log in

Entrevistas

"Defiendo causas y me gusta fijar posiciones, no es que me guste pelear": Un Café Con Javier Lozano

Hoy es senador, pero deseaba ser concertista de piano. Fue su maestra de música la que le dijo que no era lo suficientemente bueno, lo cual lejos de afectarlo, agradece. Sin embargo, la pasión de Javier Lozano por la música que le inculcó su madre lo ha acompañado toda su vida: estudió en el Conservatorio Nacional y ha compuesto algunas piezas, una de las últimas, dedicada a su nieta de un año de edad. El exsecretario del Trabajo asegura que las notas musicales brindan estructura mental para desarrollar cualquier actividad y eso le ha servido a la hora de ejercer cargos públicos.

“La vida depende mucho de los equipos y la estrategia, y eso no te lo enseña la escuela": Un Café Con Agustín Carstens

Agustín Carstens es aficionado al deporte. De niño practicaba tenis y jugaba beisbol. Al paso de los años, lo aprendido en las canchas lo trasladó a la función pública: el juego en equipo y la estrategia son fundamentales en el quehacer administrativo, indica. El gobernador del Banco de México, criticado por comprar seguros petroleros cuando fue secretario de Hacienda, lo que posteriormente resultó "una operación muy exitosa", está acostumbrado a ganar. No se desespera, resuelve un juego a la vez.

“Más allá de cargos, lo más importante es ser parte de los cambios en el país": Un Café Con Alejandra Barrales

Alejandra Barrales supo de responsabilidades a temprana edad. Ayudar a sus padres en el cuidado de sus hermanos menores, le dio una distinta perspectiva de la vida. Hoy, además de ser una mujer comprometida con su país, se interesa por la gente que la rodea. Su camino en la política comenzó como un chispazo en su época como sobrecargo, cuando encontró el amor por las leyes dentro de la defensa de sus derechos y los de sus compañeros que, finalmente, la llevaron a ser secretaria general de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación.

Ante la posibilidad de perfilarse a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, la presidenta nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) afirma que no le teme a los cambios pero lejos de preocuparse por las posibilidades de encontrar un nuevo cargo, su objetivo es concentrarse en las cosas que sí puede cambiar con el trabajo del día a día.

Bibiana Belsasso: ¿Cómo fue tu infancia en Michoacán? Cómo era tu relación con tus papás…

Alejandra Barrales: Bueno, yo nací en la Ciudad de México, en una colonia del Centro.

Belsasso: ¿Quiénes son de Michoacán, tus papás?

Barrales: Mi mamá. De pequeña viví en Michoacán, nací aquí pero prácticamente a las dos o tres semanas de nacida nos fuimos a Michoacán por una cuestión de trabajo de mi papá. Entonces yo digo que tengo doble nacionalidad, porque he pasado largas temporadas en Michoacán y en la Ciudad de México.

Belsasso: ¿En qué trabajaba tu papá?

Barrales: Mi papá era conductor de un autobús y se esforzaba por sacarnos adelante, la verdad es que siempre fue muy trabajador. Logró hacerse dueño de un autobús, después se hizo dueño de dos, se asoció con el que era en ese entonces su jefe y esa fue la forma en la que nos sacó adelante.

Belsasso: Tu madre tuvo que trabajar siempre…

Barrales: Sí, también, siempre, desde muy chica yo me hacía cargo de mis dos hermanos —yo soy la mayor— porque mi mamá precisamente salía a trabajar. Trabajaban mi papá y mi mamá.

Belsasso: ¿Y tus abuelos no estaban al pendiente?

Barrales: No, nunca tuve. Fallecieron y no hubo contacto con ellos, no son una figura con la que yo haya convivido, realmente la familia la hacíamos mis hermanos y mis papás.

Belsasso: Empezaste a trabajar muy chiquita…

Barrales: A los 15 años empecé a trabajar, siempre pensé en ser sobrecargo, en aquel entonces decía aeromoza, quería ser diputada y quería dar noticias en la tele. Busqué alternativas y a esa edad inicié mi trabajo como asistente de la secretaria particular del director de Recursos Humanos de Aeroméxico, con la idea de luego ingresar como sobrecargo.

Belsasso: ¿Y cómo contratan a un menor de edad?

Barrales: Pues no supe cómo pero sé que fui a buscar la oportunidad, a tocar la puerta. Recuerdo que primero la secretaria, una señora llamada Coco Prado, me dijo que no, y la convencí. Tenía una personalidad fuerte pero insistí y de repente me decía “bueno, ahorita platicamos, ayúdame, haz esto y ahorita platicamos”. Ya no dejé que me dijera que no.

