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“Ayudar a construir un mejor país desde la política no es un derecho, es obligación”: Un Café Con Juan Ignacio Zavala

Hijo de un padre que fue diputado del Partido Acción Nacional (PAN) y de una abogada que también militó en ese partido, Juan Ignacio Zavala creció en un entorno familiar marcado por la política. Ese ambiente, cuenta, influyó en su interés por los asuntos públicos y lo ha llevado a ser asesor político, vocero de dependencias gubernamentales y partidos, además de periodista y escritor.

Una lección que él y sus hermanos —entre los que se encuentra Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón— recibieron de sus padres, comenta, es que hacer la política es una manera de ayudar a construir un mejor país, más que como un derecho, como una obligación.

Belsasso: Juan Ignacio, vienes de una familia de muchísimos hermanos, son siete…

Zavala: Somos siete, sí, cuatro hombres y tres mujeres, seguiditos todos, nos llevamos año y medio, a lo más, entre cada uno, entonces, sí fue una escalerita de convivencia, un poco ruda, de pronto, pero padre. No necesitábamos de más para divertirnos y poder jugar. Somos una familia grande como las de antaño y, ahorita, con nietos, somos muchos más.

Belsasso: ¿Cómo le hacía tu mamá para poder criar a siete y al mismo tiempo ser abogada.

Zavala: Sí, ella salió de la Escuela Libre de Derecho. Fue una mujer muy independiente desde joven. Cuando estaba en la Libre de Derecho era la única mujer de su salón. Creo que había cuatro en toda la universidad, se necesitaba un poco más de agallas para hacer las cosas como mujer en ese entonces.

Belsasso: ¿Y desde ahí empieza ella a ser militante del PAN?

Zavala: Sí, ella se mete de militante del PAN a los 20 años, fue consejera nacional del partido en los sesenta y dio clases como cuarenta años de su vida. Cómo le hacía para criar siete hijos y hacer todas esas cosas, hoy sigo sin encontrar la respuesta. Fue para nosotros un ejemplo.

Belsasso: También escribía, tiene su libro de recetas.

Zavala: Es una mujer muy activa, tiene una veta política muy importante, también mi padre. El papá de mi papá era un antiyanqui furibundo, un gran opositor al gobierno, fue almazanista, lo metieron a la cárcel por apoyar el movimiento de Andreu Almazán. Por el lado de mi madre, un tío de mi mamá fue Salvador Nava, que participó en ese movimiento en San Luis Potosí por la democracia, que sufrió torturas en los sesenta cuando ganó la alcaldía, en ese entonces ganar una alcaldía era una cosa que el PRI se lo tomaba como un problema patriótico, ellos hablaban de fraude patriótico, de impedir que alguien más que ellos ganara. Ambos nos inculcaron la política, el amor por la lectura y por los deportes.

Belsasso: ¿Tu papá qué hacía en la política?

Zavala: Mi papá fue diputado del PAN, desde joven fue líder de la Confederación Nacional de Estudiantes. Cuando él estudiaba, es abogado por la UNAM, era el líder de la Confederación Nacional de Estudiantes Católicos. En ese entonces había efervescencia para que los estudiantes se definieran como católicos, era un clima diferente al que vivimos ahora y mi padre fue candidato a diputado en el 88, curiosamente, el que estaba por el PRI era Miguel Ángel Yunes, ambos perdieron, porque era la cuestión del Frente Cardenista, el movimiento de izquierda era muy fuerte. Pero, él después fue diputado en el 94.

Belsasso: ¿Y de ahí viene el amor por la política? Porque tu hermana Margarita también está en la política.

Zavala: Sí, claro. De los siete, somos los dos que nos dedicamos a esto. De alguna manera mi hermana Mónica también, es muy mitinera, le gusta ir ahí al PAN. Todos entendemos la política, y ésta fue una lección de mis padres, como una manera de participar en tu país y de ayudarlo, sentimos eso, no sólo como el derecho, que lo es, sino como una obligación de participar en la construcción de un mejor país.

En la familia hay de todo, es lo bonito de esas familias tan grandes. Mi papá y mi mamá son abogados, pero de los siete, nada más Margarita es abogada, ningún otro más estudió eso.

