{"id":7111,"date":"2026-05-11T08:51:00","date_gmt":"2026-05-11T14:51:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/?p=7111"},"modified":"2026-05-11T08:51:01","modified_gmt":"2026-05-11T14:51:01","slug":"el-cuerpo-desaparecido-que-tenian-las-autoridades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/el-cuerpo-desaparecido-que-tenian-las-autoridades\/","title":{"rendered":"El cuerpo desaparecido que ten\u00edan las autoridades"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Julio C\u00e9sar Cervantes Caba\u00f1as sali\u00f3 un d\u00eda a la tienda y nunca regres\u00f3. Ten\u00eda 49 a\u00f1os y una discapacidad intelectual derivada de un accidente que sufri\u00f3 cuando era adolescente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su familia comenz\u00f3 a buscarlo de inmediato, como hacen miles de familias en M\u00e9xico cuando alguien desaparece: fueron a ministerios p\u00fablicos, hospitales, al Servicio M\u00e9dico Forense (Semefo), fiscal\u00edas y oficinas de b\u00fasqueda; donde entregaron fotograf\u00edas, huellas digitales, muestras de ADN, testimonios y todos los datos posibles de Julio C\u00e9sar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su madre no dej\u00f3 de insistir un solo d\u00eda. Acudi\u00f3 una y otra vez ante la Fiscal\u00eda General de Justicia de la Ciudad de M\u00e9xico. Les explic\u00f3 que su hijo ten\u00eda una discapacidad mental, que era vulnerable, que necesitaba ayuda para sobrevivir. Entreg\u00f3 pruebas de ADN, datos personales, fotograf\u00edas y hasta testimonios de personas que aseguraban haberlo visto el d\u00eda de su desaparici\u00f3n.<br><br>Pero nadie le hizo caso. Las autoridades ignoraron, incluso, las declaraciones de los testigos. La respuesta que obten\u00eda siempre era la misma: no hay informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pasaron meses y despu\u00e9s a\u00f1os. Y mientras su madre recorr\u00eda oficinas buscando explicaci\u00f3n, el cuerpo de Julio C\u00e9sar hab\u00eda permanecido, todo ese tiempo, bajo resguardo de las autoridades capitalinas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Fiscal\u00eda de la CDMX y el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (Incifo) ten\u00edan el cad\u00e1ver de Cervantes Caba\u00f1as. Todo esto a pesar de que contaban con sus huellas digitales, el ADN y los reportes de su desaparici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie cotej\u00f3 la informaci\u00f3n y ese cuerpo, de un hijo buscado d\u00eda y noche por su familia, estaba en manos de las mismas autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, el cuerpo de Cervantes Caba\u00f1as fue entregado a la Escuela Superior de Medicina del IPN para pr\u00e1cticas forenses y acad\u00e9micas. Y mientras una madre buscaba desesperadamente a su hijo, el cuerpo estaba siendo utilizado por instituciones p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La familia termin\u00f3 descubriendo la verdad de la manera m\u00e1s brutal imaginable: en una exposici\u00f3n p\u00fablica de cuerpos humanos y restos anat\u00f3micos, reconocieron a Julio C\u00e9sar por los tatuajes de su brazo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fueron a\u00f1os en los que la madre de Julio C\u00e9sar recorri\u00f3 fiscal\u00edas y oficinas. Nadie la apoy\u00f3 y ella misma termin\u00f3 descubriendo el cad\u00e1ver de su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia es tan inhumana que la propia familia, al descubrir lo ocurrido, ya no quiso acudir primero a las autoridades. Decidieron llamar a TV Azteca para que documentara el caso, porque hab\u00edan perdido toda confianza en las instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La madre de Julio C\u00e9sar cont\u00f3 a TV Azteca que, cuando finalmente le entregaron el cuerpo, \u00e9ste hab\u00eda sido alterado por qu\u00edmicos y reactivos utilizados en pr\u00e1cticas forenses. Le faltaban \u00f3rganos. El cuerpo estaba deteriorado y manipulado, despu\u00e9s de haber permanecido durante meses en las instalaciones oficiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tuvo que pasar m\u00e1s de un a\u00f1o para que la Fiscal\u00eda General de Justicia de la Ciudad de M\u00e9xico (FGJCDMX) reconociera p\u00fablicamente la negligencia, omisi\u00f3n e insensibilidad del caso. Funcionarios de la propia instituci\u00f3n aceptaron p\u00fablicamente que fallaron en la b\u00fasqueda, investigaci\u00f3n y en el trato digno hacia la familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una disculpa que nunca se hubiera tenido que dar si se cotejaran los datos de la investigaci\u00f3n con la informaci\u00f3n de Julio C\u00e9sar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me llama la atenci\u00f3n lo que ha pasado en estos \u00faltimos a\u00f1os con estas instituciones. Hace un par de a\u00f1os hice un recorrido por el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de la