Belsasso: ¿Te volviste de pronto indispensable?

Barrales: Pues ahí me quedé y la convencí, ese fue mi primer trabajo.

Belsasso: ¿Y cómo empiezas ya de aeromoza?

Barrales: A partir de tener ese contacto estuve poco más de dos años y apenas cumplí los 18 años ya tenía la preparatoria, que era lo que se requería para poder ingresar como sobrecargo; el inglés lo hice en simultáneo mientras trabajaba y una vez que concluí, prácticamente, al día siguiente ya estaba volando con Aeroméxico.

Belsasso: Pero es un trabajo pesado, ¿no? Tantos vuelos, la presión…

Barrales: Muy, muy pesado. Es un trabajo que tiene un desgaste físico y lejos de lo que se piensa, que únicamente es glamur, hay un esfuerzo importante. El estrés es fuerte cuando haces un viaje: llegar a tiempo, la maleta, todo lo que implica, ahora imagínate cuando lo haces todos los días por muchos años; es un estrés importante, pero también una experiencia maravillosa.

Belsasso: ¿Cuántos años estuviste de aeromoza antes de entrar al sindicato y a toda tu otra labor?

Barrales: Pues estuve como tres años y vino la quiebra de lo que era entonces Aeronaves México; cuando eso pasó, no recuerdo cuál fue el momento exacto, empezamos a ayudar a compañeros a defenderse del propio sindicato que no nos ayudaba, nos dejó sin apoyo y así empezó mi interés por las leyes y por conocer mis derechos. Varios compañeros me dieron impulso y de repente ya encabezaba un grupo de oposición al interior del sindicato.

Belsasso: Yo me acuerdo desde hace unos 20 años que comencé mi labor periodística hablé contigo varias veces, eras rudísima….

Barrales: Sí, hace varios ayeres. En parte era por lo que la gente estaba exigiendo, nuestras demandas no eran necesariamente económicas, lo que pedíamos era, sobre todo, respeto a las mujeres. Es un gremio mayoritariamente de mujeres y no teníamos derecho a embarazarnos, no teníamos derecho a usar pantalones cuando íbamos a lugares bajo cero o con nieve…

Belsasso: Aunque ahora las sobrecargos tienen muy buenas prestaciones, ¿no?

Barrales: Dimos una buena batalla en favor de los trabajadores y logramos buenas prestaciones…

Belsasso: Y te acabas casando con un piloto…

Barrales: Pues primero era sobrecargo, después se hizo piloto y efectivamente, duré 17 años casada.

Belsasso: ¿Entre viaje y viaje, cómo le hacían para verse?

Barrales: Sí ayuda que sea alguien del mismo medio laboral, porque debe entender un poco esas dinámicas: casi nunca estás en el mismo lugar o casi nunca en casa. Cuando ya estás en ese ambiente lo más sencillo es agarrar un avión e irte a alcanzar a tu esposo a Guadalajara, a Nueva York, o a donde esté.

Belsasso: ¿Y simultáneamente te dio tiempo de hacer otra carrera?

Barrales: Sí, me dí el espacio para continuar con mis estudios, entré a Aeroméxico y los dejé temporalmente, luego me interesó convertirme en abogada por temas como mi contrato colectivo, la Ley Federal del Trabajo, el sindicato; y finalmente concluí mi carrera como abogada y posteriormente mi maestría en Administración Pública.

Belsasso: ¿Cuándo te afilias al PRD?

Barrales: Cuando estaba en el sindicato tuve la oportunidad de convivir con muchos líderes a partir de defender a los trabajadores, porque tienes contacto con prácticamente todos los partidos. Yo recibí la invitación del PRI, del PAN, del PRD para ingresar en una elección a la Legislatura 58 y hacerme diputada federal.

No me veía con ningún partido pero fue con el PRD con el que encontré más coincidencias y me convencieron al darme la alternativa de ser externa; es una figura que tiene nuestro estatuto y permite que tú puedas participar sin ser militante, entonces entré con el PRD y era secretaria general, volaba como sobrecargo, como dirigente sindical y como diputada.

Belsasso: Y te encantó la carrera legislativa, ¿no?

Barrales: Pues es otra faceta…

Belssaso: Porque has seguido…

Barrales: Te encuentras herramientas importantes en el ámbito legislativo, a mí me ayudó mucho para apoyar al sindicato. Cuando yo estaba como diputada varias veces intentaron dividirnos, estando en la Cámara de Diputados logramos posponer la quiebra de Mexicana de Aviación, que se venía anunciando desde muchos años atrás. Por lo menos, cuando yo estuve como diputada, ayudamos a nuestras aerolíneas.

