido expresó: “Suceda lo que suceda, mañana saldrá el sol”.

Ahora como país sólo nos queda ver para adelante y estar preparados ante los distintos escenarios que se pudieran presentar con el triunfo de Donald Trump, quien no sólo gana la Casa Blanca, sino que además su partido ahora tiene la mayoría en el Congreso y en el Senado. Esto implica que cualquier ley que proponga el hoy presidente electo de Estados Unidos, tendrá amplias posibilidades de pasar.

La victoria de Trump es particularmente sensible para México y nuestra economía.

Su discurso antiinmigrante y anticomercio internacional ha hecho que los mercados en México estén inestables.

En Estados Unidos, Trump hizo un contrato con la ciudadanía. En el tema de comercio internacional se compromete a que en sus primeros 100 días de gobierno anunciará su intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio. También afirma que Estados Unidos saldrá del Acuerdo Transpacífico y que dará instrucciones a su secretario del Tesoro para que etiquete la moneda china como una divisa manipuladora.

México se tiene que replantear su escenario macroeconómico. Con el triunfo del republicano, expertos estiman que la economía se desacelerará a 1.1 por ciento. Hasta hace unos días se consideraba que estaríamos creciendo en un 2.3 por ciento. Y se calcula que para finales de este año el tipo de cambio llegará a los 21.50 pesos por dólar.

También se cree que la inflación podría ubicarse en niveles del 4 o 5 por ciento. Es un hecho que, con Trump en la presidencia, México tendrá un menor crecimiento de lo esperado. Esto tanto por la incertidumbre que se ha generado como por las medidas que se pudieran tomar en Estados Unidos sobre la relación bilateral.

Michael Moore, cineasta y escritor estadounidense, nos dice: “Trump llegó al club económico de Detroit y dijo a los ejecutivos de Ford que si cerraban las fábricas que tienen en Detroit y las ponen en México, ‘yo les pondré un impuesto del 35 por ciento a esos coches cuando los quieran ingresar a Estados Unidos. Y nadie los va a comprar’”.

Ningún político, ni demócrata ni republicano, jamás había manifestadi algo así a estos ejecutivos. Y así lo hizo ante distintos sectores. Hay incertidumbre de cuál pueda ser la manera de gobernar de Trump. Estuvo moderado en su primer discurso, pero la postura radical, agresiva y proteccionista ha sido la que lo llevó al triunfo. Lo hizo ganar la candidatura y ahora la presidencia. ¿Por qué habría que cambiarlo?

En la noche del día de la elección el dólar alcanzó su máximo histórico en 20.78. Ayer de forma conjunta el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, y el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, manifestaron que “se mantendrán alerta respecto al comportamiento de los mercados financieros antes de realizar alguna intervención”.

Esta rueda de prensa se hace para dar certidumbre a los mexicanos, porque se cree que el impacto inmediato sobre el crecimiento en México vendrá en enero del 2017 y será como consecuencia del deterioro en los niveles de confianza de los empresarios y los consumidores.

También se estima que la mala percepción que se tiene del presidente electo Trump podría irse diluyendo a medida que se tenga más claro el escenario.

Y si todo sale bien aquí, en México, se espera tener un crecimiento mayor de 2.5 por ciento anual. Pero eso será para el 2018, justo un año electoral y un año clave nuevamente para dar certeza o incertidumbre a los mercados, empresarios y consumidores, pero eso ya no dependerá del voto de los estadounidenses, sino del nuestro.

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