{"id":6806,"date":"2025-12-03T09:05:23","date_gmt":"2025-12-03T15:05:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/?p=6806"},"modified":"2025-12-03T09:05:25","modified_gmt":"2025-12-03T15:05:25","slug":"la-adiccion-digital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bibianabelsasso.com\/wpbb\/la-adiccion-digital\/","title":{"rendered":"La adicci\u00f3n digital"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tenemos una droga muy poderosa y adem\u00e1s normalizada que hoy consumen millones de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes todos los d\u00edas. Est\u00e1n al alcance de cualquiera y muchas veces los padres de familia ni siquiera saben el da\u00f1o que el exceso de tiempo que se pasan ellos y ellas en las pantallas puede causar en el cerebro de sus hijos. Son las pantallas de celulares, tabletas y computadoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los ni\u00f1os basta un poco de luz de la pantalla para que el cerebro infantil libere una descarga de dopamina que antes s\u00f3lo provocaban las adicciones m\u00e1s severas. Lo devastador es que esta droga no s\u00f3lo est\u00e1 permitida: est\u00e1 celebrada, aplaudida y, en muchos hogares, incluso premiada. Y mientras los adultos creemos que s\u00f3lo \u201cpasan el rato\u201d, una generaci\u00f3n entera est\u00e1 viendo su cerebro reconfigurado, su autoestima mermada y su salud mental en riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, la adicci\u00f3n digital no es un riesgo: es una epidemia silenciosa que est\u00e1 formando a la generaci\u00f3n m\u00e1s ansiosa, m\u00e1s sola y vulnerable de nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas veces un beb\u00e9 de apenas unos meses mira hipnotizado la pantalla del tel\u00e9fono de sus padres. No sabe hablar, no sabe caminar, pero su mirada permanece fija en el brillo y el movimiento del dispositivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que parece un comportamiento normal en la era digital es, en realidad, el inicio de un fen\u00f3meno que preocupa a especialistas en educaci\u00f3n, psicolog\u00eda y neurociencia: estamos formando generaciones cuyo cerebro est\u00e1 siendo moldeado por las pantallas desde edades cada vez m\u00e1s tempranas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Josefina V\u00e1zquez Mota, exsecretaria de Educaci\u00f3n P\u00fablica, se ha dedicado a lo largo de los a\u00f1os a recorrer escuelas y auditorios en todo el pa\u00eds, escuchando a ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes. Lo que ha encontrado es tan grave que la llev\u00f3 a escribir el libro:&nbsp;<em>Mam\u00e1, pap\u00e1, me hiciste adicto. Ay\u00fadame, te necesito.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se basa en testimonios reales de ni\u00f1os que hoy viven con ansiedad, soledad, autolesiones y s\u00edntomas claros de adicci\u00f3n digital. La adicci\u00f3n a las redes sociales no es una met\u00e1fora: es un estado neurol\u00f3gico medible que est\u00e1 alterando la forma en que los ni\u00f1os sienten, se relacionan, aprenden y construyen su identidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fen\u00f3meno, explica V\u00e1zquez Mota, empieza mucho antes de la adolescencia. Muchos padres, sin mala intenci\u00f3n, entregan un tel\u00e9fono o una tableta a sus hijos desde los tres o seis meses de vida. Lo hacen para calmarlos, distraerlos o simplemente ganar unos minutos de tranquilidad. Sin embargo, ese momento tan cotidiano es tambi\u00e9n el instante en el que el cerebro del beb\u00e9 recibe su primera gran descarga de dopamina. Aunque el ni\u00f1o no entiende lo que es un tel\u00e9fono, su cerebro s\u00ed reconoce el est\u00edmulo: luz, movimiento, sonido, novedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dopamina que recibe ese beb\u00e9 es la misma que activa el cerebro de un adicto a las apuestas, a ciertas drogas, al alcohol o incluso al az\u00facar. Por eso un ni\u00f1o de un a\u00f1o ya exige un celular; por eso llora o se desespera si no se lo dan; por eso desarrolla s\u00edntomas que antes aparec\u00edan hasta la adolescencia: frustraci\u00f3n intensa, ansiedad, irritabilidad. Su cerebro est\u00e1 siendo programado para la gratificaci\u00f3n inmediata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cerebro infantil deja de construir conexiones neuronales esenciales. La infancia es la etapa en la que se forman millones de conexiones, y \u00e9stas se construyen a trav\u00e9s del contacto humano: mirar a los ojos, jugar, tocar, escuchar, imitar expresiones, hablar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando esas interacciones son sustituidas por pantallas, una parte fundamental del desarrollo neurol\u00f3gico se pierde. Y lo que no se conecta durante los primeros a\u00f1os jam\u00e1s se recupera. El cerebro llega a la adolescencia con d\u00e9ficits profundos: falta de empat\u00eda, dificultades para comunicarse, poca tolerancia a la