Belsasso: Has legislado sobre asuntos que podrían llamar muy liberales, muy avanzadas; por ejemplo, el tema de la maternidad subrogada, que puedas tener un bebé en el vientre de otra mujer….

Barrales: Son temas en los que creo de origen, lo que tiene que ver con los derechos de las mujeres, con la posibilidad de decidir sobre nuestros cuerpos, con las pensiones de los hijos; aún cuando no era mamá, me interesaban mucho.

Belsasso: Lo de las pensiones es un tema importantísimo porque además de todo, un juez puede estipular una pensión pero si el exmarido no la quiere pagar, ni modo que lo demandes todos los meses, es complicadísimo.

Barrales: Precisamente, conociendo esas complicaciones y que por desgracia sea un tema recurrente en nuestro país, ideamos un listado de morosos que obliga al Registro Civil, en este caso, en la Ciudad de México, a que si tú tienes una pensión como papá o como mamá y no la estás pagando apareces con una deuda. Cuando te vas a casar tiene que ser parte de tus requisitos, es decir, tu pareja tendría que demostrar que no está en dicha lista y te enteras si tiene otros hijos, si paga o no la pensión; por lo menos ya no hay ese desconocimiento.

Belsasso: ¿En el tema de maternidad subrogada no pensaron mantenerla así para parejas monoparentales?

Barrales: En principio. Mucho de lo que he trabajado tiene que ver con entender la realidad que vive la gente y en ese entonces a mí me llamaron muchas mujeres que buscaban la posibilidad de ser mamás, algunas mujeres mayores o mujeres que físicamente no tenían la posibilidad de embarazarse, pero que tenían todo el interés, tenían pareja, y contaban con casi todas las condiciones para poder formar una familia pero no la posibilidad. Buscamos información, platicamos con muchos médicos e instituciones, y nos dieron la certeza de que podíamos seguir con este plan para las mujeres y las familias. Logramos hacer esas reformas pero no estábamos pensando, al menos en ese momento, en el tema.

Belsasso: Ale, tú te tardas mucho tiempo en ser mamá pero desde muy joven eres madre adoptiva para tu sobrina, platícame esta historia…

Barrales: Efectivamente, era un tema que yo creía tener resuelto, yo ya había tomado la decisión, estuve 17 años casada y decidí no ser mamá…

Belsasso: ¿Por qué no tuvieron hijos?

Barrales: Decidí no embarazarme, seguramente en principio, por consecuencia de ser mamá obligada desde muy pequeña; me hacía cargo de mis hermanos a los 10 u 11 años, tenía que hacer de comer, llevarlos a la escuela y una serie de cosas que no me dejaban con muchos deseos de ser mamá. Era un tema resuelto hasta que mi hermano se convirtió en papá soltero y una de sus hijas me adoptó como su mamá, ya no quiso separarse…

Belsasso: ¿Vive contigo de siempre?

Barrales: Desde que tenía 10 años llegó con nosotros, se quedó conmigo….

Belsasso: ¿Tú, con quién vives ahora?

Barrales: Ahora con mi hija y con ella, semivivo porque regresó con su papá, ya va a la universidad, la casa de mi hermano le queda más cerca de la escuela.

Belsasso: ¿Y cómo le hacías con la sobrina, trabajando, siempre movidísima?

Barrales: Era como mi hija, veía cómo ingeniármelas para que estuviera conmigo, para no faltar a la casa, para que hubiera alguien cuidándola y bueno, ahí entiendes el esfuerzo de muchas madres, de muchas mujeres que tienen que hacerla de papá, mamá, vigilante, chofer, de todo para tratar de acompañarlas.

Belsasso: Después de tantos años de haber dicho "yo creo que no quiero tener hijos", ¿cómo llegas a decir "sí quiero" a los 40?

Barrales: Creo que parte de lo que sucede en la vida te lleva a ciertos escenarios que no tienes contemplados; una vez que llegué al Senado, una etapa donde la vida me obligó a caminar con más lentitud, con una dinámica más tranquila, de repente se presentó una relación que me inspiró esa posibilidad…

Belsasso: ¿Fue una relación larga? ¿Cómo fue esa relación?

Barrales: No fue una relación tan larga, duró un par de años. De repente un día desperté con el deseo de ser mamá y fue muy importante averiguar si físicamente tenía esa posibilidad, lo mejor es que sí se pudo.

Belsasso: ¿El tema fue que nació el deseo de ser mamá o de pensar "tengo un bebé ahora o ya no lo voy a tener"?

