{"id":7396,"date":"2026-09-08T08:53:00","date_gmt":"2026-09-08T14:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/?p=7396"},"modified":"2026-09-08T08:53:00","modified_gmt":"2026-09-08T14:53:00","slug":"que-hay-en-la-mente-de-un-asesino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/que-hay-en-la-mente-de-un-asesino\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 hay en la mente de un asesino?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imaginar a alguien entrando a un domicilio, matar a una ni\u00f1a de tres a\u00f1os, a la esposa de su socio embarazada de cuatro meses, a su socio, a la trabajadora del hogar y hasta al perro, a sangre fr\u00eda, y despu\u00e9s de ese multihomicidio todav\u00eda irse a comer unos tacos es escalofriante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 puede haber en la mente de una persona como Diego Sebasti\u00e1n, el asesino de Jonathan, tecladista del grupo Camilo S\u00e9ptimo, y de toda su familia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo funciona la mente de alguien capaz de ejercer una violencia de esa magnitud y despu\u00e9s aparentemente continuar con su vida?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace un par de a\u00f1os entrevist\u00e9 a la doctora Feggy Ostrosky Sol\u00eds, quien acababa de escribir\u00a0<em>Mentes asesinas. La violencia en tu cerebro<\/em>. Un libro que hoy est\u00e1 m\u00e1s vigente que nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ostrosky dedic\u00f3 buena parte de su vida profesional a intentar responder precisamente esa pregunta: qu\u00e9 sucede en el cerebro y en las emociones de una persona capaz de matar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como directora del Laboratorio de Neuropsicolog\u00eda y Psicofisiolog\u00eda de la Facultad de Psicolog\u00eda de la UNAM, estudi\u00f3 directamente a algunos de los criminales m\u00e1s peligrosos de M\u00e9xico. Entre ellos, Diego Santoy Riveroll, Juana Barraza Samperio,&nbsp;<em>La Mataviejitas<\/em>, y el llamado&nbsp;<em>Can\u00edbal de Atizap\u00e1n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Registr\u00f3 su actividad cerebral, estudi\u00f3 c\u00f3mo procesaban el miedo, el enojo, la alegr\u00eda y, sobre todo, el dolor de los dem\u00e1s. Y ah\u00ed encontr\u00f3 una de las claves para entender algunas mentes criminales: la ausencia o alteraci\u00f3n de la respuesta emp\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los seres humanos, me explicaba Ostrosky, estamos preparados como especie para reaccionar ante el sufrimiento de otra persona. \u201cSi t\u00fa ves a alguien que se cort\u00f3 el pie, muchas veces dices: \u2018Ay, me doli\u00f3\u2019. Estamos programados como especie para sentir el dolor de los dem\u00e1s, para sentir empat\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un mecanismo elemental. Vemos sufrir a alguien y algo sucede tambi\u00e9n dentro de nosotros. Ese dolor ajeno funciona como un freno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero \u00bfqu\u00e9 ocurre cuando ese freno no funciona de la misma manera? Eso fue precisamente lo que Ostrosky encontr\u00f3 en algunos de los psic\u00f3patas que estudi\u00f3. Les mostraba im\u00e1genes de dolor mientras registraba c\u00f3mo reaccionaba su cerebro. \u201cLes digo: \u00bfsientes algo con esto? Y me dicen: \u2018No. A m\u00ed qu\u00e9 me importa\u2019\u201d.\u202f<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No era solamente lo que dec\u00edan. La actividad cerebral tambi\u00e9n mostraba diferencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos psic\u00f3patas no prenden las mismas \u00e1reas del cerebro. T\u00fa tienes \u00e1reas del cerebro que se prenden ante el dolor, pero ellos no prenden esas \u00e1reas de la misma manera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo puede una persona continuar golpeando, torturando o matando cuando tiene enfrente el sufrimiento de otro ser humano? Porque precisamente uno de los mecanismos que normalmente nos detendr\u00eda puede estar funcionando de manera distinta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, Ostrosky hac\u00eda que cambiara la perspectiva. En lugar de pedirles que pensaran en el sufrimiento de la v\u00edctima, les dec\u00eda: \u201cImag\u00ednate que te est\u00e1 pasando a ti\u201d. Y\u202fentonces el cerebro comenzaba a reaccionar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCuando yo les ense\u00f1o y les hago sentir como que les pasa a ellos, empiezan a prender \u00e1reas. No las prenden en autom\u00e1tico; utilizan otras \u00e1reas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, pod\u00edan comprender el dolor cuando el dolor era propio, aunque no necesariamente reaccionaban de la misma manera cuando pertenec\u00eda a otra persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso es fundamental para entender la psicopat\u00eda. No necesariamente significa que el psic\u00f3pata desconozca qu\u00e9 es el miedo, la tristeza o el sufrimiento. Puede reconocerlos perfectamente. Incluso, puede aprender a utilizarlos para manipular a los dem\u00e1s. Lo que puede estar alterado es la respuesta emocional frente a esas emociones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, explicaba Ostrosky, algunos psic\u00f3patas pueden resultar encantadores. Son verbales, asertivos, seductores y manipuladores. Pueden entender qu\u00e9 necesita escuchar la persona que tienen enfrente y decir las palabras correctas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y por eso tambi\u00e9n es tan dif\u00edcil detectar a alg\u00fan psic\u00f3pata. Le pregunt\u00e9 a Feggy: \u00bfEl psic\u00f3pata nace o se hace?