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Huachicoleros y narcos: la misma cosa

Es un negocio que según la Secretaría de la Defensa genera utilidades por mil 600 millones de pesos mensuales, y se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento de la delincuencia organizada.

 

En el llamado triángulo rojo, en la zona así conocida que es conformada por los municipios de Quecholac, Acatzingo, Tepeaca, Acajete, Tecamachalco y Palmar del Bravo, en los últimos meses se han detectado casi cuatro mil 500 tomas clandestinas. Esas localidades viven precisamente del robo de combustible.

Cuando se ha intentado cerrar estas tomas clandestinas, la violencia con la que lo enfrentan los lugareños es feroz. Incluso exponen a sus mujeres y niños con tal de defender el negocio.

Y es que estos grupos criminales se fortalecieron gracias a la corrupción de autoridades locales, la complicidad de empresarios sin escrúpulos y aprovecharon la pobreza de la gente.

Los ladrones de combustible lo que hacen es dejar tomas abiertas para que los locales puedan tomar, también ellos, combustible. Total, en los ductos de Pemex fluye tal cantidad de gasolina, que no hay problema para el crimen organizado en que la gente la tome y así los puntos de robo de combustible son además resguardados por los habitantes de la localidad.

Cuando estas tomas se dejan abiertas, son muy peligrosas. En cualquier momento puede haber una explosión, pero todo el combustible que se riega además contamina terriblemente.

Muchos creen que los huachicoleros no son criminales sanguinarios como los grupos del narcotráfico, pero sí lo son, sobre todo cuando pelean un negocio que les deja a las organizaciones 20 mil millones de pesos al año.

Según las autoridades, la organización criminal que maneja el negocio de robo de hidrocarburos tiene nombre. Es un grupo denominado Nueva Sangre Zeta, una escisión de Los Zetas, que surgió cuando ese grupo criminal se empezó a desmembrar en el 2015. Operan en Veracruz y Puebla y son ellos los responsables del incremento de la violencia en esa zona.

Al igual que ha pasado con los narcotraficantes, quienes tienen a Malverde como su santo, los practicantes de estos hurtos a Pemex han adoptado símbolos y ritos que celebran al huachicol, como el culto a figuras religiosas como el Santo Niño Huachicolero y la creación de piezas musicales como la “Cumbia del Huachicol”.

Al Santo Niño se le ve vestido de pajecito en color negro, rodeado por tambos de 200 litros, así como botes de 20 litros, sosteniendo una manguera y un bidón de diesel.

Y es que la gente local, aquella que vende a baja escala está agradecida con el negocio que les da de comer. Unos venden los bidones de gasolina, otros lo hacen a través de redes sociales.

Ante la operación de las autoridades, los huachicoleros en Puebla han encontrado un nuevo modo para ofrecer el combustible que roban y ha sido través de grupos cerrados de Facebook, en donde ofertan el litro hasta en siete pesos.

Entregan el producto robado en carreteras o en la puerta de la casa del cliente. Hay otro sitio llamado Puros Huachicoleros, que también se dedica a la venta de combustible.

En las páginas de Facebook además se ofertan bidones para la gasolina, armas y vehículos que sirven para transportar la gasolina robada.

Pero éstos que venden el combustible en bidones son sólo la punta del iceberg. El negocio real está en la venta a gasolineras formales, que venden sus litros como cualquier otra y lo que hacen es utilizar este combustible robado.

Ahí llegan miles y miles de litros de gasolina robada y es comercializada. Detectarlo no es nada complicado. Hay establecimientos que venden diariamente el hidrocarburo y hace meses que no lo compran a Pemex.

¿No sería mas fácil, empezar por revisar las gasolineras? Solamente hay que ver aquéllas que tienen clientes, que venden el hidrocarburo y que llevan meses sin comprar gasolina a Pemex.

Empezando por investigar a los dueños de esas gasolineras, puede ser útil para empezar a desmantelar este negocio millonario del crimen organizado, que además es utilizado para financiar otras actividades delictivas.

bibibelsasso@hotmail.com
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