Ciudad de M\u00e9xico y, en ese momento, estaban trabajando muy bien, cotejando todos los datos, pero los han dejado sin recursos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que, con la falsa austeridad cuando se destinan recursos a megaproyectos fara\u00f3nicos que en nada apoyan a la sociedad, estas instancias terminan trabajando con m\u00ednimos recursos personales y materiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las instituciones que funcionaron durante a\u00f1os, ahora las han destruido y han dejado en la incertidumbre a miles de familias mexicanas que enfrentan casos similares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que cuando una familia tiene un desaparecido, queda atrapada en una especie de muerte suspendida. La vida se detiene. No hay descanso. No hay duelo. No hay paz. Y M\u00e9xico se ha convertido en un pa\u00eds de desaparecidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy existen m\u00e1s de 125 mil personas desaparecidas y no localizadas en el regitro nacional. Tan s\u00f3lo desde 2018 las cifras se dispararon de manera dram\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miles de familias viven recorriendo morgues, pegando fichas en postes, buscando fosas clandestinas o esperando noticias que nunca llegan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las madres buscadoras han terminado haciendo el trabajo que deber\u00eda realizar el Estado. Son ellas quienes escarban con palas en desiertos, monta\u00f1as y basureros. Son ellas quienes encuentran restos humanos, mientras las autoridades acumulan expedientes y discursos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el caso de Julio C\u00e9sar demuestra algo todav\u00eda m\u00e1s grave: que incluso, cuando el Estado tiene los cuerpos, muchas veces tampoco es capaz de identificarlos correctamente ni de avisarles a las familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tragedia de Julio C\u00e9sar retrata el tama\u00f1o del colapso institucional que vive M\u00e9xico frente a las desapariciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una madre entreg\u00f3 ADN, fotograf\u00edas, datos, testimonios y hasta posibles pistas sobre d\u00f3nde hab\u00eda sido visto su hijo. Las autoridades no hicieron nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y mientras ella segu\u00eda busc\u00e1ndolo vivo, las autoridades ya ten\u00edan su cad\u00e1ver.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia de Julio C\u00e9sar Cervantes retrata la peor cara del Estado mexicano: la burocracia deshumanizada, la negligencia institucional, la falta de recursos, porque \u00e9sos se destinan\u202fsolamente a donde le beneficie a Morena en el tema electoral, y la absoluta incapacidad de comprender el tama\u00f1o del dolor que viven miles de familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e9xico se ha convertido en un pa\u00eds donde desaparecer es m\u00e1s f\u00e1cil que encontrar justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sexenio en curso ya es se\u00f1alado como uno de los periodos con m\u00e1s desapariciones registradas en la historia reciente del pa\u00eds y, detr\u00e1s de cada n\u00famero, hay una tragedia imposible de medir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No puedo imaginar un dolor m\u00e1s grande que no saber d\u00f3nde est\u00e1 un hijo. No saber si tiene fr\u00edo, hambre, miedo. No saber si est\u00e1 vivo o muerto. No saber si alguien lo ayud\u00f3 o si sufri\u00f3 solo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Psic\u00f3logos y psiquiatras explican que cuando una persona desaparece y la familia no puede recuperar el cuerpo ni despedirse de su ser querido, se produce lo que llaman un \u201cduelo congelado\u201d o \u201cduelo ambiguo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mente queda atrapada entre la esperanza y la tragedia, incapaz de aceptar por completo la muerte, porque no existe una certeza f\u00edsica ni un cierre emocional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso es que muchas familias viven durante a\u00f1os en un estado permanente de angustia, ansiedad, culpa y desgaste emocional extremo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Encontrar el cuerpo, poder identificarlo y darle sepultura no elimina el dolor, pero s\u00ed permite iniciar el proceso psicol\u00f3gico del duelo, despedirse y aceptar la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, para miles de familias de desaparecidos, recuperar un cuerpo significa algo fundamental para poder procesar el duelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy miles de familias en M\u00e9xico enfrentan la misma situaci\u00f3n y no han podido cerrar ese ciclo tan doloroso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julio C\u00e9sar Cervantes Caba\u00f1as sali\u00f3 un d\u00eda a la tienda y nunca regres\u00f3. 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