Barrales: No, en realidad fue un deseo, ahí aprendí lo que era un deseo; yo pensé que siempre había tenido muchos deseos: deseaba ser sobrecargo, ser diputada, tener un coche, deseaba muchas cosas, pero hasta que quise ser madre entendí que ese deseo estaba en el corazón y siempre buscaba cosas con la cabeza. Ahí lo sentí de manera inexplicable, exploré la posibilidad de hacerlo realidad, vi que sí se podía y me convertí en mamá.

Belsasso: Alejandra, eres una mujer muy inteligente, yo siempre digo que la inteligencia no solamente está en lo laboral, sino la manera en que manejas tu vida y tus cosas. Siempre has terminado muy bien con tus parejas, ¿cómo le haces? Porque hay mujeres con tantos problemas que terminan por no lograr nada...

Barrales: Yo creo que tiene que ver con tu convicción, con tu forma de ser; yo creo que la vida es una oportunidad para disfrutarla y relacionarte. Cuando ves que algo no va bien o que no te hace sentir bien, no le veo mucho sentido continuar, creo que lo más importante es que difícilmente me tomo algo a personal, la vida no es una consigna es una oportunidad, y creo que eso ayuda.

Belsasso: Por ejemplo, me llama mucho la atención tuviste una relación muy pasional con el actual Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, antes de que se definiera quién iba a ser el candidato al Gobierno de la Ciudad de México, y no solamente fue tu expareja sino también tu contrincante político, y hoy con toda la confianza del mundo te hace, primero, secretaria de educación de la Ciudad de México, y ahora estás al frente del PRD. Te lo digo, definitivamente es algo que tenemos que aprender de ti, ¿cómo le haces?

Barrales: Bueno pues, yo creo que tratando de ser congruente, seguir realmente lo que sientes y sí, efectivamente, es una relación que terminó bien; siempre fuimos respetuosos y aún con eso no esperas que las circunstancias te coloquen en el escenario de una competencia política, ¿no? Por fortuna ya era un tema resuelto para los dos y eso nos permitió competir sin problemas...

Belssaso: ¿Vas a ser la candidata del PRD al gobierno de la ciudad?

Barrales: Vamos a ver qué sucede, para que eso proceda necesito entregar buenas cuentas en las tareas que tengo hoy en día, y estoy al frente del partido, así que vamos a seguir trabajando en eso y luego a ver qué pasa...

Belsasso: ¿Te sientes más segura en este momento para buscar la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México?, ya tienes a tu hija, tienes tu vida personal completamente resuelta. ¿Te sientes diferente, en algún sentido, a como te sentías hace seis años?

Barrales: Sin duda te cambia la vida, muchas cosas, no solamente la maternidad, ese es un cambio. Las mujeres renacemos cuando nos convertimos en mamás, pero, también lo que he vivido, las experiencias que me ha dado la vida, te colocan en una condición donde no tienes duda que lo más importante es ser parte de los cambios, ser parte de lo que pueda mejorar a este país, más allá de pensar en los encargos, más allá de pensar en los espacios.

Belsasso: Me estabas platicando que tu chiquita te acompaña a todos lados donde la puedes llevar…

Barrales: Sí, así es. Tiene 1 año 5 meses y la traigo conmigo, es la única forma que encuentro para hacer mi doble labor: trabajar y estar con ella como mamá. La traigo a la oficina y tenemos que salir muy temprano de casa, por fortuna se despierta temprano y bueno, yo creo que ella también se acostumbró a algunas dinámicas porque aguanta sin problemas estar con la gente. ¿Qué te digo?, para mí es un motor.

Belsasso: Además de tu hija, además del tema político, ¿qué te gusta hacer para divertirte? Mucho ejercicio…

Barrales: Pues sí, me gusta mucho correr, esa es otra de mis pasiones, que trato de no descuidar.

Belsasso: ¿Diario corres?

Barrales: Procuro hacerlo, en ocasiones depende más de la agenda, a veces empiezas muy temprano y no te da tiempo, aunque últimamente prefiero estar un ratito más con mi pequeña. Si tengo que decidir entre salir correr o quedarme con ella, sin duda, me quedo un ratito más con ella.

Belsasso: Por las rodillas, ¿puedes correr todos los días o tienes que hacer otras cosas?

Barrales: Pues ya he corrido varios maratones y sí estoy un poco lastimada de las rodillas, así que corro con menos frecuencia, pero no dejo de hacerlo.

Belsasso: Alejandra, ¿cuál es el día más feliz de tu vida?

Barrales: Sin duda alguna, el día en que nació mi hija, recibirla en mis brazos me dio el día más feliz de mi vida.

Belsasso: ¿El más triste?

Barrales: ¿El más triste? el día que murió mi papá.

Belsasso: Complétame esta frase, Alejandra Barrales es…

Barrales: Parte del cambio en este país.

Best gambling websites website