Belsasso: Y creces en Tetelpan, en el Desierto de los Leones…

Zavala: Sí, el problema era encontrar camiones. Íbamos a jugar futbol o beisbol a un terreno grande, donde había unas porterías de madera, hechas con leños de madera, le decíamos El Potrero. Ahora es un lugar céntrico, ya es muy fácil ir.

Belsasso: Y de repente descubres que te encanta la comunicación.

Zavala: Me tocó la suerte de poder estar en el PAN, me he dedicado a la comunicación de empresas.

Belsasso: Pero tuviste una época en la que también te dio por ser de izquierda.

Zavala: Sí. Margarita ya estaba en el PAN, ha sido panista desde siempre. Mi primer voto fue por el PMT, fui representante de casilla del PAN, pero me lo pidió Felipe Calderón, que todavía no era novio de Margarita, pero por ahí andaba rondando. El PMT era el partido que fundó Heberto Castillo y que es de los que terminó fusionándose para crear el PRD. Fue en el 85, cuando voté por primera vez, entonces el PMT buscaba el registro para ser partido político.

Belsasso: En el tema de comunicación, primero estás en empresas, pero luego en el PAN y después empezaste a ser vocero de la PGR.

Zavala: Sí, de la PGR, en el 94, cuando Ernesto Zedillo nombra a Antonio Lozano procurador General de la República. Antonio Lozano era panista, es un paso muy importante que dio Zedillo al nombrar un procurador de otro partido.

Belsasso: Ya como vocero de la PGR te toca hacer cosas muy complicadas. Descubres la verdadera identidad de Marcos, ¿cómo fue eso?

Zavala: Eso era un trabajo ya avanzado de inteligencia y el presidente Zedillo anunció que se había descubierto ya la identidad del Subcomandante Marcos y citamos a conferencia de prensa. Ese año Jorge Carpizo había dado su hipótesis sobre el asesinato del cardenal Posadas con una computadora, la tecnología era muy incipiente, no como ahorita. Entonces Carpizo mostró unos coches que llegaban al estacionamiento y cómo se bajaba la gente y todo el mundo se burló, decían que era un Nintendo, que en ese entonces era famoso. Y nosotros nada más teníamos una foto de Marcos superpuesta al pasamontañas. Dijimos: “si lo hacemos en computadora van a decir que el Nintendo y quien sabe qué”. Entonces lo hicimos a la antigüita y yo salía quitando y poniendo el pasamontañas para que vieran que la foto embonaba perfectamente. Y, bueno, muchos casos, Juan García Ábrego, el asesinato de Colosio, de Ruíz Massieu, la aprehensión de Raúl Salinas, muchas cosas sucedieron en ese par de años que estuvimos en la “Procu”. Y a mí me tocó también, por primera vez en el PAN, las relaciones del PAN con la prensa, eran demasiado personales, del presidente del PAN con la prensa, con la que le caía bien o le gustaba o que era afín al PAN, una relación muy chiquita.

Belsasso: Pero ahí te funcionaba muy bien, porque para jalar medios cuando estaban con el partido oficial tenías que ser muy ocurrente y confrontar mucho.

Zavala: Con el PRI, sí, claro. A mí me tocó por primera vez tener acceso a la llamada prensa nacional, que cubría otras cosas, a través de la “Procu”, porque el 94, 95 fueron años de crisis económica terrible. El Error de diciembre del 94, la gente perdió sus casas, sus coches.

Belsasso: Fueron años trágicos, 94, 95.

Zavala: Era una locura. Una gran cantidad de noticias se manejaban en la PGR, me tocaba a mí manejarlas, tuve contacto con muchos periodistas, mucha gente y ahí ya empecé a hacer una carrera en ese tenor. Después cuando nos corrieron de la “Procu”, porque nos corrieron, me fui al PAN y me encargué de la comunicación, cuando Felipe Calderón era presidente del PAN.

Belsasso: Ya habías participado en comunicación, haciendo cosas para Diego Fernández de Cevallos cuando buscó la Presidencia.