frustraci\u00f3n, incapacidad de concentraci\u00f3n, impulsividad y problemas para regular emociones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hijos crecen, no podemos satanizar las redes sociales porque es el mundo digital que nos toc\u00f3 vivir; con un uso moderado\u202fpueden ser una gran herramienta; el problema es cuando son horas las que se pasan enfrente de las pantallas y \u00e9stas se convierten en el sentido de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el uso excesivo de videojuegos y redes sociales, se puede llegar a tener consecuencias graves como irritabilidad, falta de concentraci\u00f3n, impulsividad, bajo rendimiento escolar, cambios de humor, depresi\u00f3n y una ansiedad que antes no se ve\u00eda en ni\u00f1os tan peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y a esto se suma otro tema grav\u00edsimo, el&nbsp;<em>ciberbullying<\/em>. M\u00e9xico ocupa hoy el primer lugar mundial en ciberacoso escolar. Antes, el&nbsp;<em>bullying<\/em>&nbsp;ten\u00eda un horario y un espacio: ocurr\u00eda en la escuela, en el recreo, en la salida. Hoy ocurre las 24 horas del d\u00eda, los siete d\u00edas de la semana. Las agresiones se multiplican a trav\u00e9s de perfiles an\u00f3nimos, grupos escolares, chats, videos y comentarios. Para el ni\u00f1o o adolescente, no hay refugio: el ataque lo persigue a su casa, a su habitaci\u00f3n, a su cama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las redes sociales no son un espacio neutral: est\u00e1n dise\u00f1adas para retener al usuario el m\u00e1ximo tiempo posible. Cada video, cada notificaci\u00f3n, cada&nbsp;<em>like<\/em>&nbsp;dispara dopamina. Para un cerebro infantil, esto es casi irresistible. Adem\u00e1s, los algoritmos muestran contenido cada vez m\u00e1s intenso y emocionalmente disruptivo: violencia, sexualizaci\u00f3n, retos peligrosos, discursos de odio. Lo que genera m\u00e1s interacci\u00f3n es lo que m\u00e1s da\u00f1o causa. Y los padres rara vez saben lo que sus hijos est\u00e1n viendo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El riesgo no termina ah\u00ed. El crimen organizado ha aprendido a usar las redes y los videojuegos como canales de reclutamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Organizaciones civiles como Redim estiman que 45 mil menores son reclutados cada a\u00f1o, y el universo potencial es de 350 mil a 400 mil j\u00f3venes vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estrategia digital de los c\u00e1rteles incluye c\u00f3digos y emojis que los padres no identifican: una rebanada de pizza para La Chapiza (C\u00e1rtel de Sinaloa), un gallo para el C\u00e1rtel Jalisco Nueva Generaci\u00f3n, un ninja para invitar a actividades violentas, un demonio japon\u00e9s como orden de ejecutar acciones. Lo que para un adulto es un emoji inocente, para un adolescente puede ser la puerta de entrada a algunas organizaciones criminales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A todo esto, se suma la exposici\u00f3n masiva a la pornograf\u00eda. Entre los 7 y 8 a\u00f1os, seg\u00fan datos de organismos especializados, los ni\u00f1os empiezan a recibir contenido pornogr\u00e1fico sin buscarlo. A los 12, pr\u00e1cticamente todos han estado expuestos. Y no se trata de la pornograf\u00eda de \u00e9pocas anteriores: es contenido violento, extremo, deshumanizante, nos explica Josefina V\u00e1zquez Mota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta que hace V\u00e1zquez Mota es brutal: \u00bfEn nuestra obsesi\u00f3n por darles todo lo que nosotros no tuvimos a nuestros hijos, hemos dejado de darles lo que s\u00ed tuvimos? Tiempo, atenci\u00f3n, conversaci\u00f3n, juegos, l\u00edmites y acompa\u00f1amiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8212;&#8212;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LOS CREADORES<\/strong>&nbsp;de la tecnolog\u00eda han puesto l\u00edmites fuertes a sus propios hijos. Steve Jobs jam\u00e1s permiti\u00f3 que sus hijos usaran iPads. Bill Gates prohibi\u00f3 los tel\u00e9fonos antes de los 14 a\u00f1os y estableci\u00f3 reglas estrictas sobre pantallas. El fundador de TikTok, Zhang Yi-ming, tiene prohibido que sus hijos de 6 y 8 a\u00f1os usen su propia plataforma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, millones de familias mexicanas permiten que los ni\u00f1os duerman con el celular, coman frente a pantallas, pasen el d\u00eda entero conectados y aprendan a vivir m\u00e1s en el mundo digital que en el real.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no es porque los padres no amen a sus hijos, sino porque no conocen la magnitud del da\u00f1o. Las pantallas se han convertido en el \u201cchup\u00f3n digital\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tenemos una droga muy poderosa y adem\u00e1s normalizada que hoy consumen millones de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes todos los d\u00edas. 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