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su respuesta fue contundente: \u201cLas dos cosas\u201d, me dijo. La doctora Ostrosky ha estudiado ni\u00f1os que desde edades muy tempranas sufrieron abusos terribles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYo estudio c\u00f3mo procesan emociones y puedo detectar rasgos de psicopat\u00eda, como esta falta de respuesta ante el miedo o ante la angustia, desde muy peque\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un ni\u00f1o sometido sistem\u00e1ticamente al dolor puede aprender a desconectarse de \u00e9l. \u201cSi desde chico te ense\u00f1aron a no responder a ese dolor, entonces ese sistema de empat\u00eda ya no se va procesando adecuadamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no todos los grandes criminales que ha estudiado\u202fOstrosky ten\u00edan detr\u00e1s una historia de abuso suficientemente grave como para explicar su comportamiento. \u201cHay psic\u00f3patas en donde no veo nada en su historia de vida previa que me explicara por qu\u00e9 odian tanto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y puso como ejemplo al&nbsp;<em>Can\u00edbal de Atizap\u00e1n<\/em>. Durante a\u00f1os asesin\u00f3 mujeres. \u201cEn esta persona yo no vi nada en su historia de vida previa que me explicara por qu\u00e9 hab\u00eda ese odio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, Ostrosky Sol\u00eds habla de una combinaci\u00f3n entre aquello con lo que una persona puede nacer y aquello que el medio ambiente termina fomentando, inhibiendo o permitiendo que se exprese.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cerebro funciona mediante sustancias qu\u00edmicas y complejos circuitos. Dopamina, serotonina y muchos otros neurotransmisores intervienen en nuestras emociones, impulsos, recompensas y conductas. Pero no existe una sustancia que por s\u00ed sola explique un asesinato. La mente criminal es mucho m\u00e1s compleja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos asesinos presentan rasgos de psicopat\u00eda, y no todos los psic\u00f3patas matan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se estima que en M\u00e9xico podr\u00eda haber m\u00e1s de 900 mil personas con niveles elevados de rasgos psicop\u00e1ticos si extrapolamos estimaciones internacionales conservadoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ostrosky Sol\u00eds hablaba de psic\u00f3patas \u201cexitosos\u201d y \u201cno exitosos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los no exitosos son los que terminan en prisi\u00f3n. Los otros pueden vivir entre nosotros y pueden ser extraordinariamente funcionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pueden ser tu jefe, tu pareja, tu socio o alguien con quien interact\u00faas todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo detectarlos?, le pregunt\u00e9. Es muy dif\u00edcil, me explic\u00f3. Porque precisamente pueden ser h\u00e1biles para leer las emociones de los dem\u00e1s y utilizar esa informaci\u00f3n a su favor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No podemos esperar hasta que aparezca un cad\u00e1ver para preguntarnos qu\u00e9 ocurri\u00f3 en la mente del asesino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que estudiar la violencia mucho antes. Hay que detectar a los ni\u00f1os que no procesan adecuadamente el sufrimiento ajeno, que presentan una agresividad extrema o una desconexi\u00f3n emocional preocupante, no para estigmatizarlos, sino para\u202fintervenir y apoyarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detr\u00e1s de cada mente criminal existe una historia distinta, en\u202falgunas encontraremos violencia, abandono y abuso, en otras, predisposiciones biol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero entender c\u00f3mo funciona una mente capaz de matar, s\u00ed puede ayudarnos a prevenir algunas tragedias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de\u202fvolver a leer esta entrevista con\u202fFeggy Ostrosky, quiz\u00e1 la pregunta m\u00e1s importante no sea qu\u00e9 pasa por la mente de un asesino despu\u00e9s de matar. Es qu\u00e9 ocurri\u00f3 en esa mente antes de hacerlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imaginar a alguien entrando a un domicilio, matar a una ni\u00f1a de tres a\u00f1os, a la esposa de su socio embarazada de cuatro meses, a su socio, a la trabajadora del hogar y hasta al perro, a sangre fr\u00eda, y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7397,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"nf_dc_page":"","footnotes":""},"categories":[228],"tags":[],"class_list":["post-7396","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columna-bajo-sospecha"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7396"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7396\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7398,"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7396\/revisions\/7398"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7397"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}