Zavala: En la campaña del 94.

Belsasso: De ahí, llevas tres campañas al hilo, trabajando como asesor y trabajando directamente en las campañas en el tema de comunicación.

Zavala: Sí, a mí me tocó esa suerte de pasar de las campañas con engrudo que se hacían en el PAN, a pasar a la televisión.

Belsasso: Eran campañas divertidísimas, tienes una anécdota, por ejemplo, cuando estabas en la campaña de Vicente Fox. Decías que Vicente Fox sacaba notas de donde no existían. O la historia de la patineta.

Zavala: Yo creo que Fox ha sido el mejor candidato que ha habido en el país, el más natural. Entonces un día hubo un evento en el Estado de México. Fue toda la prensa porque era muy llamativo lo que Fox hacía y también estaban buscando a ver a qué hora lo agarraban en algo mal. Llegaron y no había evento, mientras los organizadores veían qué hacían y la prensa estaba parada, Fox vio pasar a unos tipos en una patineta y les chifló, él chiflaba mucho. “A ver, préstame tu patineta, mano”, le dijo. Y se aventó en la patineta, iban los guardaespaldas atrás de él, la prensa corriendo tomando fotos y la imagen en los noticieros de televisión, las fotografías en las primeras planas fueron de Fox en la patineta.

Belsasso: Ya no era el evento vacío.

Zavala: Exactamente, entonces él realmente traía una intuición para hacer de todo un evento y una máquina de hacer votos, claro, era una campaña, más alegre, porque era un plebiscito: ¿seguimos con el PRI o no? Si tú te acuerdas de aquellos comerciales eran los de “Ya”, con canciones muy pegajosas, era hacer mucho juego, una campaña lúdica. La del 2006 fue completamente diferente, una campaña que dividió al país.

Belsasso: Volvemos a ti. Trabajaste muchos años como funcionario público, desde los noventa, en la Procuraduría; hiciste campañas y de repente tu cuñado ganó y oficialmente te declaró desempleado.

Zavala: Sí, un día me desempleó en cadena nacional, estaba haciendo un programa de televisión. Yo creo que en otros países con una cultura democrática más asentada se entiende que las familias compartan cosas, partidos y valores. Un gran problema que nos dejó la manera como se manejaron los familiares en el sistema priista del siglo XX fue la de precisamente usar a la familia para el negocio.

Belsasso: Bueno, tu mamá también estaba buscando una Presidencia Municipal y también la tuvo que dejar cuando ganó Felipe Calderón.

Zavala: Sí, y se enojó muchísimo y conmigo porque aparte a mí me dijeron: “oye, tú habla con mi mamá, porque yo no, a ti te toca hablar”…Yo fui y hablé con ella y no me lo perdonó, se enojó muchísimo conmigo.

Belsasso: ¿Qué le dijiste?, ya no puedes ir de candidata a presidenta municipal porque tu yerno va a ser presidente.

Zavala: Una cosa así. Pero, bueno, yo creo que cuando se trata del país, cualquiera tiene que hacer los sacrificios necesarios para lograr un bien mayor y común, y ése era la Presidencia de Felipe Calderón. A mí me tocó salirme un rato de esto, buscar trabajo y pues nadie te quería dar trabajo porque ibas a acarrear problemas, pero después armé mi consultoría, mi asesoría personal, y he podido sacar adelante cosas.

Belsasso: Te casas muy chico y tienes tres hijos hombres.

Zavala: Sí, tengo tres hijos hombres de la primera vuelta y dos hijas chiquitas de la segunda vuelta.

Belsasso: La segunda vuelta es una historia de amor fantástica.

Zavala: Sí, es buena, gracias.

Belsasso: Te casas con María Scherer, hija de don Julio Scherer, que es totalmente antisistema, de izquierda, y tú eras el hermano de Margarita Zavala y el cuñado del presidente. Una relación complicada.

Zavala: Parece complicada, para los otros se antojaba más un…

Belsasso: Los Capuletos y los Montescos.

Zavala: Sí, Romeo y Julieta. Para nosotros no era tan complicada, ha sido fruto de muchas satisfacciones, obviamente no estamos de acuerdo en todo, como ninguna pareja lo está, pero compartimos en nuestras ideas políticas muchas cosas en común, compartimos el fin, quizás no las vías, los métodos, a mí me gusta más, soy un hombre más liberal, de derecha; ella no, ella es una mujer más de izquierda, pero eso también hace muy rica y sabrosa la pareja en términos de discusiones.

Belsasso: ¿Cómo lo logran compaginar? Porque, por ejemplo, María trabajaba en Proceso, una revista que atacaba muchísimo al sistema y, sin embargo, iban a todos los eventos familiares y era mucha armonía.

Zavala: Mira, yo entiendo que a mucha gente le cueste trabajo entender, pero, yo también me dedico, de alguna manera, al periodismo, no soy reportero, pero escribo.

He escrito muchos años. En mi trabajo profesional tuve que aprender a respetar el trabajo de los periodistas, aunque no estuviera de acuerdo con ellos. El respeto al trabajo de ella, de mi parte, es fundamental y, el de ella, a mi actividad política, esté de acuerdo o no, finalmente somos personas honestas que pensamos en ayudar a nuestro país, en hacer bien nuestro trabajo y yo creo que con eso sales adelante, más allá de lo que piensen todos. Las parejas precisamente se enriquecen uno al otro, al pensar diferente, y eso es lo que pasa.

Belsasso: ¿Qué se siente ser papá nuevamente, después de tantos años?

Zavala: Sí se siente raro. No, se siente padre, la verdad que la vida es una bendición.

Belsasso: ¿Es diferente ser papá en los veintes que ahora, en los cuarenta y tantos?

Zavala: Muchísimo, yo creo que gozas más ahora, porque cuando eres padre joven por primera vez estás formando tu carrera, traes otras prisas, muchas cosas, muchos objetivos. Y a la par fui un padre muy feliz.

Belsasso: ¿Cuántos años se llevan el más grande y las más chiquitas?

Zavala: Veinticinco.

Belsasso: ¡Ay, sí es muchísimo!

Zavala: Es muchísimo, pero para nosotros ha sido toda una odisea, como tenía hombres, éstas son mujeres, no sabía lo que era ser padre de una mujer y está divertido, está padre, son más cariñosas que los hombres ciertamente.

Belsasso: Juan Ignacio, ¿cuál ha sido el día más feliz de tu vida?

Zavala: Uy, no sé, tengo muchísimos, la vida me ha dado la oportunidad de tener muchos días muy felices. En términos de trabajo he tenido experiencias fantásticas que me han marcado. Te marcan tanto las derrotas como las victorias, pero creo tener más claro que la felicidad o tus días felices son un conjunto de cosas o que debe haber un conjunto de factores, que tener un día en específico. A mí, por ejemplo, me ha dado mucha satisfacción, mucha felicidad, mi trabajo; como me la da estar con mis hijos, comer con ellos, o ver a mis hijas que ya caminan. No que seas feliz por un determinado evento, sino porque dices “ah, caray, yo estoy pleno aquí y ya busqué esto”. Cuando acabé mi primera novela, yo me sentía felicísimo, siempre quería escribir algo más que no fueran artículos, que me dio mucho gusto.

Belsasso: ¿Y el más triste?

Zavala: Eso sí lo tengo claro, yo creo que a los seres humanos la tristeza nos marca más, nos deja más claridad. Fue, sin duda, cuando murió un bebé que teníamos, que tuvimos, que vivió 10 días, sin duda ese día ha sido el más triste, esa época, porque ni siquiera es un día, es una época, el duelo, el que no acabas de entender la vida. Yo creo que ésa es, sin duda, la etapa más triste.

Belsasso: Mira que la vida después te premió con las gemelitas.

Zavala: La vida te premia siempre, pero, vamos, esta parte de los seres humanos, de las políticas, todos las vivimos. Todos tenemos estos encuentros, desencuentros, con la vida, entonces, creo que te va marcando de manera diferente.

Belsasso: Complétame esta frase, Juan Ignacio Zavala es…

Zavala: Es el que está aquí, ése mero.